Soy ortopedista con más de 20 años de experiencia clínica, especializado en el tratamiento del dolor articular de cadera, rodilla y hombro. Mi enfoque es devolverte movilidad y calidad de vida con un plan a tu medida: cirugía cuando realmente hace falta, y alternativas que no requieren abrir la articulación cuando todavía es posible evitarla.
Entiendo lo que significa vivir con dolor articular: la dificultad para caminar, el cansancio de cargar algo que antes era sencillo, el miedo a que la situación empeore. Por eso, cuando llegas a mi consultorio, mi prioridad es escucharte, entender tu caso y explicarte todo con claridad, sin términos complicados.
No todos los problemas de cadera, rodilla u hombro requieren cirugía. Siempre busco primero la opción que te devuelva el bienestar con el menor impacto posible. Cuando la cirugía sí es necesaria, cuento con técnicas modernas que permiten una recuperación más rápida y menos dolorosa.
Lo que hago por mis pacientes:
Artroscopia de rodilla y hombro: cirugía de mínima invasión para tratar lesiones de menisco, ligamentos y manguito rotador, con incisiones muy pequeñas y recuperación acelerada.
Reemplazo de cadera y rodilla: cuando el desgaste es severo, reemplazo la articulación dañada con implantes de alta tecnología para que puedas volver a moverte sin dolor.
Radiofrecuencia articular de cadera, rodilla y hombro: es probable que no hayas oído hablar de ella, así que te la explico. Es un procedimiento ambulatorio, sin cirugía abierta y sin implantes: con una aguja se aplica calor controlado sobre los nervios que llevan la señal de dolor desde la articulación, para interrumpir esa señal. No repara el desgaste y no sustituye a la cirugía cuando la articulación ya la necesita. Es una opción para controlar el dolor cuando el reemplazo no es posible, no es el momento, o prefieres esperar.
Me formé en la Escuela Médico Militar y completé mi especialidad en ortopedia y traumatología en instituciones de alto nivel. Esa formación me enseñó que en medicina no hay margen para la imprecisión, y eso lo aplico cada día en beneficio de mis pacientes.
Si tienes dolor que no te deja vivir tranquilo, agenda tu valoración. Juntos trazamos el camino para que vuelvas a moverte con libertad.