Hola Me pueden orientar porfavor. Mi hija tiene TLP. Está en consulta especial para este tratamient
Hola Me pueden orientar porfavor. Mi hija tiene TLP. Está en consulta especial para este tratamiento. Ha mejorado, no ha tenido eventos de gravedad en estos últimos 6 meses. Pero si veo focos rojos. Como falta de ánimo para hacer sus labores, come por ansiedad, y esta deprimida pero algo controlada durante el dia. Puedo hacer algo para ayudarla! No habla mucho o nada de lo que siente, y tengo miedo de que recaiga severamente. Quizá buscar otro tipo de terapia o terapia de la alimentación. Gracias
67 respuestas
Hola, aparte de atención psicológica para niños/adolescentes es muy recomendable la orientación para padres y que uno como tutor/a tenga espacio para poder hablar de ello y que no se quede en casa.
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Rellena el formularioHola, sería de utilidad conocer la edad de su hija, por un lado. Por otro, el TLP se caraceriza por intensidad emocional, que a veces juega en contra de las personas. Pero ésa intensidad, a su vez, puede servirle para prosperar y medrar. Es de utilidad que encuentren a alguien que le dé psicoterapia, con quien pueda sentirse en confianza. Si es adolescente, les suele costar el abrirse totalmente con sus padres.
Hola. Primero quiero decirte que se nota cuánto te preocupa tu hija y que estés atenta a estos cambios es muy valioso. Si ella ha logrado pasar seis meses sin eventos graves, es una buena señal, aunque los cambios en el estado de ánimo, la falta de motivación y el comer por ansiedad sí merecen comentarse con su terapeuta y su psiquiatra (si está en tratamiento psiquiátrico). En lugar de presionarla para que hable, suele ser más útil ofrecerle un espacio donde se sienta escuchada y acompañada, haciéndole saber que estás disponible cuando quiera expresar lo que siente. También puede ayudar mantener rutinas estables, favorecer hábitos de sueño, alimentación y actividad física, y estar atenta a cambios importantes en su comportamiento. Si el comer por ansiedad está siendo un problema frecuente, una valoración por un profesional especializado en conducta alimentaria puede ser un buen complemento. Sin embargo, antes de cambiar de terapia, te sugeriría hablar con el equipo que ya la está tratando para revisar estos focos rojos y valorar si es necesario hacer ajustes en su tratamiento. El hecho de que hayas notado estos cambios y busques orientación es importante. La intervención temprana ante una posible recaída suele marcar una gran diferencia.
Hola... Una persona que esta al cuidado, en convivencia y en la educación de una persona con TLP., de pronto está sometida a situaciones estresantes de manera constante que es conveniente que comprenda y maneje en una psicoterapia, para que Usted y su hija logren seguir teniendo una mejor calidad de vida emocional y mental. Contacteme y con gusto le atiendo en individual o terapia de padres, ya sea de manera presencial o en línea... Saludos...
Hola, entiendo tu preocupación como mamá y es muy valioso que estés atenta a estos cambios. El hecho de que lleve seis meses sin presentar eventos de gravedad y que esté recibiendo atención especializada es una señal positiva. Aun así, el desánimo, la alimentación por ansiedad y la dificultad para expresar lo que siente son aspectos que conviene comentar con su equipo tratante. No necesariamente significa que esté por recaer, pero sí son señales que merecen atención. Más que incorporar muchas terapias a la vez, sería importante revisar qué tratamiento está llevando actualmente y valorar si necesita algún apoyo complementario, por ejemplo, para trabajar la relación con la alimentación y la regulación emocional. Como mamá, puedes ayudar mucho ofreciendo un espacio de escucha sin presionarla a hablar. A veces un “estoy aquí para ti, no tienes que contarme nada si no quieres, pero cuando quieras hablar te voy a escuchar” puede ser más valioso de lo que imaginamos. Y si notas cambios importantes en su ánimo, conductas de riesgo o expresiones relacionadas con no querer vivir, es importante contactar de inmediato a su equipo tratante.
Lo que tu describes es un cuadro depresivo. La depresión es la pérdida del sentido de la vida. Para una persona deprimida, su vida no tiene sentido. El sentido de la vida, no es algo que se busque como si fuera un tesoro pirata, que debe estar escondido en algún lugar. El sentido de vida es algo que se tiene que construir todos los días. Una característica de las personas deprimidas, es el bajo nivel de energía y la apatía. Me parece que sería conveniente revisar el vínculo con su terapeuta y que te pongas en contacto con él para que le externes tus dudas. Te recomiendo el libro: "Guía para padres, de adolescentes deprimidos de Kate Williams".
Hola. Comprendo su preocupación. De entrada, lo más importante es que intente mantener la calma. Si la terapia actual le ha estado sirviendo a su hija, hay que tener en cuenta que cambiar este tipo de patrones de conducta lleva tiempo y no es algo que suceda de la noche a la mañana. Le sugiero buscar un grupo de apoyo para familiares de personas con TLP (hay varias opciones aquí en Jalisco y en otros estados de la República). Estos grupos le serán de gran utilidad para aprender cómo contener este tipo de situaciones. A la par, es fundamental que le comunique estos nuevos comportamientos o 'focos rojos' a su psicólogo o terapeuta actual. De esta manera, el profesional estará enterado de que quizá algunos síntomas se están modificando, pero que siguen siendo una señal de alerta. Él será la persona más indicada para decirle si es necesario apoyarse con un psicólogo especialista en trastornos de la conducta alimentaria o cómo abordar integralmente estos nuevos síntomas. Recuerde que el progreso en la terapia no siempre es lineal y no hay que apresurar los tiempos. El manejo del TLP es un proceso que requiere mucha paciencia, y los resultados no se dan de un día para otro.
Es posible que ya le estés ayudando sin saberlo, porque que lleve 6 meses sin episodios de gravedad, es logró real y posiblemente se una combinación entre tratamiento y entorno. Los focos rojos que mencionas si merecen atención, pero no necesariamente indiquen un retroceso, porque el progreso no siempre es lineal. Puedes comentarle al terapeuta actual, esto que observas. Lo mejor que puedes hacer por ella es acompañar sin presionar, que seguramente ya lo haces. El sentir que tenemos que estar cuidando de la salud de una persona, puede dejarnos un costo emocional importante, que también merece ser atendido.
Es comprensible que, después de haber atravesado momentos difíciles con su hija, algunos cambios le generen preocupación. Sin embargo, no necesariamente lo que observa significa que esté presentando una recaída. Lo más recomendable sería compartir estas inquietudes con los profesionales que actualmente la atienden, para que puedan valorar si es necesario hacer algún ajuste en su tratamiento. Desde su lugar como madre, puede ayudar manteniéndose disponible para escucharla, sin presionarla a hablar ni estar constantemente pendiente de sus conductas. También puede preguntarle directamente qué necesita de usted y cómo puede acompañarla. Y algo importante: acompañar a alguien que atraviesa este tipo de dificultades también puede ser muy demandante. Si el miedo a que recaiga le genera mucha angustia, usted también puede buscar un espacio de orientación psicológica que le ayude a transitar este proceso.
Qué tal, me imagino que es una situación que te genera preocupación y lo que estás haciendo de informarte, preguntar, ya es algo para acompañarla. El que esté llevando su tratamiento es importante y más que notas que sí hay una mejoría. Es un proceso que lleva tiempo, lo que te puedo recomendar es decirle que si necesita hablar ya sea contigo o con líneas de intervención adicionales a su terapia, teniendo un plan de acción en caso de tener alguna crisis y asó también brindando un espacio de escucha para que ella vaya gestionando sus emociones. Igual para ti como acompañante tomar un procreso terapéutico y talleres de psicoducación en TLP puede funcionar
Es importante saber que rama Profesional la está tratando y partir de ahi para sugerirle cual es la especialidad adecuada, claro que lo mas delicado son esos estados depresivos que requieren atención inmediata.
Lo primero es preguntarte: ¿está siguiendo de forma constante su tratamiento psicológico y psiquiátrico? Si ya observas focos rojos, es importante comentarlos con su terapeuta para que puedan tomarlo en cuenta en su tratamiento. Recuerda que todo tratamiento tiene un periodo de adaptación, ajustes y, en ocasiones, requiere ajustes las veces que sean necesarias. La mejor forma de ayudarla es mantener un acompañamiento cercano, sin presionarla a hablar, pero haciéndole saber que estás disponible cuando lo necesite. También es importante que tú lleves un seguimiento psicológico. Te ayudará a entender mejor a tu hija, resolver tus dudas, ajustar las expectativas del tratamiento y aprender cómo acompañarla sin desgastarte emocionalmente. El TLP suele ser un proceso de largo plazo y, con un seguimiento adecuado, es posible lograr una mayor estabilidad. La terapia también será un espacio para cuidar de ti, procesar tus emociones y encontrar apoyo como mamá por lo desgastante que puede ser. Si lo deseas, mándame mensaje y con gusto te orientaré sin compromiso, de forma presencial o en línea.
Que tal. Por parte del tratamiento de su hija, suele ser común el estado en que se encuentra, un tratamiento para pacientes con este diagnostico suele ser tardado en ver los resultados que se esperan. por otra parte, recomendaría que usted también reciba algún acompañamiento psicoterapéutico en el que trabaje todas las angustias que se presentan a través del tratamiento de su hija. Por lo regular lo que recomiendo a mis pacientes es tener un tratamiento integral en el que se traten de cubrir en medida de lo posible aspectos que interfieren en su padecimiento que va desde lo social, lo profesional, personal y esto también incluye a la familia. Por ejemplo en un familiar que acompaña a un enfermo también tiene una carga mental tremenda en donde preguntas aparecen sobre todo si lo que se hace es o no suficiente. Por tanto de tiempo al tratamiento y si su angustia es persistente, considere tomar un acompañamiento psicoterapéutico también usted. Espero mi respuesta le sea de utilidad.
Es importante que se apoye en terapia psicológica y que asista al psiquiatra para unificar tratamiento.
Hola, espero que mi respuesta te sea de utilidad. Que bueno que durante 6 meses no ha hecho ninguna conducta autolesiva, (eso entiendo al decir que no ha tenido ningun evento de gravedad) eso es un gran avance. Una persona puede acudir a consulta con multiples problemas, y se van atendiendo las de mayor urgencia o riesgo. Hasta este momento era lo mas importante y primordial atender esos eventos, posteriormente se van tratando el resto de padecimientos. Algunos casos son muy dificiles y requieren tiempo y compromiso activo. Probablemente en este momento lo que se necesite atender sea una posible depresión y ansiedad, es una etapa diferente del tratamiento. Puede verlo con la persona con la que esta trabajando o puedes compartirle tus inquietudes, para valorar si puede seguir trabajando con el profesional actual o bien, es momento de continuar trabajando con alguien más.
Buena tarde: No informa la edad de su hija pero si aún permanece en el mismo hogar y Si está en tratamiento; no es factible hablar con el especialista que la trata para pedir orientación al respecto? además es importante tener la información de cómo ha sido la relación entre usted y su hija a lo largo de su vida, como para poder dar una respuesta fidedigna. Abierta a clarificar sus dudas.
Hola buena tarde. Es comprensible su preocupación por la emociones de su hija, en esta condición de salud mental, regular las emociones suele ser más complicado que para el resto de las personas. Sin embargo es una buena señal que ella se encuentre en proceso psicoterapeutico ya que aquí aprendera en acompañamiento con su terapeuta de herramientas que le permitan gestionar su mundo emocional. Pienso que una forma de ayuda es validar sus emociones (aunque no los exprese respetar eso), evitar la critica o el juicio a lo que experimenta y como lo afronta. Evitar conductas que la hagan sentirse observada y vigilada por lo que es importante aprender a confiar en los recursos que ella está construyendo (muchas veces a un ritmo menor de lo que nos gustaria). Considero algo que puede ayudar tambien para usted y en el miedo que siente al pensar en una recaida, es expresarle a su hija que cuenta con usted para lo que ella necesite (escucha, consejo, etc) pero cuando ella así lo decida, esto es derivado que las redes de apoyo son sumamente importantes en su tratamiento. Un acompañamiento para usted para apoyarle con la gestión de emociones también le puede ser muy útil a ambas. Saludos
Lamento que estés viviendo esta preocupación. Es comprensible que, después de haber atravesado momentos difíciles con tu hija, cualquier cambio en su ánimo o comportamiento pueda generar temor a que vuelva a presentarse una crisis. Al mismo tiempo, es importante reconocer que seis meses sin eventos de gravedad y con una mejoría sostenida son señales positivas. Cuando una persona tiene un diagnóstico de trastorno límite de la personalidad, es muy importante que tanto ella como sus familiares puedan contar con un proceso de psicoeducación que les permita comprender qué implica el trastorno, cómo se manifiestan sus síntomas, qué factores pueden favorecer una crisis y qué estrategias pueden ayudar a prevenirla. Esto permite que la familia pueda acompañar sin interpretar cada cambio de ánimo como una recaída. Lo que mencionas —falta de ánimo, comer como una forma de regular la ansiedad y cierto estado depresivo— merece atención, pero no necesariamente significa que esté entrando en una crisis grave. Sería recomendable comentarlo con el equipo que actualmente la atiende para que puedan valorar estos cambios y determinar si es necesario ajustar el tratamiento o incorporar algún apoyo adicional. En cuanto a la alimentación, si existe una preocupación importante por la manera en que está comiendo, podría ser útil una valoración específica para comprender qué función está cumpliendo la comida en relación con sus emociones, además de consultar con un profesional especializado si fuera necesario. Desde la familia también puedes hacer algo muy importante: procurar que exista un espacio de confianza en el que tu hija pueda hablar de lo que siente sin miedo a ser juzgada, interrogada o inmediatamente corregida. A veces acompañar no significa conseguir que la persona hable, sino hacerle saber que cuando necesite hacerlo habrá alguien dispuesto a escucharla. También es importante que tú cuides tu propio bienestar. Acompañar a una persona con dificultades emocionales puede generar mucha ansiedad y temor, y contar con orientación psicológica para familiares puede ayudarte a comprender mejor cómo acompañarla sin asumir una responsabilidad que corresponde a su proceso terapéutico. Si notas un cambio importante respecto a su funcionamiento habitual, un incremento marcado de la desesperanza, aislamiento, conductas de riesgo o cualquier señal relacionada con hacerse daño o con no querer continuar viviendo, es importante comunicarlo de inmediato al equipo que lleva su tratamiento para valorar la situación.
Buen día, el TLP es un trastorno que debe dar tratamiento continuo, entre varios profesionales no solo uno, así como estar medicado tambien es importante debido a las diferencias en cuanto al estado de anímo. Los tratamientos son normalmente largos de años.
Hola. El hecho de que tu hija haya estado seis meses sin eventos de gravedad es una muy buena señal: el tratamiento está funcionando. Los focos rojos que mencionas pueden ser parte del proceso, no necesariamente un retroceso. Algo valioso que puedes ofrecer es presencia sin presión. Las personas con TLP suelen ser muy sensibles a la demanda, incluso cuando no es intencional. En lugar de preguntar directamente cómo se siente, prueba con frases como 'estoy aquí si necesitas algo' y deja el espacio abierto sin exigir una respuesta concreta, sino para que se familiarice al contacto sin exigencia. Sobre cambios de terapia, es importante hablarlo con su terapeuta actual antes de tomar cualquier decisión. Y si tú también necesitas un espacio, la terapia para familiares puede ayudarte a sostener este proceso sin desgastarte.
Su preocupación es válida y muestra lo mucho que la ama. Pero quiero tranquilizarla: en el TLP, la mejoría no es lineal. Estos 'bajones' de ánimo, la falta de energía y la comida por ansiedad son parte del proceso, no necesariamente el inicio de una recaída grave. Lo importante es que ya no hay eventos de gravedad, eso es un gran avance. Sobre cambiar de terapia: no lo haga sin consultarlo primero con su terapeuta actual. Si está en Terapia Dialéctica Conductual (DBT), es el abordaje indicado. Cambiar abruptamente puede desestabilizarla. La terapia de alimentación es buena idea, pero debe coordinarse con su psicóloga actual para que ambas terapeutas trabajen juntas. Su rol como mamá: · No presione para que hable. Decirle 'cuéntame qué sientes' puede bloquearla. En su lugar, valide sin preguntar: 'Veo que hoy te cuesta, está bien, estoy aquí si necesitas'. · Ofrezca actividad pequeña, sin exigir ánimo: 'Vamos a dar una vuelta de 5 minutos' o 'Pon una canción que te guste'. La activación conductual rompe la inercia de la depresión. · No la rescate. Si no hace sus labores, no las haga usted por ella. Pregúntele: '¿Qué necesitas para poder empezar?', pero no le quite la responsabilidad. Su miedo es amor, pero no deje que el miedo la lleve a sobreproteger. Confíe en el proceso terapéutico y comuníquese con la terapeuta para expresar estas dudas. Ustedes son un equipo.
Hola. Gracias por compartir lo que están viviendo. Es comprensible que, como mamá, te genere preocupación notar algunos cambios aunque tu hija haya tenido una evolución favorable durante los últimos meses. En una persona con TLP, mantener una mejoría durante seis meses es un avance importante; sin embargo, la aparición de cambios en el estado de ánimo, disminución de actividades, alimentación asociada a ansiedad o mayor dificultad para expresar lo que siente son señales que vale la pena atender, sin asumir automáticamente que significan una recaída. Más que buscar necesariamente “otro tipo de terapia”, sería recomendable comentarle estos cambios al equipo de especialistas que actualmente llevan su tratamiento para realizar una reevaluación. En el TLP es especialmente importante trabajar habilidades de regulación emocional, identificación y expresión de emociones, manejo de ansiedad y estrategias para afrontar situaciones difíciles. Dependiendo de la valoración, también puede ser pertinente explorar específicamente los hábitos de alimentación y la relación con la comida. Como familiar, puedes ayudar mucho evitando presionarla para que hable cuando no esté preparada. Puedes transmitirle que estás disponible para escucharla sin juzgarla y preguntarle de manera sencilla qué necesita de ti. También es útil observar cambios importantes en su funcionamiento cotidiano y mantener comunicación con su equipo terapéutico. Y algo muy importante: si llegaran a aparecer nuevamente autolesiones, ideas de muerte o suicidio, conductas de riesgo o un deterioro importante, no esperen a que “se le pase”; es necesario contactar de inmediato a su equipo tratante o acudir a un servicio de urgencias. El acompañamiento familiar puede ser una parte muy valiosa del tratamiento. Si tienes dudas sobre si los cambios que observas corresponden a señales de alerta, una valoración psicológica puede ayudar a identificar qué está ocurriendo y qué intervención sería más adecuada en este momento.
Antes de considerar una recaída o buscar otro tratamiento, habría que precisar qué entiende por “focos rojos” y en qué situaciones aparecen. Esto permitirá distinguir una preocupación familiar de señales que realmente requieran atención. Si lo desea, puedo orientarla para aclarar estas dudas y valorar qué apoyo o alternativa de tratamiento podría ser conveniente.
Hola. Entiendo mucho tu preocupación, sobre todo cuando ya han atravesado momentos más difíciles y empiezas a notar señales que te hacen pensar en una posible recaída. También es importante reconocer que seis meses sin eventos de gravedad y con mejoría sí habla de un avance significativo, aunque eso no quite que puedan seguir apareciendo momentos de mayor vulnerabilidad. Lo que describes —menos ánimo, cambios en la alimentación, síntomas depresivos o mayor aislamiento— no necesariamente significa que vaya a presentar una recaída severa, pero sí son cambios que vale la pena observar y comentar con el profesional que actualmente lleva su tratamiento. En TLP es especialmente útil poder identificar estas señales de forma temprana, antes de que el malestar aumente. Como mamá, puedes ayudar mucho sin necesidad de que ella te cuente todo lo que siente. A veces funciona mejor mantener una presencia disponible y poco invasiva: hacerle saber que estás ahí, validar cuando notes que algo le está costando y evitar presionarla para que hable cuando todavía no puede o no quiere hacerlo. También sería buena idea compartir estas observaciones con su terapeuta y preguntar si consideran necesario ajustar el tratamiento. Si actualmente está en un abordaje específico para TLP, como DBT u otra terapia basada en evidencia, no necesariamente habría que cambiar de terapia; primero convendría valorar qué está ocurriendo y si necesita trabajar algún área adicional. Respecto a la comida, comer en respuesta a emociones o ansiedad puede trabajarse, pero por sí solo no significa que exista un trastorno de la conducta alimentaria. Si esta conducta está aumentando, le genera mucho malestar o empieza a afectar su salud, sí podría evaluarse de manera más específica y, de ser necesario, complementar su tratamiento. Y algo que también puede ser muy útil es que tú tengas un espacio propio de acompañamiento. Los familiares suelen cargar con mucha preocupación, dudas y miedo a no saber cómo actuar, y contar con terapia u orientación para familiares puede ayudarte tanto a cuidar tu propio proceso como a aprender maneras más efectivas de acompañarla. Que los padres estén atentos, involucrados y dispuestos a pedir orientación suele ser un factor muy positivo en el tratamiento y el pronóstico, aunque por supuesto no significa que todo dependa de ustedes ni que puedan controlar por completo cómo evoluciona el proceso. Si llegaras a notar nuevamente autolesiones, comentarios sobre no querer estar aquí, ideas de muerte, desesperanza muy intensa o cualquier cambio que te haga dudar de su seguridad, sí sería importante contactar cuanto antes a su equipo tratante. La puerta de mi consulta está abierta lo que necesites.
Hola, entiendo mucho tu preocupación, sobre todo si ya han pasado por momentos difíciles anteriormente. El hecho de que tu hija lleve seis meses sin eventos graves y haya tenido mejoría es algo muy positivo, aunque es normal que como mamá sigas atenta a algunos cambios. Algo que podrías revisar es qué tipo de terapia está recibiendo actualmente. Para el TLP existe una terapia llamada Terapia Dialéctico Conductual (DBT), que cuenta con muy buena evidencia y trabaja aspectos como regulación emocional, manejo de crisis, impulsividad y relaciones interpersonales. Además, algunos programas de DBT incluyen trabajo o entrenamiento para familiares. Esto puede ser muy útil porque les enseña a comprender mejor lo que está viviendo la persona, cómo acompañarla, cómo comunicarse en momentos difíciles y también cómo poner límites sin sentir que están haciendo algo mal. Antes de cambiar su tratamiento, yo hablaría con su terapeuta actual sobre lo que estás observando y preguntaría si está trabajando con DBT o si considera conveniente complementar el tratamiento. Y si tu hija está de acuerdo, también podrías buscar orientación para ti; acompañar a alguien con TLP puede ser emocionalmente muy demandante y la familia también necesita herramientas.
Hola. Sí hay varias cosas que pueden hacerse para acompañarla, y es muy positivo que lleve seis meses sin eventos graves y que ya se encuentre en un tratamiento especializado. Tengo amplia experiencia trabajando con pacientes con **Trastorno Límite de la Personalidad (TLP)**, y algo importante es que la evolución no siempre es lineal. Pueden existir periodos de estabilidad en los que todavía aparecen señales como desánimo, aislamiento, dificultades para expresar lo que sienten, alimentación relacionada con la ansiedad o síntomas depresivos. No necesariamente significan que habrá una recaída grave, pero sí conviene observarlos y comunicarlos a sus terapeutas. Antes de cambiar de tratamiento, yo sugeriría hablar directamente con el equipo que actualmente la atiende y preguntarles cómo están evaluando estos cambios. Si el abordaje que recibe es específico para TLP —por ejemplo, terapia dialéctico-conductual u otro tratamiento estructurado—, muchas veces es preferible fortalecer y complementar el proceso antes que comenzar de cero con otro terapeuta. Respecto a la alimentación, habría que valorar qué función está cumpliendo el comer por ansiedad. No siempre requiere una “terapia de alimentación” independiente; primero es importante comprender si está relacionado con regulación emocional, ansiedad, depresión o si existen conductas propias de un trastorno de la conducta alimentaria. En ese caso sí sería recomendable incorporar a un profesional especializado. Como mamá, probablemente una de las ayudas más importantes es mantener una presencia disponible **sin presionarla para que hable**. Puede hacerle saber algo como: “No tienes que contarme nada que no quieras, pero quiero que sepas que si en algún momento necesitas hablar, estoy aquí”. En muchos pacientes con TLP, sentirse interrogados constantemente sobre cómo están puede hacer que se cierren todavía más. También conviene conocer junto con sus terapeutas cuáles son específicamente los signos de recaída de su hija y tener un plan claro de qué hacer si aparecen. Si llegara a expresar ideas de hacerse daño, de morir, conductas autolesivas o un deterioro muy brusco, eso sí requeriría una valoración profesional inmediata. Si ustedes lo desean, también puede ser muy útil que los padres reciban algunas sesiones de orientación. El tratamiento del TLP no consiste únicamente en trabajar con el paciente; ayudar a la familia a entender cómo responder ante las crisis, cómo validar sin reforzar conductas perjudiciales y cómo poner límites adecuadamente puede hacer una diferencia importante.
Hola. Es positivo que su hija esté recibiendo tratamiento y que durante estos últimos seis meses no haya presentado eventos de gravedad. Sin embargo, los cambios que usted observa —menos ánimo, comer por ansiedad, mayor aislamiento o síntomas depresivos— sí vale la pena comunicarlos a su terapeuta, especialmente si representan un cambio respecto a cómo venía estando. En TLP pueden existir periodos de mayor y menor estabilidad. Más que cambiar inmediatamente de terapia, sería importante revisar con el profesional que la atiende cómo está evolucionando y qué tratamiento está recibiendo. La Terapia Dialéctico-Conductual (DBT/TDC), por ejemplo, cuenta con evidencia específica para el tratamiento del TLP. Como mamá puede ayudar mucho estando disponible sin presionarla a hablar: “No tienes que contarme todo, pero quiero que sepas que estoy aquí si me necesitas”. También puede preguntar directamente y con calma si han reaparecido pensamientos de hacerse daño o de no querer vivir; preguntar esto no provoca esas ideas y permite detectar riesgo. Respecto a la alimentación, si los cambios son importantes o persistentes, conviene comentarlos con su equipo tratante y valorar si necesita apoyo adicional de un profesional especializado, en lugar de asumir inicialmente que se trata únicamente de ansiedad. Saludos. . ́ ́
la prevención es la mejor terapia, aunque no estén acostumbradas a hablear de eso, puedes implementar rutinas de comunicacion, buscar mejoría alimentaria tambien es buena ayuda, pero llevar un diario emocional o un semáforo emocional donde ella misma pueda detectar sus alertas es de gran ayuda.
Es muy valioso que estés atenta a los cambios que has observado y que busques la mejor manera de apoyarla. En el Trastorno Límite de la Personalidad es posible que existan periodos de mayor estabilidad, pero también momentos en los que aparezcan señales de alerta, como la falta de motivación, la alimentación emocional o síntomas depresivos. Esto no siempre significa una recaída, pero sí es importante comentarlo con el equipo que la está atendiendo. Desde casa, una de las formas más útiles de ayudar es mantener una comunicación abierta, escuchar sin juzgar ni presionarla a hablar, validar sus emociones y favorecer rutinas estables de sueño, alimentación y actividades cotidianas. Respecto a la alimentación, si notas que come por ansiedad, una valoración en psiconutrición puede ser un complemento muy beneficioso, ya que permite trabajar la relación entre las emociones y la comida de manera integrada con su tratamiento psicológico. Si observas un aumento importante de los síntomas, aislamiento, autolesiones o ideas de muerte, es fundamental comunicarlo de inmediato a su terapeuta o psiquiatra para valorar si es necesario ajustar el tratamiento. El hecho de que ya lleve seis meses sin eventos graves es un avance importante, y el acompañamiento familiar puede ser un factor muy protector en su proceso.
Bien importante que tenga tratamiento farmacológico y terapia psicológica. Te recomiendo que a ustedes como familia, también acudan. Hay grupos de ayuda para familiares con TLP
Coméntalo con sus especialistas tratantes, a ver qué opinan. Si es momento de migrar, con mucho gusto la puedo ver ven el consultorio Abrazos!
Hola; Entiendo que te preocupe una posible recaída, sobre todo si ya has visto momentos difíciles anteriormente. Y que actualmente esté más estable es algo positivo. En el TLP es importante no esperar necesariamente a que aparezca una crisis para trabajar. Una terapia especializada puede ayudar a desarrollar habilidades para manejar emociones intensas, ansiedad, impulsividad y situaciones difíciles, además de trabajar en la prevención de recaídas. La Terapia Dialéctica Conductual (DBT) es una de las terapias contextuales que cuenta con evidencia para el tratamiento del TLP. También me parece importante que no cargues tú sola con la responsabilidad de mantenerla estable. Puedes acompañarla, estar atenta a cambios importantes y favorecer que tenga un espacio donde pueda hablar de lo que está viviendo. Si además hay cambios en su alimentación, sí sería recomendable valorar esto de manera específica con un profesional especializado, porque puede requerir un abordaje adicional. Y si aparecieran autolesiones, ideas suicidas o un deterioro importante, sería importante buscar atención profesional de manera inmediata.
Hola! En casos de TLP, es importante llevar un acompañamiento integral con psicoterapia DBT, psiquiatría e incluso terapia grupal en donde le enseñen habilidades para el manejo de emociones y situaciones difíciles. Con eso, debería ser más que suficiente para que ella pueda ir obteniendo herramientas para el manejo de la ansiedad, la comunicación, etc. Sin embargo, este tipo de diagnósticos también pueden llegar a influir en la familia, por lo que un proceso psicológico que te brinde mayor orientación y acompañamientoser de utilidad. Si deseas mayor información, puedes contactarme aa través de mi perfil.
Hola, leo que tu hija ya está en tratamiento, pero no tengo claro si el tratamiento es terapéutico o médico, por lo general, con los síntomas que mencionas, es necesario combinar ambos, linda noche!!
Lo que describe —la falta de ánimo, la ansiedad al comer, el bajo estado de ánimo "controlado"— son señales reales y vale la pena tomarlas en serio. Pero hay una distinción que puede ayudarle a orientar mejor su acompañamiento: evaluar a su hija desde los síntomas es distinto a acompañarla desde quién es — qué siente, qué piensa, cómo se percibe a sí misma en su autoestima, su valor propio y su relación con los demás. Ahí es donde su ayuda como madre tiene más peso, y donde probablemente hace más falta. El trastorno límite se entiende hoy más como una condición de origen vincular que como una enfermedad fija. No es que haya un problema de raíz que "curar", sino un factor genético hondado a un patrón de apego que no tuvo suficiente estructura ni regulación para desarrollarse con flexibilidad. Por eso el trabajo terapéutico no apunta solo a contener el síntoma, sino a construir progresivamente la capacidad de regularse: lo que se conoce como ventana de tolerancia. Cuando esa ventana se estrecha, aparecen dos tipos de respuesta — hiperactivación (ansiedad acelerada, desbordamiento, agresividad) e hipoactivación (la lentitud, el desánimo, el "estar apagada" que usted describe). Ambas son respuestas fisiológicas a una amenaza percibida, no fallas de carácter ni falta de voluntad. El enfoque de mentalización (basado en el trabajo de Fonagy) parte de algo simple: ayudar a que la persona pueda identificar y nombrar sus estados internos, y conectar lo que siente en el cuerpo con lo que logra expresar. Muchas veces, detrás de "no hablo de lo que siento" no hay ni resistencia ni falta de confianza en usted — hay una dificultad real para traducir lo que ocurre por dentro en algo que pueda decirse en voz alta, y el miedo de que, aunque lo diga, no haya quien realmente lo reciba. Eso no es una falla suya como madre, ni de ella. Es parte de lo que el tratamiento trabaja. Lo que usted puede hacer, sin sustituir el proceso terapéutico que ya lleva, es sostener un espacio donde ella no sea vista únicamente a través de su diagnóstico — donde lo que se reconozca sea quién es, no solo qué padece. Eso no contiene el síntoma directamente, pero sí construye el tipo de vínculo seguro que hace más probable que, cuando algo empiece a desbordarse, ella busque apoyo en vez de encerrarse en el silencio. Sobre buscar otra terapia o terapia de alimentación: puede ser un complemento útil si el equipo tratante lo evalúa como necesario, pero antes de sumar procesos, vale más preguntarle directamente a quien lleva su tratamiento actual si estos focos rojos ya están siendo trabajados dentro del plan existente. Añadir terapias en paralelo sin esa coordinación puede fragmentar el proceso en vez de fortalecerlo.
Hola. Entiendo tu preocupación; acompañar a una hija con TLP puede generar mucho miedo a que aparezca nuevamente una crisis, especialmente cuando has visto lo difícil que pueden ser algunos episodios. Al mismo tiempo, que lleve seis meses sin eventos graves y haya mostrado mejoría es un dato positivo. Desde la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC), y particularmente desde los tratamientos especializados para el TLP como la Terapia Dialéctica Conductual (DBT), es importante trabajar no solamente cuando aparece una crisis, sino también en la identificación temprana de señales de desregulación emocional y en el desarrollo de habilidades para prevenirlas. Lo que describes —menor motivación, ánimo deprimido y comer en respuesta a la ansiedad— merece atención, pero no necesariamente significa que esté a punto de recaer gravemente. Es importante observar cambios respecto a su funcionamiento habitual y comentarlos con el equipo que actualmente la atiende. Puedes ayudarla de varias maneras: - Mantén una comunicación disponible y sin presión. En lugar de insistir en “¿qué te pasa?”, puedes decirle: “He notado que últimamente tienes menos ánimo. No tienes que contarme nada que no quieras, pero estoy disponible si necesitas hablar o simplemente compañía”. - Evita convertir cada cambio de ánimo en una situación de alarma. Tu tranquilidad puede ayudarle a sentirse más segura. - Favorece rutinas básicas de sueño, alimentación, actividad física y actividades agradables, sin plantearlas como exigencias. - Puedes preguntarle directamente si está teniendo pensamientos de hacerse daño o de no querer vivir. Preguntar sobre suicidio no provoca que una persona tenga esas ideas y puede abrir una puerta importante para pedir ayuda. - Comparte con su terapeuta lo que estás observando, respetando al mismo tiempo la confidencialidad de tu hija. Respecto a la alimentación, antes de buscar una terapia específica sería conveniente determinar qué función está cumpliendo la comida. Si se trata de comer para regular ansiedad o emociones, puede ser muy útil trabajarlo dentro del tratamiento psicológico; si existen atracones frecuentes, pérdida de control, conductas compensatorias o una preocupación importante por el peso y la comida, sí sería recomendable una valoración especializada en conducta alimentaria. No necesariamente necesita “otro tipo de terapia” si el tratamiento actual está funcionando. En el TLP, la Terapia Dialéctica Conductual (DBT) cuenta con evidencia importante y puede ser especialmente útil para trabajar regulación emocional, tolerancia al malestar, impulsividad y relaciones interpersonales. También puede ser muy beneficioso que los familiares reciban orientación para aprender cómo responder ante las crisis y cómo establecer límites saludables. Finalmente, si aparecen señales como aislamiento marcado, deterioro rápido de su funcionamiento, autolesiones, consumo problemático de sustancias, desesperanza intensa o ideas de muerte/suicidio, es importante contactar de inmediato a su equipo tratante y valorar una atención urgente si existe riesgo. Tu papel no es vigilarla constantemente ni impedir que vuelva a tener un mal momento. Es acompañarla, mantener abierta la comunicación y contar con un plan claro para actuar si aparecen señales de alarma. Y también cuidar tu propio bienestar: acompañar a alguien con TLP puede ser muy demandante y los familiares también necesitan apoyo.
Bueno días. Gracias por su interés en atender esta situación, sin embargo la información que comparte no es suficiente para responde si requiere un proceso psicoterapéutico y de qué tipo. Puede agendar una cita en línea en mi calendario, sin ningún costo y con mucho gusto revisamos los detalles.
Si está tomando algún medicamento hay que consultarlo con el profesional que se lo recetó, en ocasiones son efectos secundarios.
Hola, es evidente que te inquieta la salud de tu hija. Comentas que esta en tratamiento, imagino va con un psiquiatra y un psicologo, no tengas pena de externarles estas dudas a ellos, ya que al ser sus terapeutas tienen mas presente la situacion de tu hija. Por otro lado, si ya lo hiciste y aun asi su respuesta no te convence, yo puedo ayudarte a ti para que ayudes a tu hija.
Es comprensible que tengas miedo de una recaída, especialmente después de haber vivido momentos difíciles. Sin embargo, que actualmente tenga menos ánimo, ansiedad al comer o cierta tristeza no significa necesariamente que esté por presentar una crisis; lo importante es observar si estos cambios son persistentes, aumentan o interfieren cada vez más con su funcionamiento. Puedes ayudarla principalmente manteniendo una comunicación abierta y sin presionarla para que hable. A veces resulta más útil transmitirle: “No tienes que contarme nada que no quieras, pero estoy aquí si necesitas hablar o si necesitas ayuda”. Si ya está en tratamiento y ha mostrado mejoría, sería recomendable comentar estos cambios con su terapeuta o psiquiatra antes de modificar o añadir otro tratamiento. En particular, si la alimentación ansiosa es frecuente, puede valorarse posteriormente la intervención de un profesional especializado en conducta alimentaria. También es importante preguntar directamente, con calma y sin alarmarla, si ha tenido pensamientos de hacerse daño, de morir o de no querer continuar. Si aparecieran ideas suicidas, autolesiones, impulsividad marcada o un deterioro importante, sería necesario buscar atención profesional de manera inmediata. Tu papel no es evitar que recaiga, sino acompañarla y ayudarla a no atravesar sola aquello que le resulte difícil.
Hola, gracias por compartir lo que están viviendo. Que su hija lleve seis meses sin episodios graves es un avance importante, pero esos pequeños cambios que usted está notando también merecen ser escuchados. Más que presionarla para que hable, acompáñela desde la cercanía y hágale sentir que puede contar con usted cuando esté preparada. Desde la Psicología Holística podemos complementar su proceso trabajando aquello que muchas veces cuesta poner en palabras: emociones, ansiedad, relación con la comida y lo que está viviendo internamente. Y ante cualquier señal de riesgo o empeoramiento importante, busquen atención profesional inmediata. Así orienta Yam
Hola. Es importante que estos cambios de ánimo, alimentación y falta de motivación los comentes con el equipo que ya la atiende, aunque no haya tenido una crisis reciente. Como mamá puedes ayudar estando disponible, escuchándola sin presionarla y acompañándola en su tratamiento. Antes de cambiar de terapia, sería conveniente que sus especialistas valoren si necesita algún ajuste o apoyo adicional.
Es entendible, por la situación, que haya mucha atención a este tipo de señales, sobre todo por lo que supongo ha pasado anteriormente, pero el hecho de que lleve 6 meses sin eventos de gravedad muestra que ha avanzado, Mas que cambiar de terapia es recomendable comentar todo esto col el especialista que la atiende, el desanimo, comer por ansiedad y los síntomas depresivos, puedes preguntarle como puedes acompañarla en casa: El importante que como familia ustedes también reciban apoyo para tener estrategias para trabajar con ella entre una sesión y otra.
La Terapia Dialéctico-Conductual (DBT) es uno de los tratamientos con mayor respaldo para personas con Trastorno Límite de la Personalidad (TLP), ya que trabaja especialmente aspectos como la regulación emocional, la tolerancia al malestar, las relaciones interpersonales y el manejo de conductas impulsivas. También es recomendable que usted, como parte importante de su red de apoyo, cuente con un espacio de acompañamiento psicológico. Esto puede ayudarle a comprender mejor lo que está viviendo su hija, aprender estrategias para apoyarla de manera adecuada y, al mismo tiempo, cuidar de su propio bienestar emocional.
Hola. Entiendo tu preocupación, sobre todo después de haber vivido una crisis importante. Y hay algo valioso en lo que cuentas: tu hija lleva seis meses estable y tú estás observando cambios tempranos. Ese puede ser un momento muy adecuado para fortalecer recursos y prevenir una nueva descompensación. La falta de ánimo, el aislamiento emocional, la alimentación asociada a la ansiedad y los cambios en sus actividades cotidianas merecen atención, aunque por sí mismos no significan necesariamente que esté por recaer. En el TLP pueden coexistir síntomas depresivos, ansiedad y dificultades relacionadas con la alimentación, por lo que conviene valorar el cuadro completo. Antes de cambiar o agregar tratamientos, yo hablaría con el equipo que actualmente la atiende y les compartiría exactamente lo que estás observando. Si su tratamiento actual es especializado, vale la pena que cualquier intervención adicional esté coordinada con ellos. La terapia dialéctico-conductual (DBT) es uno de los tratamientos con mayor respaldo para el TLP y trabaja precisamente regulación emocional, tolerancia al malestar y relaciones interpersonales. También hay algo que puede ayudarte mucho a ti: no tienes que conseguir que tu hija te cuente todo lo que siente para poder acompañarla. Puedes convertirte en una presencia segura, disponible y predecible. Preguntas sencillas como “¿cómo has estado emocionalmente esta semana?” o “¿hay algo que pueda hacer para acompañarte?” suelen abrir más espacio que insistir en que hable. Y considero muy importante que tú también tengas un espacio de orientación. Las familias y cuidadores pueden beneficiarse de aprender estrategias específicas para acompañar a una persona con TLP, reconocer señales tempranas y responder ante una posible crisis. Respecto a la alimentación, antes de pensar directamente en una “terapia de la alimentación”, sería importante conocer qué función está cumpliendo la comida para ella: ansiedad, regulación emocional, restricción previa, atracones, imagen corporal u otro factor. A partir de ahí se puede determinar qué tipo de intervención sería pertinente. Si quieres, podemos tener una primera sesión contigo para revisar todo esto con mayor profundidad: qué ha ocurrido durante estos últimos seis meses, qué cambios estás observando, cuáles son sus señales tempranas de desregulación y cómo puedes acompañarla sin asumir tú sola la responsabilidad de mantenerla estable. Y si en algún momento aparecen ideas suicidas, autolesiones, conductas de riesgo o un incremento importante de la desesperanza, es importante contactar de inmediato con su equipo tratante o acudir a un servicio de urgencias.
En el Trastorno Límite de la Personalidad existen etapas de altibajos donde aparecen la falta de ánimo, el aislamiento o cambios al comer. Observar estos detalles es de gran ayuda para su cuidado. Antes de cambiar de especialista o buscar una terapia diferente, conviene comunicarle estos focos rojos directamente al profesional de salud mental que la atiende actualmente. Su terapeuta conoce la historia del caso y determinará el mejor camino a seguir, ya sea con un ajuste en sus sesiones o con el apoyo de un especialista en nutrición para el tema de la alimentación.
Querida mamá. Antes que nada, quiero decirte que el amor con el que acompañas a tu hija ya es una forma muy valiosa de cuidarla. Me alegra mucho saber que lleva 6 meses sin eventos graves, ese avance merece ser reconocido. Los cambios que notas como el desánimo, comer por ansiedad y la tristeza sí valdría la pena compartirlos con su terapeuta y, si tiene psiquiatra, con su equipo. No siempre significan una recaída, pero sí merecen atención y acompañamiento. Y quiero decirles algo a las dos y es que estoy profundamente orgullosa de ambas. De tu hija, por todo el trabajo silencioso que está haciendo para salir adelante, y de ti, por seguir sosteniendo con amor incluso cuando el miedo aparece. Creo en ustedes, y espero que también puedan detenerse un momento a reconocer todo lo que ya han recorrido. Merecen abrazar ese esfuerzo con muchísimo cariño.
Buenas tardes, gracias por compartirnos tu experiencia, y tu preocupación, esto que nos etsas mencionando te sugiero que lo hables con el terapeuta de tu hija, pidele que te regale unos minutos y platícale tus dudas, los focos rojos que ves, que te indique en que puedes ayudarla, de igual forma puedes iniciar tu poseso psicoterapéutico individual para que un terapeuta te ayude a manejar la situación que estas atravesando, a manejar el estrés que estas viviendo, a tener una mejor gestión de emociones, y que te indique en que debes de estar atenta y en como puedes apoyar a tu hija, ya que es bueno escuchar también una segunda opinión, saludos.
Que lleve seis meses sin crisis graves es un avance importante, pero los cambios que observa conviene comunicarlos a su terapeuta. La falta de ánimo, el aislamiento o comer para manejar la ansiedad pueden indicar que todavía hay dificultades emocionales que necesitan atención. Más que cambiar de terapia inmediatamente, primero revisaría si el tratamiento actual está trabajando estos síntomas. En TLP suele ser especialmente útil un tratamiento estructurado, como la terapia dialéctico-conductual (DBT). Como mamá puede acompañarla sin presionarla a contar todo lo que siente. Estar disponible, observar cambios importantes y mantener comunicación con los profesionales que la atienden puede ser de mucha ayuda.
Hola Por su parte, hay grupos de autoayuda para familiares o cuidadores de personas con TLP o algún padecimiento mental, algunos son educativos, algunos son de compartir experiencias y ayuda mutua. Lo importante es que este informada lo que es el TLP, las manifestaciones, los ciclos que hay y como actuar o intervenir. Por la parte de ella, es conveninte el tratamiento farmacológico, así como algún tipo de terapia, a veces solo individual, a veces indicidual y grupal, para relacionarse con otras personas. Depende el tipo de terapia, lo ideal es que ella pueda encontrar algo que motive el estar aquí, que identifique lo que quiere hacer y empiece a trabajar en ello, por una parte, por otra explorar si hubo algún detonante de ciertas conductas que la ponen en riesgo y dl mismo modo, trabajarlas, poder liberarse de esa carga y sufrimiento, para poder avanzar hacia donde ella quiere. No es un trabajo fácil, ni a corto plazo, pero si requiere de voluntad y paciencia para que haya cambios signficiativos y evitar recaidas.
Es comprensible que se sienta preocupada y agotada; que su hija haya permanecido seis meses sin eventos graves es un avance, pero los cambios que observa merecen comunicarse al equipo que la atiende, sin esperar a que ocurra una crisis. Puede ayudarla de estas maneras: Contacte a su terapeuta o psiquiatra y describa concretamente la falta de ánimo, el estado depresivo, la alimentación por ansiedad y cualquier cambio en el sueño, aislamiento o autolesiones. No modifiquen ni suspendan medicamentos sin indicación médica. Pregunte si el tratamiento incluye terapia dialéctico-conductual (DBT), que trabaja regulación emocional, tolerancia al malestar, relaciones y conductas autodestructivas. También puede preguntar por sesiones de orientación familiar o una terapia específica para la alimentación emocional. Pregúntele con calma: “He notado que estás más desanimada. ¿Has tenido pensamientos de hacerte daño o de no querer vivir?”. Preguntar directamente no provoca esas ideas; ayuda a valorar el riesgo. Acuerden un plan de crisis por escrito: señales de alarma, estrategias que le ayudan, personas a quienes llamar, profesionales responsables y servicios de urgencias. Las guías recomiendan contar con este plan y revisarlo cuando cambien las circunstancias. Escúchela sin presionarla a hablar, valide lo que siente y ofrezca acompañamiento práctico: “No tienes que explicarme todo ahora; estoy aquí y podemos buscar ayuda juntas”. Cuide también su bienestar. La orientación familiar o grupos para familiares pueden enseñarle habilidades de comunicación y regulación, sin que toda la responsabilidad recaiga en usted. Si su hija expresa intención de suicidarse, tiene un plan, cuenta con medios, se autolesiona, presenta una agitación intensa o no puede mantenerse segura, no la deje sola, retire medios peligrosos si puede hacerlo sin ponerse en riesgo y acudan a urgencias o llamen al número de emergencia en su localidad. En una crisis, es preferible una valoración inmediata que esperar a la siguiente cita.
Esta es una pregunta muy importante y poco común, porque desafortunadamente la familia no suele involucrarse en la terapia de personas con TLP. El objetivo de la terapia para una persona con TLP no es sólo disminuir los eventos de gravedad o regresar la funcionalidad, sino formar las habilidades de autorregulación necesarias para afrontar la vida, la ansiedad mal gestionada es un indicador importante de falta de herramientas de gestión emocional. El mejor abordaje es una consulta para ti y analizar a detalle la situación y progresos que ha habido, así como lo que hace falta trabajar, para que en función de ello se defina si es de utilidad una terapia conjunta o bien una terapia indirecta (en Terapia Breve Estratégica ayudamos a los padres a ayudar a sus hijos).
Considero que lo que describes sí merece atención, pero no necesariamente significa que esté por recaer gravemente. Que lleve seis meses sin episodios de gravedad es una señal positiva. Al mismo tiempo, la disminución del ánimo, comer por ansiedad y dejar de hacer algunas actividades son cambios que conviene comunicar al terapeuta que la atiende, especialmente porque en el TLP pueden coexistir síntomas depresivos, ansiedad y dificultades relacionadas con la alimentación.
Sí puedes ayudarla, pero hay que hacerlo de una manera que acompañe sin invadir ni aumentar la presión. En personas con TLP es frecuente que existan periodos de mayor estabilidad y otros en los que reaparecen síntomas como desánimo, aislamiento, ansiedad, cambios en la alimentación o dificultad para expresar lo que sienten. Que no haya tenido eventos graves en seis meses es una señal positiva, pero los cambios que estás observando sí merecen seguimiento. Lo primero sería comunicar estos focos rojos al equipo que ya la atiende. No necesariamente significa que el tratamiento esté fallando, pero sí que puede necesitar ajustes, una valoración más profunda del estado de ánimo o revisar si existe alguna conducta de riesgo que ella todavía no está expresando. Respecto a la terapia, enfoques como la terapia dialéctico-conductual suelen ser especialmente útiles en TLP porque trabajan regulación emocional, impulsividad, tolerancia al malestar y relaciones interpersonales. También puede integrarse un trabajo más experiencial y corporal si le ayuda a identificar lo que siente antes de que la emoción se vuelva desbordante. Con la comida, intentaría no centrarme primero en “que coma menos”. Si está comiendo por ansiedad, habría que comprender qué emoción está intentando regular a través de la comida. Si esto es frecuente o intenso, sí puede ser útil una valoración nutricional y psicológica especializada en conducta alimentaria, pero evitando dietas restrictivas o comentarios sobre el peso. Y algo muy importante: muchas veces los padres intentan ayudar preguntando constantemente “¿qué tienes?” o “¿cómo te sientes?”, y cuando el adolescente o adulto joven no quiere hablar, ambos terminan frustrados. A veces funciona mejor transmitir disponibilidad sin presión: “No tienes que contarme todo, pero quiero que sepas que si algo empeora, estoy aquí y podemos buscar ayuda juntas”. También sería recomendable que la familia tenga claro qué hacer si aparecen señales de recaída: autolesiones, desesperanza intensa, aislamiento marcado, consumo de sustancias, amenazas de suicidio o cambios bruscos de conducta. Quizá la pregunta no sea solamente “¿cómo evito que recaiga?”, porque no puedes controlar completamente eso, sino: “¿cómo puedo acompañarla de una forma que le ayude a pedir ayuda antes de llegar nuevamente al límite?”.
Entiendo su preocupación como madre, especialmente después de haber vivido momentos difíciles y tener ahora el temor de que su hija pueda volver a presentar una crisis. Al mismo tiempo, es importante reconocer que seis meses sin eventos de gravedad y con una mejoría en su tratamiento son datos positivos. Que usted continúe observando cambios en su ánimo, alimentación o funcionamiento cotidiano también es una forma importante de acompañarla. En ocasiones, cuando un adolescente o joven se encuentra en tratamiento psicológico, la terapia familiar o una intervención dirigida a los padres puede complementar de manera importante su proceso individual. No necesariamente porque el tratamiento de su hija no esté funcionando, sino porque trabajar con la familia permite comprender mejor la dinámica que la rodea y desarrollar formas más asertivas de comunicación y acompañamiento.
En casa puedes ayudar evitando presionarla para que hable; a veces es más útil hacerle saber que estás disponible y acompañarla sin juzgarla. También pueden establecer juntos señales de alerta y un plan para saber qué hacer si empeoran los síntomas.
Hola buenas noches. Si su hija ya esta en tratamiento psicológico, es importante no faltar al tratamiento, es necesario continuar, es un proceso arduo, apoyarle en ese sentido. Es probable que pueda requerir ajustar el tratamiento. Yo trabajo la Terapia de Reprocesamiento Generativo. La cúal es un tratamiento más profundo, es decir voy a la raiz del problema para solucionarlo. En caso de requerir la terapia, estoy a sus ordenes.
Hola buen día, una persona con TLP es común que después de su tratamiento psiquiátrico experimenten cambios en el estado de animo y por lo tanto en su apetito. Si es menor de edad extórnalo con su psicóterapeuta.
¡Hola! Soy la psicóloga Krishna Avalos. Gracias por compartir tu preocupación. El hecho de que lleve seis meses sin eventos de gravedad y haya presentado mejoría es un dato positivo. Sin embargo, la ansiedad, el ánimo bajo y la falta de motivación indican que todavía hay aspectos por trabajar. Antes de cambiar de tratamiento, sería recomendable hablarlo con su terapeuta y revisar qué objetivos se están trabajando y si el enfoque actual está siendo adecuado. Si sienten que no está respondiendo a sus necesidades, una segunda valoración con un profesional de la Salud Mental puede ser una buena opción. La terapia enfocada específicamente en dificultades de alimentación puede ser útil si además existe un problema relacionado con la alimentación o la imagen corporal. Y ante cualquier reaparición de autolesiones, ideación suicida o una crisis importante, es fundamental contactar de inmediato a su equipo tratante o acudir a atención de urgencias.
Entiendo tu preocupación. Como mamá, es muy difícil ver cambios en tu hija y tener miedo de que vuelva a presentarse una crisis. El hecho de que lleve seis meses sin episodios graves habla de un proceso que ha tenido avances, aunque eso no significa que no puedan aparecer momentos de mayor vulnerabilidad. Lo que estás observando —falta de ánimo, aislamiento, comer por ansiedad y cierto estado depresivo— sí merece comentarse con su terapeuta, aunque ella no esté atravesando una crisis. No es necesario esperar a que la situación empeore para pedir una valoración. Si su tratamiento actual no incluye Terapia Dialéctica Conductual (DBT), podrías preguntar a su equipo si sería adecuada para ella, ya que trabaja específicamente regulación emocional, tolerancia al malestar e impulsividad. También puede ser muy valioso que tú recibas orientación como familiar para saber cómo acompañarla sin sobreprotegerla ni dejarla sola con lo que está viviendo. Respecto a la alimentación, antes de iniciar otra terapia por separado, sería conveniente hablarlo con su equipo tratante. Si consideran que existe una dificultad específica con la alimentación, pueden valorar la intervención de un profesional especializado y coordinado con su tratamiento. Y quizá lo más importante: no necesitas conseguir que te cuente todo para hacerle saber que estás ahí. Puedes decirle: “No tienes que explicarme todo si todavía no puedes hacerlo. Solo quiero que sepas que no estás sola y que, si algo empieza a sentirse demasiado difícil, podemos buscar ayuda juntas.” Tu preocupación puede convertirse en acompañamiento, no en vigilancia. Y si en algún momento aparecen nuevamente autolesiones, ideas de muerte o suicidio, busca atención profesional inmediata.
La psicoterapia basada en evidencia cientifica para el TLP es el DBT terapias de tercera generación busca un terapeuta certificado en DBT esto le va servir mucho y es necesario que vaya de la mano de la actividad fisica diariamente y la ayuda psiquiatrica
Los casos de personas con TLP pueden ser complejos y con algunas recaídas en el proceso. Si está en consulta atendiendo este tema, no descartes la posibilidad de comunicar esto con la/el terapeuta, seguramente podrá orientarte mejor sobre el panorama actual. También es importante reconocer el avance que ha mostrado en esto 6 meses, donde no ha habido eventos de gravedad. Siempre es conveniente la comunicación entre los involucrados de la terapia para poder ajustar a tiempo.
Hola, buenas tardes. Entiendo tu preocupación y es completamente válido que quieras encontrar la manera de ayudar a tu hija, especialmente cuando has notado algunos cambios en su estado de ánimo y comportamiento. Es importante reconocer que ha tenido avances durante estos últimos seis meses. Sin embargo, también es conveniente prestar atención a esas señales que mencionas, como la falta de motivación, el estado de ánimo bajo y la relación con la comida, sin asumir necesariamente que representan una recaída. Te recomendaría, en primer lugar, compartir estas observaciones con el profesional que actualmente la atiende, para que puedan valorar si es necesario realizar algún ajuste o incorporar otras estrategias terapéuticas. En cuanto a la alimentación, sería importante explorar qué función está cumpliendo la comida en esos momentos de ansiedad antes de considerar una terapia específica. También puedes ayudarla procurando mantener una comunicación cercana, sin presionarla para que hable de lo que siente. A veces, hacerle saber que estás disponible para escucharla, sin juzgarla ni intentar resolver todo de inmediato, puede ser de gran ayuda.
el que acuda a terapia le ayudara mucho a validar sus emociones para, no minimizarlas. háblale en voz baja, mantén la calma se paciente y ambas acudan a terapia. tu eres su red de apoyo y en terapia se te brindaran mas herramientas para guiar a tu hija no tomes los ataque de manera personal.
Llevar 6 meses sin eventos graves es positivo, pero los focos rojos actuales (desánimo, comer por ansiedad, depresión diurna y poca expresión emocional) deben compartirse con su terapetua tratante, pues pueden ser síntomas residuales o señales de alerta, no una recaída inevitable. Puedes ayudar sin interrogar ni controlar en exceso, y con un plan claro ante riesgo. Que tú también asistas a terapia seria bueno te da contención, reduce miedo y culpa, mejora límites, comunicación, autocuidado y adherencia al tratamiento. Si empeora el ánimo o la alimentación, conviene evaluación psiquiátrica y apoyo nutricional integrado, no terapias aislada. Por ultimo es importante señalar el amor y cariño que le tienesa tu hija es importante refleja la preocupacion y atencion que le das, sin embargo es importate que tu tambien puedas tener un acompañamiento.
Todo el contenido, en particular las preguntas y respuestas, es de carácter informativo y en ningún caso puede sustituir un diagnóstico médico.

















