Cuando tenia 9 años una amiga 2 años más grande que yo vio mis partes intimas y yo hice lo mismo con
Cuando tenia 9 años una amiga 2 años más grande que yo vio mis partes intimas y yo hice lo mismo con mis otras amigas no se si fue curiosidad , después empecé a ver contenido no apto para menores, ahora en la adolescencia tengo pensamientos intrusivos sobre la sexualidad,me siento culpable y muy triste sobre eso por qué no me gusta tenerlos.
63 respuestas
Hola buen día. Te recomiendo una técnica para gestinar estos pensamientos intrusivos, consigue uan libreta y una pluma y escribirás todos y cada uno de los pensamientos que lleguen a tu cabeza. Procura escribir todos y cada uno de los pensamientos que te vengan a la cabeza, asi mismo vas a describir que estas sintiendo, describir las emociones que tienes en ese momento. Hazlo todos los dias en el mismo horario, si es en horario de l amaña que continue por las mañanas y si es por la tarde que sea el mismo horario todos los días. En caso que continue estos pensamientos, es necesario acudir a terapia psicologica. Estoy a sus ordenes, Saludos.
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Rellena el formularioPero el observar las partes íntimas no es malo es como observar como cada cuerpo es diferente solo cuenta con que intenciones observas al otro sean partes íntimas o sea cualquier parte del cuerpo
buenas tardes, soy psicólogo, ahí que entender que la curiosidad y la exploración sexual no es algo intrínsecamente malo, si bien es importante no adelantarse etapas tener curiosidad no tiene nada de malo, con respecto a los pensamientos intrusivos la recomendación variara dependiendo del momento, la intensidad y lo que ocurre durante esos pensamientos, de momento mi recomendación seria usar la técnica de parada de pensamiento, y acudir con un especialista.
Hola buen día, te recomiéndo acudir con un profesional de la salud mental para que puedas analizar a profundidad los motivos, la exposición y la culpa que mencionas. saludos
Hola. Gracias por compartir algo que seguramente no ha sido fácil contar. Lo que ocurrió cuando eras niña y las experiencias que tuviste después no determinan quién eres hoy ni significan que seas una persona “mala”. Durante la infancia y la adolescencia pueden existir momentos de curiosidad sobre el cuerpo y la sexualidad, y también puede ocurrir una exposición temprana a contenidos que todavía no se está preparada para procesar. Eso puede generar confusión, vergüenza o culpa, especialmente cuando después aparecen pensamientos que una no desea tener. Algo muy importante es que un pensamiento intrusivo no es una intención ni una decisión. Que aparezca una idea que te incomoda no significa que quieras hacerla, que la apruebes o que diga algo malo sobre ti. De hecho, el malestar que sientes precisamente muestra que esos pensamientos no son algo que estás eligiendo. No necesitas castigarte ni sentir vergüenza por tenerlos. Mereces poder hablar de esto en un espacio seguro, sin juicios y con alguien que pueda ayudarte a entender qué está pasando y a relacionarte de otra manera con esos pensamientos. Si tienes la posibilidad, hablar con una psicóloga que trabaje con adolescentes podría ser un paso muy valioso. No porque haya algo “malo” en ti, sino porque no tienes por qué cargar sola con esta culpa y esta tristeza.
Los pensamientos intrusivos aparecen de forma involuntaria. Una forma de entenderlos es que, cuando nuestro cerebro identifica un pensamiento como algo amenazante, preocupante o que nos genera mucho malestar, podemos empezar a prestarle mucha atención y a vigilar si vuelve a aparecer, esto puede hacer que el pensamiento aparezca con mayor frecuencia, ya que el cerebro trata de "protegerte" de lo que piensa es una amenaza. Además, cuando intentamos constantemente eliminar un pensamiento, comprobar que no lo estamos teniendo o nos asustamos mucho cada vez que aparece, podemos terminar aumentando nuestra atención y ansiedad alrededor de él, haciendo que vuelva a aparecer todavía más. No sé exactamente qué tipo de pensamientos intrusivos tienes, pero es muy importante que tengas en cuenta algo: tener un pensamiento intrusivo no significa que te guste lo que pensaste, que estés de acuerdo con ello, que tengas intención de realizarlo o que seas una persona “inmoral”. Por ejemplo, algunas mamás que cuidan a sus bebés pueden tener pensamientos intrusivos como imaginar que se les cae de los brazos o que accidentalmente le hacen daño. Tener ese pensamiento no significa que quieran hacerle daño a su bebé ni que vayan a hacerlo. Precisamente, puede resultarles tan angustiante porque es algo que no desean que ocurra. A muchas personas les pueden aparecer pensamientos no deseados cuando están bajo estrés o cuando algo les genera miedo o preocupación. Estos pensamientos pueden provocar culpa, vergüenza, miedo, dudas o ansiedad, pero un pensamiento no es lo mismo que una intención ni que una conducta. En tu caso, creo que podría serte útil contar con un espacio seguro donde puedas hablar de estos pensamientos sin ser juzgada y aprender a relacionarte con ellos de una manera que te genere menos angustia. También podría ayudarte recibir información sobre sexualidad basada en evidencia y libre de juicios, para que puedas comprender mejor tanto lo que viviste cuando tenías 9 años como lo que estás experimentando ahora durante la adolescencia. Yo te recomendaría que busques apoyo psicológico. La intención no es juzgarte por lo que viviste o hiciste cuando tenías 9 años, ni por haber tenido contacto con contenido sexual siendo menor, sino ayudarte a comprender, desde el conocimiento y la autocompasión, lo que has vivido y cómo está influyendo en ti actualmente, para que puedas trabajar esos pensamientos y mejorar tu calidad de vida.
¡Hola! Soy la psicóloga Krishna Avalos. Gracias por compartir tu duda y por hablar desde tu experiencia. Lo que describes puede comprenderse dentro del proceso de desarrollo y exploración de la sexualidad durante la infancia y la adolescencia. A los 9 años puede existir curiosidad y exploración corporal, mientras que durante la adolescencia es esperable que aumenten el interés sexual, las fantasías y los pensamientos relacionados con la sexualidad. Que actualmente aparezcan pensamientos sexuales, incluso algunos que te resulten incómodos o no deseados, no significa necesariamente que exista un problema psicológico ni que esos pensamientos representen lo que deseas. Si estos pensamientos te generan culpa, tristeza o un malestar importante, sería recomendable hablarlo con un profesional de salud mental para poder comprender qué está ocurriendo y trabajar la relación que tienes con esos pensamientos, sin juzgarte por experiencias de tu infancia.
Lo que describes puede generar mucha culpa y preocupación, especialmente cuando actualmente aparecen pensamientos que no deseas tener. Es importante distinguir entre tener un pensamiento y querer hacerlo: que aparezcan pensamientos intrusivos sobre sexualidad no significa que los desees, que te definan o que indiquen que eres una mala persona. Lo que ocurrió cuando tenías 9 años también merece abordarse con cuidado y sin juzgarte desde la perspectiva que tienes actualmente. A esa edad puede existir curiosidad respecto al cuerpo y la sexualidad, y el hecho de que una experiencia haya ocurrido no significa por sí mismo que haya una intención sexual adulta detrás. Más que intentar eliminar o comprobar constantemente estos pensamientos, sería importante comprender cómo aparecen, qué significado les estás dando y qué haces después de que aparecen, ya que la culpa y el miedo pueden hacer que se vuelvan todavía más frecuentes.
Gracias por confiar y compartir algo tan íntimo. Lo que describes puede generar mucha culpa y tristeza, pero tener pensamientos intrusivos no significa que los desees, que te definan o que digan quién eres. Las experiencias de curiosidad sexual durante la infancia necesitan comprenderse dentro de su contexto y no desde la culpa de la persona que eras entonces. También sería importante explorar cómo comenzaron y se mantienen esos pensamientos, especialmente ahora que te generan malestar. No tienes que enfrentar esto sola. Un espacio terapéutico, respetuoso y adecuado para tu etapa puede ayudarte a comprender lo que estás viviendo y relacionarte con esos pensamientos sin castigarte por tenerlos. Te abrazo.
Lo que ocurrió cuando usted tenía 9 años no necesariamente puede comprenderse hoy de una sola manera. La curiosidad y exploración del cuerpo pueden aparecer durante la infancia, pero para entender qué significó aquella experiencia, habría que conocer mucho más de su historia y de cómo la vivió. Respecto a los pensamientos que aparecen actualmente, hay algo importante: tener un pensamiento no significa desearlo, querer llevarlo a cabo ni define quién eres. A veces, cuanto más intentamos expulsar ciertos pensamientos porque nos asustan o nos producen culpa, mayor presencia terminan adquiriendo. Más que intentar encontrar una explicación inmediata o castigarse por lo que aparece en su mente, sería importante poder hablar de ello en un espacio terapéutico donde pueda comprender qué lugar tienen actualmente la sexualidad, la culpa y aquellas experiencias de su infancia. Si estos pensamientos le generan tristeza y angustia de manera frecuente, ya es un motivo suficiente para pedir ayuda profesional.
Hola. Lo que ocurrió en tu infancia pudo estar relacionado con la curiosidad infantil y no define quién eres hoy. Tampoco tener pensamientos intrusivos significa que quieras hacerlos realidad o que digan algo malo sobre ti. Si estos pensamientos te generan mucha culpa, tristeza o ansiedad, sería bueno que pudieras hablarlos con un psicólogo en un espacio seguro y sin juicios. No tienes que castigarte por tener pensamientos que no elegiste tener.
La sexualidad es un tema complejo y que socialmente genera mucho tabú, principalmente cuando no hay una adecuada educación sexual o apertura para hablar sobre temas que quizá causan curiosidad. Desconozco tu edad, pero según leo tu pregunta, estás viviendo tu adolescencia. La adolescencia se caracteriza por la maduración sexual con los cambios que se observan en el cuerpo, pero también empieza a despertar la curiosidad por experimentar tales vivencias, por saber si el cuerpo de las demás personas de la edad presentan los mismos cambios, cómo lucen (puede ser una forma de construir el autoestima o seguridad respecto al cuerpo propio), sentir atracción por una persona, etc. Me parece que tienes curiosidad por temas de sexualidad, y si bien ver contenido sexual puede ser estimulante, no es la mejor fuente para responderse las dudas que uno puede tener respecto al sexo. Te recomiendo poder buscar libros de sexualidad, quizá incluso algunos podcast, también puedes acercarte con algún psicólogo o psicóloga con quien puedas hablar más abiertamente del tema y hacer preguntas. La sexualidad puede ser un tema tabú, y justo por eso es importante recibir buena educación sexual, la comunicación y la confianza, para que cuando llegue el momento y uno se siente preparado/a pueda disfrutarla, vivirla sin culpa y con responsabilidad. Saludos!
Lo que pasó cuando tenía 9 años no significa que haya algo malo en usted. A esa edad pueden aparecer conductas de exploración por curiosidad, y repetir después algo similar con otras niñas no permite concluir, por sí solo, que hubiera una intención sexual como la entendemos en la vida adulta. Lo que hoy parece estar haciéndole más daño es la culpa y el miedo que le provocan esos pensamientos. Tener pensamientos intrusivos sobre sexualidad no significa desearlos ni estar de acuerdo con ellos. Sería recomendable trabajarlo con un psicólogo clínico con experiencia en ansiedad y pensamientos intrusivos, para que pueda entenderlos sin seguir castigándose por tenerlos.
Si te perturban puede ser por introyectos. Habra que explorar que te dijeron tus padres sobre la sexualidad, que has aprendido sobre la sexualidad, como has vivido tu sexualidad, aclarando la sexualidad no es solo el coito, somos seres sexuados, es necesario atención psicologica con un psicoterapeuta y sexologo.
Gracias por compartir algo que te causa tanta culpa y tristeza. A los 9 años pudiste haber actuado desde la curiosidad, pero con este mensaje no sería responsable sacar conclusiones sobre lo que ocurrió. Si alguien te presionó, te hizo sentir incómoda o cruzó tus límites, es importante que puedas hablarlo con una persona adulta de confianza. Los pensamientos intrusivos son pensamientos que aparecen sin que los busquemos. Tenerlos no significa que quieras llevarlos a cabo ni define quién eres. Como te están causando malestar, te recomiendo hablar con una psicóloga o un psicólogo con experiencia en adolescentes. Podrá escucharte sin juzgarte y ayudarte a comprender lo que sientes. No tienes que afrontar esto sola.
La sexualidad es algo que se explora, lo que no te está ayudando son tus creencias y percepciones, las cuales limitan o dan como resultado que es algo malo lo que haces, puedes acercarte a los especialistas de doctoralia para apoyarte en este proceso.
Hola, la exploración sexual y los escarceos sexuales en tempranas edades pueden darse, y son más habituales de lo pensado. A veces se dan porque los niños están erotizados por situaciones de casa, la escuela, o inclusive los medios. Por otro lado, no hay motivos por los cuáles sentirse culpable por los pensamientos intrusivos, si les quitas ésta carga, sólo serán unos pensamientos más. Por otro lado, no está demás explorar más a fondo la situación con un profesional, para que tengas una solución más específica y a la medida. Saludos.
Que aparezca un pensamiento sexual no significa que lo hayas elegido, que lo desees o que esos pensamientos definan quién eres, así llegan los pensamientos intrusivos, generalmente generan mucha angustia. Te recomiendo hablar con un adulto de confianza o un profesional de la salud mental, que tenga experiencia trabajando con adolescentes. No necesitas juzgarte, ni obligarte a dejar de pensar en algo, pero si podrías comenzar a relacionarte de otra manera con esos pensamientos, sin convertirlos en la definición de quién eres. Si estás experiencias fueron bajo amenaza, presión o engaño, es importante contárselo a un adulto seguro y a un profesional para que puedan valorar lo ocurrido.
A esa edad es natural que se quiera saber de la sexualidad, solo que no se tienen muchas veces los recursos para poder manejarla de la mejor forma. Busca apoyo con un terapeuta sexual, debes reaprender a manejar tu sexualidad, veras que no hay nada que lamentar y si mucho por aprender.
Buenas tardes. Los juegos sexuales en la infancia forman parte del comportamiento normal en grupos infantiles. En la adolescencia también, debido al prcoceso de cambio, no solo de los niveles y tipos de hormonas, el despertar a la sexualidad es algo que comúnmente puede generar culpas e incertidumbre. No hay mucho por lo cual alarmarse. Un poco de orientación acerca del proceso de desarrollo psicosexual puede ser suficiente para reinterpretar deseos e intereses sexuales, que son normales, pero que deben de interpretarse en su "justa medida"
Hola. Gracias por compartir algo que parece generarte mucha preocupación. Quiero que sepas que la exploración del cuerpo y la curiosidad sobre la sexualidad durante la infancia suelen formar parte del desarrollo y del descubrimiento natural de uno mismo y de los demás. Por sí sola, esa experiencia no define quién eres ni implica que hayas hecho algo malo. Respecto al consumo de contenido para adultos a una edad temprana, es importante entender que este tipo de material puede generar confusión sobre aspectos básicos de la sexualidad, las relaciones y la intimidad, ya que con frecuencia presenta una visión distorsionada y poco realista de estas experiencias. Esto puede influir en la forma en que interpretamos nuestros pensamientos y emociones posteriormente. También es importante diferenciar entre tener pensamientos y actuar sobre ellos. Los pensamientos intrusivos son experiencias que muchas personas presentan en distintos momentos de su vida y, precisamente porque van en contra de sus valores o deseos, suelen generar culpa, ansiedad y malestar. El hecho de que estos pensamientos te incomoden no significa que reflejen tus verdaderas intenciones o deseos. En lugar de juzgarte o castigarte por lo que piensas, puede ser más útil acercarte a estas experiencias con curiosidad y comprensión, tratando de entender qué emociones, preocupaciones o dudas pueden estar detrás de ellas. Buscar fuentes confiables de educación sexual y espacios seguros donde puedas resolver tus inquietudes también puede ayudarte a construir una visión más sana y realista de la sexualidad. Finalmente, te recomendaría acudir a terapia psicológica individual. Un proceso terapéutico puede brindarte orientación profesional para comprender mejor el origen de estos pensamientos, trabajar los sentimientos de culpa y tristeza que estás experimentando, y desarrollar herramientas para relacionarte con tu sexualidad de una manera más saludable, tranquila y acorde con tus valores. No tienes por qué afrontar este malestar en soledad.
Hola. Gracias por compartir algo tan íntimo. Lo que describes tiene varios hilos: la curiosidad infantil (parte del desarrollo, no una transgresión), el acceso temprano a contenido sexual explícito (común, pero puede moldear la forma de entender la sexualidad) y los pensamientos intrusivos (que expresan ansiedad, no deseo real). La culpa que sientes probablemente no es tuya: es la que internalizaste del entorno. No estás dañada. Lo que necesitas es un espacio de escucha para elaborar estas experiencias y construir una relación más amable con tu sexualidad. La psicoterapia psicoanalítica puede ayudarte con eso.
Buenas tardes. La sexualidad es una cuestión que nos atraviesa a todos los seres humanos, está ligada con los deseos y sentimientos reprimidos. En la infancia existen momentos en los que tenemos acercamientos con lo sexual que pueden abrir cuestiones incómodas o traumáticas, o mera curiosidad sexual. Lo que me genera inquietud es a qué le estás llamando pensamientos intrusivos. Puesto que la sexualidad también se construye por la cultura, los valores sociales y la religión, que sería importante que tú puedas consultar con un profesional y hablar de esos pensamientos para que te pueda orientar en experimentar tu sexualidad de una manera que no sea tan conflictiva para ti.
Buenas tardes, gracias pro compartirnos tu experiencia, te sugiero el iniciar tu proceso psicoterapéutico individual, para que puedas trabajar en estos pensamientos intrusivos, el tener curiosidad no tiene nada de malo, el intentar explorar en videos con contenidos sexuales no tiene nada de malo, forma parte de una autoexploración, lo importante es saber que esos videos y tipo de contenidos están alejados sobre la realidad, y en terapia puedas conocer mas sobre la sexualidad, sin tapujos, si sentirte mal, y las medidas de precaución que hay que tomar, la importancia del cuidado de tu cuerpo, así como los limites, quedo a tus ordenes, saludos.
Es necesario que visites a tu terapeuta para hablar más sobre el asunto. Vas a estar bien. Atiéndete y diles a tus padres que te apoyen
Holaaa La curiosidad sexual durante la infancia y adolescencia puede aparecer como parte del desarrollo, pero es importante aprender a manejarla, respetar siempre los límites y la intimidad de los demás y cuidar que la curiosidad no se convierta en un hábito que termine afectándote. También puedes comenzar a dirigir tu atención y energía hacia actividades que sean productivas y significativas para ti. Los pensamientos intrusivos no significan que los quieras ni que definan quién eres. Si te generan culpa, tristeza o ansiedad, un proceso psicológico puede ayudarte a comprenderlos, dejar de castigarte por ellos y aprender a manejarlos de una manera más tranquila y saludable, de forma presencial o en línea.
El hombre, es decir el ser humano, es un ser sexuado, existe la sexualidad infantil, una sexualidad no orientada hacia la copulación, en ocasiones ciertas experiencias pueden provocar una hiper sexualización del niño, aumentar su curiosidad y tener cierta conducta por imitación. Es importante comprender que la adolescencia es un periodo de cambios hormonales y físicos, como seres sexuados es normal tener fantasías, la fantasía es un buen destino de la pulsión sexual. Lo que me parece que es importante atender es ese sentimiento de culpa y tristeza por estar experimentando lo que en realidad es un elemento constitutivo del ser humano, su sexualidad. Solicita una cita conmigo o con cualquier otro colega.
Lamento profundamente el dolor y la angustia que esta situación te está causando. Eso que pasó con tu amiga probablemente no fue por maldad, pero te llevó a experimentar cosas que no debiste de experimentar en ese momento, y al no entender bien lo que estaba pasando y probablemente por curiosidad se siguió repitiendo esta conducta que te ha llevado a sentirte con la necesidad de estar permanentemente acudiendo al contenido no apto para menores. Créeme que esto que te sucede es algo que se puede tratar y hablar en terapia sobre todo para que puedas sentirte bien contigo y que toda la tristeza y culpa se vayan. Pero si te recomendaría que acudieras con un profesional de la psicología con el que pudieras entender por qué te pasa lo que te pasa y por que te sientes de esta manera.
Hola, gracias por compartir algo que parece generarte tanta culpa y preocupación. Durante la infancia puede existir curiosidad por el cuerpo y la sexualidad, y los niños pueden tener experiencias entre pares que no necesariamente comprenden de la misma manera que lo harían posteriormente. Lo que ocurrió cuando tenías 9 años no permite, por sí solo, concluir que haya algo malo en ti ni que seas responsable de lo que hoy estás experimentando. También es importante distinguir entre **tener un pensamiento y querer realizar aquello que aparece en el pensamiento**. Los pensamientos intrusivos pueden aparecer de manera involuntaria y resultar muy desagradables precisamente porque entran en conflicto con lo que la persona quiere o considera importante. El hecho de que estos pensamientos te generen rechazo, culpa o tristeza no significa que los desees ni que definan quién eres. Más que intentar luchar constantemente contra ellos o castigarte por tenerlos, sería importante poder comprender qué está ocurriendo y qué lugar tienen la culpa, la ansiedad y estos pensamientos en tu vida. También sería conveniente revisar cómo fue tu exposición a contenido sexual durante esa etapa y qué significado ha adquirido para ti con el paso del tiempo. Por lo que describes, considero recomendable que puedas hablarlo con un/a psicoterapeuta con experiencia en adolescentes, en un espacio seguro y sin juicios. No tienes que resolverlo ni entenderlo todo por tu cuenta. Y algo importante: **no eres una mala persona por tener pensamientos que no elegiste y que, además, te generan malestar**. Mereces poder hablar de esto sin sentirte juzgado/a.
Hola.. no esta de más que tengas un espacio de orientación y acompañamiento psicológico para comprender y manejar aspectos de tu vida personal, el manejo de tus emociones, fantasías y como estas llevando tu vida en función de tu historia, tus relaciones actuales y proyectos a corto y mediano plazo... contáctame ... saludos
Gracias por compartir algo que puede ser difícil de contar. Lo que describes de cuando eras niño/a no significa automáticamente que hubiera algo malo en ti. La curiosidad sobre el cuerpo puede aparecer durante la infancia, y haber tenido esas experiencias o haber visto contenido inapropiado no define quién eres ni significa que hayas elegido tener los pensamientos que tienes ahora. Los pensamientos intrusivos pueden aparecer sin que los quieras y, precisamente porque van en contra de lo que piensas o deseas, pueden generar mucha culpa, miedo y tristeza. Tener un pensamiento no significa querer hacerlo ni que diga algo sobre ti. En terapia podemos trabajar para entender por qué aparecen, reducir la culpa y aprender a relacionarte con esos pensamientos sin luchar constantemente contra ellos ni darles un significado que no tienen. Si esto te está causando mucho malestar, buscar apoyo psicológico puede ayudarte a sentirte nuevamente en paz contigo.
Creo que lo que te hace falta es justo, hablar sobre sexualidad, con gente que conozca sobre el tema y dejar de ver la sexualidad con morbo, con pena, y sobre todo dejar de sentir culpa. Que si bien es algo que llega a pasar con habitualidad, el descubrir la sexualidad, los cuerpos, los órganos sexuales por curiosidad, lo más indicado es que puedas hablar de ello con alguien que sepa del tema, sexolog@, psicoterapeuta, profesional de la salud. Cuando puedas encontrar el espacio con alguno de estos profesionales habla de todo, con toda libertad, de eso que paso y de lo que sentiste y sientes, para que puedan explorar porque te causa problemas.
Hola. Lamento mucho la tristeza y la culpa que estás experimentando. Lo primero que necesitas saber para tu tranquilidad es que no eres una mala persona ni hay nada de qué avergonzarse en lo que describes. Para ayudarte a entender lo que estás viviendo, valdría la pena diferenciar dos aspectos importantes: La curiosidad en la infancia: En la niñez, la exploración corporal entre pares de edades similares es una conducta vinculada a la curiosidad natural sobre el cuerpo y el desarrollo, no a una intención maliciosa. Es una etapa de descubrimiento muy común que no define quién eres hoy. Los pensamientos intrusivos en la adolescencia: Los pensamientos intrusivos son imágenes o ideas involuntarias que aparecen de forma repentina y que van en contra de tus valores. La razón por la que te generan tanta tristeza y culpa es precisamente porque no te gustan ni representan lo que deseas. A menudo, entre más intentas luchar contra ellos o te culpas por tenerlos, con mayor frecuencia e intensidad suelen reaparecer. La culpa constante y el malestar por estos pensamientos se pueden trabajar y reducir de forma muy efectiva en terapia a través de herramientas para la regulación emocional y el manejo de pensamientos obsesivos e intrusivos (como la Terapia Cognitivo-Conductual y enfoques de Aceptación). No tienes que cargar solo o sola con esto. Un espacio terapéutico seguro y libre de juicios te puede ayudar a liberarte de esa culpa y recuperar tu tranquilidad. Quedo a tu disposición si decides iniciar este proceso.
La adolescencia es una etapa complicada, lo pensamientos de ese tipo suelen presentarse muy a menudo durante la adolescencia por el tema del desarrollo y cambios en la producción de hormonas. Tomate tu tiempo para vivir/disfrutar cada etapa sin prisas (tu decides tu tiempo)
el ver el contenido no apo para menores es derivado de efectos psicológicos, biológicos y conductuales ya que tu cerebro9 aun esta en desarrollo al igual que tus habilidades cognitivas.
Sería buena idea acudir a terapia para revisar el asunto. Esos pensamientos van a desaparecer, pero hay que trabajar el tema para que se logre.
La sexualidad es algo muy bello y no hay razón para sentir culpa. Los niños exploran la sexualidad de diversas maneras y está bien y es normal. Esos pensamientos intrusivos vienen en el paquete del ser humano... bueno fuera que se pudiera apagar ese "deseo" a voluntad, pero no es necesario. Lo primero que debes hacer es dejar de sentirte mal por ser normal.
Lo que cuentas ocurrió cuando eras niña, en una etapa en la que la curiosidad por el cuerpo y la sexualidad puede formar parte del desarrollo. No tienes por qué juzgarte hoy con los mismos criterios con los que mirarías esas situaciones siendo adolescente o adulta. Además, tener pensamientos intrusivos no significa que quieras llevarlos a cabo ni dice algo malo sobre ti. Si la culpa y estos pensamientos te están generando mucho sufrimiento, podría ayudarte hablarlo con un profesional para comprenderlos y poder vivirlos con menos angustia.
Lamentablemente la experiencia vivida a los 9 años detonó en una posible hipersexualidad en ti. Te sugiero acudas a terapia psicológica lo antes posible, esta situación está generando otro tipo de síntomas que pueden afectarte en tu estabilidad emocional
Los pensamientos intrusivos vienen muchas veces para hacer una regulación moral o de normalidad, de algo que ocurrió, están relacionados con la regulación cultural de estas acciones que viviste de niña y se pueden trabajar para que dejen de tener influencia en tu vida.
Lo que cuentas no significa que seas mal@ ni culpable, la curiosidad sexual en la infancia es normal, y ver contenido adulto tan pequeño/a puede confundir mucho al cerebro, porque te muestra algo intenso antes de que tengas herramientas para entenderlo; si además viviste algo que te dio vergüenza, miedo o secreto, tu mente pudo guardarlo como una experiencia confusa o “traumática”, y por eso ahora aparecen pensamientos intrusivos sobre sexualidad, que son como alarmas falsas que se repiten justamente porque intentas reprimirlos o porque te dan culpa, no porque tú los quieras ni porque definan quién eres; el problema no es tenerlos, sino el significado que les das y el miedo que te generan, así que lo más sano es no pelearte con ellos, decirte “es solo un pensamiento, no una orden”, respirar y, si te sientes muy triste o angustiad@ hablar con un adulto de confianza o con un psicólogo para trabajarlo sin juzgarte, porque esto se puede entender y sanar.
Lo que ocurrió en la infancia no define quién eres hoy, y tener pensamientos intrusivos tampoco significa que quieras llevarlos a cabo. Precisamente pueden generar mucha culpa y angustia porque aparecen sin desearlos. En terapia puedes aprender a comprenderlos y relacionarte con ellos de una manera menos angustiante, sin juzgarte por su aparición. No tienes que enfrentar estos pensamientos desde la culpa. Acércate a Clínica del Ser y agenda una sesión.
Lo que sucedió es que estuviste explorando tu sexualidad y esto despertó una parte de ti que desconocías, estar expuesto a este tipo de contenido puede perturbar tu mente, sé que es difícil no sentirte culpable y triste, si piensas que no puedes dejar de ver este contenido o no sabes que hacer, dile a la persona que está a cargo de ti que te lleve a un profesional de la salud mental, experto en sexualidad en adolescentes para que te oriente
Excelente día. Hay veces que los medios de información comparten imágenes de tal manera que construyen un concepto del como se tiene que vivir esa experiencia. Un ejemplo para con la sexualidad y el ver porno ya que construye ciertos parámetros que supuestamente,nete se tienen que seguir. Así mismo, seria importante ahondar a que llamas *intrusivo* y cómo esta afectando tu vida personal o relacional para ir . Nosotros podemos apoyarte a dilucidar eso
Lo que cuentas ocurrió durante la infancia, en una etapa en la que la curiosidad y la exploración pueden aparecer de distintas maneras. Haber vivido esas experiencias y haber tenido contacto posteriormente con contenido sexual no significa que haya algo malo en ti ni que seas responsable de los pensamientos que aparecen actualmente. Los pensamientos intrusivos pueden generar mucha culpa y angustia precisamente porque aparecen sin que los quieras y pueden ser contrarios a lo que deseas o piensas. Es importante poder hablar de ellos sin juzgarte y explorar qué los provoca y qué se encuentra detrás de esa angustia. Por tu edad y por el malestar que describes, sería importante que puedas hablarlo con un adulto de confianza y contar con acompañamiento psicológico. En terapia se puede explorar lo que has vivido, trabajar la culpa y permitir que aquello que sostiene estos pensamientos encuentre una vía de elaboración, para que puedan perder fuerza y dejar de generar tanto sufrimiento.
Que tal, muchas gracias por compartir. Tener pensamientos intrusivos no significa que los desees, que definan tu personalidad o que tengas intención de llevarlos a cabo. De hecho, cuanto más intentamos eliminar un pensamiento que nos genera miedo o culpa, más fácilmente puede volver a aparecer. Lo que ocurrió durante la infancia debe analizarse considerando tu edad, el contexto y la diferencia de desarrollo entre los involucrados, sin juzgarte desde la perspectiva adulta que tienes actualmente. La exposición posterior a contenido sexual también puede influir en la aparición de pensamientos o imágenes que resulten incómodos. Si actualmente esos pensamientos te generan culpa, tristeza, ansiedad o necesidad constante de comprobar que “no eres una mala persona”, sería conveniente una valoración psicológica. El objetivo no sería juzgarte, sino comprender qué está ocurriendo y aprender a relacionarte con esos pensamientos sin miedo ni culpa. Espero esta respuesta te resulte útil y pueda apoyarte en algo. Saludos.
Probablemente te sobre estimulaste, empezaste a erotizar a temprana edad. No es un delito, sólo hay que checar cuál es la función que cumple eso en tu vida y aprendas a relacionarte de otra forma con tus pensamientos. No necesariamente les tienes que hacer caso. No tienes que sentirte culpable por cualquier expresión de tu sexualidad si no le haces daño a nadie
La sexualidad es parte del desarrollo humano, y sobre todo en la adolescencia, es normal tener preguntas, curiosidad y pensamientos relacionados con ella. Tal vez la culpa y tristeza que sientes por estos pensamientos están teniendo un papel importante en el malestar que te generan, hablarlo con un profesional puede ayudarte a entender que está pasando sin tener que juzgarte por ello! :)
Hola. Gracias por animarte a contar esto. Se nota que lo has cargado en silencio por mucho tiempo y que te pesa. Quiero que sepas algo desde el inicio: lo que describes no te hace una mala persona, y lo que sientes tiene explicación y tiene solución. Sobre lo que pasó a los 9 años. La curiosidad por el propio cuerpo y el de otros niños es muy común en la infancia. Muchos niños, en algún momento, se muestran sus partes íntimas o juegan a “ver” entre amigos de edades parecidas. Es parte de cómo los niños intentan entender las diferencias entre los cuerpos. Que tú lo repitieras después con otras amigas también es algo frecuente: los niños suelen imitar lo que vivieron para tratar de entenderlo. Eras una niña o un niño. No tenías la información ni la madurez para saber qué significaba. No hay nada de qué culparte. Dicho esto, si al recordarlo sientes que en ese momento te sentiste presionada/o, incómoda/o o con miedo, eso también es importante y merece hablarse con un profesional, sin que eso signifique que hiciste algo malo. Sobre el contenido para adultos. Ver ese tipo de contenido a una edad temprana es más común de lo que se piensa, y sucede muchas veces por curiosidad o porque está muy al alcance en internet. Tampoco eso te hace culpable. Lo que sí puede pasar es que ese contenido, visto cuando el cerebro todavía no está preparado para procesarlo, deje imágenes o ideas que después aparecen sin que uno las busque. Si actualmente lo sigues viendo y te hace sentir mal, reducirlo o dejarlo puede ayudarte mucho a sentirte más en paz. Sobre los pensamientos intrusivos. Esto es lo más importante que quiero que entiendas, un pensamiento intrusivo no dice quién eres ni lo que deseas. Son pensamientos que llegan solos, sin invitación, y que justamente molestan porque van en contra de lo que tú valoras. El hecho de que te causen tristeza y rechazo es una señal de que no te representan. Hay algo curioso sobre estos pensamientos: mientras más intentamos sacarlos de la cabeza, más vuelven. Es como cuando te dicen no pienses en un elefante rosa. La culpa y el miedo los alimentan. Por eso, pelearse con ellos o castigarse por tenerlos suele empeorarlos. ¿Qué puedes hacer? Habla con un adulto de confianza: tu mamá, tu papá, un familiar, un orientador o psicólogo de tu escuela. Sé que da vergüenza, pero lo que cuentas es mucho más común de lo que imaginas, y un profesional no te va a juzgar. Busca apoyo psicológico. Es el camino más directo para quitarte esta carga. Cuando llegue un pensamiento intrusivo, intenta no discutir con él ni analizarlo. Puedes decirte: Esto es un pensamiento intrusivo, no me define, y volver con calma a lo que estabas haciendo. Trátate con la misma compasión con la que tratarías a una amiga o amigo que te contara esto. ¿Hay algún adulto cerca de ti con quien sientas que podrías hablar de esto, aunque sea un poquito?
Quiero que sepas algo importante: tener pensamientos intrusivos no significa que los desees ni que definan quién eres. A veces, cuanto más intentamos rechazar un pensamiento que nos angustia, más presente parece volverse. Lo que ocurrió durante tu infancia necesita comprenderse desde la edad que tenías, tu curiosidad y las experiencias a las que estuviste expuesta, no desde la culpa con la que hoy lo recuerdas. No necesitas castigarte por situaciones que todavía estás intentando comprender. Te recomendaría buscar acompañamiento psicológico para explorar estas experiencias y aprender a relacionarte de otra manera con esos pensamientos, especialmente porque te generan tanta tristeza y culpa. No eres culpable de cada pensamiento que aparece en tu mente, ni tienes que resolverlo todo castigándote por ello. Mereces un espacio donde puedas hablar de lo que te pasa sin miedo a ser juzgada.
Por supuesto, la respuesta siempre será acudir con un profesional. Pero, algo que te puedo decir con respecto a los pensamientos intrusivos es que mientras más trates de suprimirlos, más poder tendrán sobre ti. Intenta no pensar en un oso blanco por un minuto y dime si has tenido éxito, apuesto a no. Así ocurre con cualquier pensamiento intrusivo, si nos esforzamos en eliminarlo más grande se vuelve. Espero haberte ayudado.
Hola, gracias por compartir algo tan personal. Entiendo que estos pensamientos te generen culpa y tristeza, especialmente porque no son pensamientos que quieras tener. Es importante recordar que tener un pensamiento no significa desearlo ni define quién eres como persona. Durante la infancia puede existir curiosidad por el cuerpo y la sexualidad, pero es importante comprender tu experiencia sin juzgarte ni sacar conclusiones precipitadas sobre lo que ocurrió. Si estos pensamientos te generan malestar, sería recomendable buscar apoyo psicológico para explorar lo que estás viviendo, aprender a relacionarte con ellos de una manera menos angustiante y dejar de cargar con una culpa que te está haciendo daño. No tienes que enfrentar esto a solas ni sentir vergüenza por pedir ayuda. Psic. Anahi Samano
Un pensamiento no es lo mismo que un deseo. Un pensamiento intrusivo aparece de manera involuntaria, puede generar angustia y no necesariamente representa lo que quieres o sientes. Un deseo, en cambio, implica un interés o una inclinación hacia algo, aunque también puede generar dudas o conflicto. Pensar algo no significa quererlo, y querer algo no significa necesariamente actuar sobre ello.** Por eso, tener pensamientos sexuales que te incomodan no define tu orientación, tus intenciones ni tu identidad. Si estos pensamientos te generan culpa, tristeza o ansiedad constante, es importante buscar atención psicológica para comprender lo que estás experimentando, sin juzgarte ni sacar conclusiones precipitadas.
Es importante aprender a reconocer, aceptar y ejercer de manera responsable nuestra sexualidad a lo largo de nuestra vida y que esta va cambiando conforme nuestro cuerpo va evolucionando. Nuestra sexualidad es una parte muy importante en nuestra vida y la forma en cómo la ejercemos es parte de lo que nos vuelve humanos. Lo que te recomido es acudir a terapia para que puedas reconciliarte con tu sexualidad y puedas convivir sanamente con esta parte que es tan importante para nosotros los humanos.
Hola, gracias por compartir algo que te genera tanta angustia. Durante la infancia aún estamos desarrollando las herramientas cognitivas y emocionales para comprender la sexualidad, por lo que la exposición temprana a contenido sexual puede generar confusión y afectar la manera en que vivimos estos temas posteriormente. Tener pensamientos intrusivos no significa que los desees ni que definan quién eres. La culpa y el malestar que te generan merecen ser atendidos, no juzgados. Un proceso psicoterapéutico puede ayudarte a comprender lo que estás viviendo y desarrollar herramientas para relacionarte con esos pensamientos de una manera más tranquila y compasiva. Si te gustaría trabajar en ello, te invito a agendar una consulta conmigo para que podamos explorar lo que estás sintiendo en un espacio seguro, sin juicios y a tu propio ritmo.
Hola, gracias por compartir algo tan personal. Es importante que sepas que durante la infancia puede existir curiosidad por el cuerpo y la sexualidad. Sin embargo, para comprender lo que ocurrió es necesario considerar el contexto, las edades y si existió alguna situación de presión o incomodidad. Respecto a los pensamientos intrusivos, tener pensamientos sexuales no deseados no significa que quieras llevarlos a cabo ni que definan quién eres. La culpa y la tristeza que experimentas merecen atención, especialmente si estos pensamientos son frecuentes y te generan ansiedad. Te recomiendo buscar acompañamiento psicológico con un profesional que tenga experiencia en adolescentes y sexualidad, para comprender lo que estás viviendo y desarrollar herramientas que te ayuden a manejar estos pensamientos sin juzgarte. Recuerda que un pensamiento no es una intención ni una acción, y no tienes que sentir vergüenza por buscar ayuda.
Hola, gracias por compartir algo tan personal. Me gustaría comenzar diciéndote que no tienes que juzgarte por lo que viviste durante tu infancia. A esa edad puede existir curiosidad por el cuerpo y la sexualidad, aunque también es importante comprender en qué circunstancias ocurrieron esas experiencias, cómo te sentiste y si hubo alguna situación que te incomodara o te hiciera sentir presionada. Respecto a los pensamientos intrusivos que mencionas, quiero explicarte algo importante: tener un pensamiento no significa que lo desees, que estés de acuerdo con él o que defina quién eres. En ocasiones, cuanto más intentamos evitar ciertos pensamientos o encontrar una explicación para ellos, más presentes se vuelven, generando angustia y culpa. Te invitaría a comenzar por reconocer que los pensamientos son experiencias de nuestra mente, no hechos ni intenciones. No necesitas castigarte por su aparición ni buscar constantemente la manera de eliminarlos. También es importante distinguir entre lo que ocurrió en tu infancia y la interpretación que hoy estás haciendo de esas experiencias. No podemos concluir que una situación sea la causa de lo que actualmente sientes sin comprender mejor tu historia. Si estos pensamientos te generan tristeza, culpa o afectan tu tranquilidad, sería recomendable que pudieras hablarlo con un profesional de la psicología que tenga experiencia en adolescencia y pensamientos intrusivos. Es un tema que puede abordarse con respeto, confidencialidad y sin juicios. Quisiera que recordaras algo: no eres tus pensamientos, ni tienes que definirte por experiencias que viviste cuando eras pequeña. Puedes aprender a relacionarte de otra manera con lo que aparece en tu mente y recuperar tranquilidad. Mereces comprender lo que te sucede desde la aceptación y el cuidado, no desde la culpa.
hola, gracias por compatir algo tan intimo, mi recomendación es que acudas a terapia para que puedas reacomodar estas emociones en tu vida. saludos.
la curiosidad es parte de la vida, sin embargo esta curiosidad se da a una edad inferior a la que comentas, fuiste expuesta situaciones a las que no estabas lista, si pides ayude puedes resignificar lo que viviste y acomodarlo de manera que los pensamientos intrusivos te dejen tranquila.
Hola, gracias por animarte a compartir esto. Se nota que te ha preocupado mucho. Primero que nada, la sexualidad es un tema complejo, con muchos matices, y no siempre es tan lineal como quisiéramos. Durante la infancia es común que surja la curiosidad por el cuerpo, y explorar o sentir confusión es parte de crecer. Además, ver contenido no apto para tu edad a tan temprana edad puede generar ideas e imágenes difíciles de entender. Nada de esto te hace una mala persona, y no tienes por qué cargar con culpa. Los pensamientos intrusivos suelen ser justamente eso: pensamientos que aparecen sin que los busquemos y que nos incomodan. Que te molesten habla de que no van de acuerdo con lo que tú quieres, y mientras más culpa sentimos, más fuerza suelen tomar. No te asustes: hablando, entendiendo y ordenando lo que sientes, esto puede mejorar. Te recomiendo platicarlo con un adulto de confianza, como tu mamá, tu papá o algún familiar cercano, y buscar juntos un espacio de terapia donde puedas expresarte con seguridad y sin juicios. Un saludo.
te recomiendo tomar algunas sesiones de psicoterapia que te ayuden a entender lo que estas viviendo, no dices cual es tu edad pero los sentimientos que tienes deberías platicarlos con un especialista, que te oriente sobre lo que estas sintiendo
Saludos quiero comentarte que lo que viviste es muy común, no lo pongo en un punto bueno o malo, simplemente es mas común de lo que pensamos, en la infancia es mas por curiosidad que por otras intenciones. Ahora con respecto al contenido no apto para menores, es como querer hablar con alguien en un idioma que no entendemos, es algo difícil de procesar. Ahora que ya eres adolescente puedes comenzar a interpretar este tema de diferente manera pero eso significa también que estas madurando. Considero que es importante que asistas con un profesional que te pueda ayudar a transitar este proceso y que te permita trabajar la culpa y la manera en que percibes tu sexualidad.
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