Cuando tenia 9 años una amiga 2 años más grande que yo vio mis partes intimas y yo hice lo mismo con
Cuando tenia 9 años una amiga 2 años más grande que yo vio mis partes intimas y yo hice lo mismo con mis otras amigas no se si fue curiosidad , después empecé a ver contenido no apto para menores, ahora en la adolescencia tengo pensamientos intrusivos sobre la sexualidad,me siento culpable y muy triste sobre eso por qué no me gusta tenerlos.
10 respuestas
Hola buen día. Te recomiendo una técnica para gestinar estos pensamientos intrusivos, consigue uan libreta y una pluma y escribirás todos y cada uno de los pensamientos que lleguen a tu cabeza. Procura escribir todos y cada uno de los pensamientos que te vengan a la cabeza, asi mismo vas a describir que estas sintiendo, describir las emociones que tienes en ese momento. Hazlo todos los dias en el mismo horario, si es en horario de l amaña que continue por las mañanas y si es por la tarde que sea el mismo horario todos los días. En caso que continue estos pensamientos, es necesario acudir a terapia psicologica. Estoy a sus ordenes, Saludos.
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Rellena el formularioPero el observar las partes íntimas no es malo es como observar como cada cuerpo es diferente solo cuenta con que intenciones observas al otro sean partes íntimas o sea cualquier parte del cuerpo
buenas tardes, soy psicólogo, ahí que entender que la curiosidad y la exploración sexual no es algo intrínsecamente malo, si bien es importante no adelantarse etapas tener curiosidad no tiene nada de malo, con respecto a los pensamientos intrusivos la recomendación variara dependiendo del momento, la intensidad y lo que ocurre durante esos pensamientos, de momento mi recomendación seria usar la técnica de parada de pensamiento, y acudir con un especialista.
Hola buen día, te recomiéndo acudir con un profesional de la salud mental para que puedas analizar a profundidad los motivos, la exposición y la culpa que mencionas. saludos
Hola. Gracias por compartir algo que seguramente no ha sido fácil contar. Lo que ocurrió cuando eras niña y las experiencias que tuviste después no determinan quién eres hoy ni significan que seas una persona “mala”. Durante la infancia y la adolescencia pueden existir momentos de curiosidad sobre el cuerpo y la sexualidad, y también puede ocurrir una exposición temprana a contenidos que todavía no se está preparada para procesar. Eso puede generar confusión, vergüenza o culpa, especialmente cuando después aparecen pensamientos que una no desea tener. Algo muy importante es que un pensamiento intrusivo no es una intención ni una decisión. Que aparezca una idea que te incomoda no significa que quieras hacerla, que la apruebes o que diga algo malo sobre ti. De hecho, el malestar que sientes precisamente muestra que esos pensamientos no son algo que estás eligiendo. No necesitas castigarte ni sentir vergüenza por tenerlos. Mereces poder hablar de esto en un espacio seguro, sin juicios y con alguien que pueda ayudarte a entender qué está pasando y a relacionarte de otra manera con esos pensamientos. Si tienes la posibilidad, hablar con una psicóloga que trabaje con adolescentes podría ser un paso muy valioso. No porque haya algo “malo” en ti, sino porque no tienes por qué cargar sola con esta culpa y esta tristeza.
Los pensamientos intrusivos aparecen de forma involuntaria. Una forma de entenderlos es que, cuando nuestro cerebro identifica un pensamiento como algo amenazante, preocupante o que nos genera mucho malestar, podemos empezar a prestarle mucha atención y a vigilar si vuelve a aparecer, esto puede hacer que el pensamiento aparezca con mayor frecuencia, ya que el cerebro trata de "protegerte" de lo que piensa es una amenaza. Además, cuando intentamos constantemente eliminar un pensamiento, comprobar que no lo estamos teniendo o nos asustamos mucho cada vez que aparece, podemos terminar aumentando nuestra atención y ansiedad alrededor de él, haciendo que vuelva a aparecer todavía más. No sé exactamente qué tipo de pensamientos intrusivos tienes, pero es muy importante que tengas en cuenta algo: tener un pensamiento intrusivo no significa que te guste lo que pensaste, que estés de acuerdo con ello, que tengas intención de realizarlo o que seas una persona “inmoral”. Por ejemplo, algunas mamás que cuidan a sus bebés pueden tener pensamientos intrusivos como imaginar que se les cae de los brazos o que accidentalmente le hacen daño. Tener ese pensamiento no significa que quieran hacerle daño a su bebé ni que vayan a hacerlo. Precisamente, puede resultarles tan angustiante porque es algo que no desean que ocurra. A muchas personas les pueden aparecer pensamientos no deseados cuando están bajo estrés o cuando algo les genera miedo o preocupación. Estos pensamientos pueden provocar culpa, vergüenza, miedo, dudas o ansiedad, pero un pensamiento no es lo mismo que una intención ni que una conducta. En tu caso, creo que podría serte útil contar con un espacio seguro donde puedas hablar de estos pensamientos sin ser juzgada y aprender a relacionarte con ellos de una manera que te genere menos angustia. También podría ayudarte recibir información sobre sexualidad basada en evidencia y libre de juicios, para que puedas comprender mejor tanto lo que viviste cuando tenías 9 años como lo que estás experimentando ahora durante la adolescencia. Yo te recomendaría que busques apoyo psicológico. La intención no es juzgarte por lo que viviste o hiciste cuando tenías 9 años, ni por haber tenido contacto con contenido sexual siendo menor, sino ayudarte a comprender, desde el conocimiento y la autocompasión, lo que has vivido y cómo está influyendo en ti actualmente, para que puedas trabajar esos pensamientos y mejorar tu calidad de vida.
¡Hola! Soy la psicóloga Krishna Avalos. Gracias por compartir tu duda y por hablar desde tu experiencia. Lo que describes puede comprenderse dentro del proceso de desarrollo y exploración de la sexualidad durante la infancia y la adolescencia. A los 9 años puede existir curiosidad y exploración corporal, mientras que durante la adolescencia es esperable que aumenten el interés sexual, las fantasías y los pensamientos relacionados con la sexualidad. Que actualmente aparezcan pensamientos sexuales, incluso algunos que te resulten incómodos o no deseados, no significa necesariamente que exista un problema psicológico ni que esos pensamientos representen lo que deseas. Si estos pensamientos te generan culpa, tristeza o un malestar importante, sería recomendable hablarlo con un profesional de salud mental para poder comprender qué está ocurriendo y trabajar la relación que tienes con esos pensamientos, sin juzgarte por experiencias de tu infancia.
Lo que describes puede generar mucha culpa y preocupación, especialmente cuando actualmente aparecen pensamientos que no deseas tener. Es importante distinguir entre tener un pensamiento y querer hacerlo: que aparezcan pensamientos intrusivos sobre sexualidad no significa que los desees, que te definan o que indiquen que eres una mala persona. Lo que ocurrió cuando tenías 9 años también merece abordarse con cuidado y sin juzgarte desde la perspectiva que tienes actualmente. A esa edad puede existir curiosidad respecto al cuerpo y la sexualidad, y el hecho de que una experiencia haya ocurrido no significa por sí mismo que haya una intención sexual adulta detrás. Más que intentar eliminar o comprobar constantemente estos pensamientos, sería importante comprender cómo aparecen, qué significado les estás dando y qué haces después de que aparecen, ya que la culpa y el miedo pueden hacer que se vuelvan todavía más frecuentes.
Gracias por confiar y compartir algo tan íntimo. Lo que describes puede generar mucha culpa y tristeza, pero tener pensamientos intrusivos no significa que los desees, que te definan o que digan quién eres. Las experiencias de curiosidad sexual durante la infancia necesitan comprenderse dentro de su contexto y no desde la culpa de la persona que eras entonces. También sería importante explorar cómo comenzaron y se mantienen esos pensamientos, especialmente ahora que te generan malestar. No tienes que enfrentar esto sola. Un espacio terapéutico, respetuoso y adecuado para tu etapa puede ayudarte a comprender lo que estás viviendo y relacionarte con esos pensamientos sin castigarte por tenerlos. Te abrazo.
Todo el contenido, en particular las preguntas y respuestas, es de carácter informativo y en ningún caso puede sustituir un diagnóstico médico.


