Preguntas de pacientes (70)
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mi esposo, estuvo de pareja con la madre de sus hijos durante 24 años, ella había sido casada anteri
mi esposo, estuvo de pareja con la madre de sus hijos durante 24 años, ella había sido casada anteriormente y tenía dos hijas de su matrimonio, ha nacido el conflicto porque una de las hijas de ella, está muy sentida porque mi esposo se casó conmigo, pues el las crio, la conocio a los tres años. Asimismo, la hija biológica de mi esposo, se acercó a mi, la apoye durante un tiempo en que ella se fue de la casa por problemas con su madre y la acogí como hija, una vez que se arregló con su madre, me ignoró completamente y mandato que yo no asistiera a ninguna actividad, por ejemplo su cumpleaños. muchas veces me da miedo estas acciones de terminar con mi esposo por estos conflictos.
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lo que estás viviendo puede ser especialmente doloroso porque no se trata únicamente de un conflicto entre adultos: hay vínculos afectivos construidos durante muchos años y expectativas distintas sobre el lugar que cada persona ocupa actualmente dentro de la familia.
Desde una perspectiva cognitivo-conductual, sería importante distinguir entre los hechos y las interpretaciones que aparecen alrededor de ellos. Por ejemplo, que una de las hijas esté molesta porque su padre se casó contigo es un hecho; pensar que esto necesariamente terminará provocando que tu esposo termine la relación contigo es una predicción que puede generar mucha ansiedad, aunque todavía no exista evidencia de que vaya a ocurrir.
También puede ser útil observar qué sucede cuando intentas compensar, agradar o ganarte nuevamente el afecto de sus hijas. En ocasiones, cuando sentimos miedo a perder una relación, comenzamos a modificar nuestra conducta para evitar el rechazo. Sin embargo, esto puede mantener la ansiedad y hacer que nuestra tranquilidad dependa demasiado de la aprobación de otras personas.
La relación de tu esposo con sus hijas es responsabilidad de él. Tú puedes establecer vínculos respetuosos, ofrecer afecto y estar disponible, pero no puedes controlar cómo ellas interpretan el matrimonio, qué sienten ni qué decisiones toman respecto a su relación contigo.
Respecto a la situación con la hija biológica de tu esposo, es comprensible que te haya dolido haberla apoyado y acogido en un momento vulnerable y posteriormente sentirte excluida. No necesariamente significa que todo lo vivido haya sido falso; las personas pueden relacionarse de maneras distintas dependiendo del conflicto familiar en el que se encuentren. Aun así, tienes derecho a poner límites cuando una dinámica te lastima.
Te recomendaría trabajar particularmente esta idea: “Si sus hijas están en conflicto conmigo, puedo perder a mi esposo”. Pregúntate: ¿qué evidencia tengo de que eso ocurrirá?, ¿qué otras explicaciones existen?, ¿cómo podría afrontar la situación si efectivamente alguna de sus hijas decide mantener distancia conmigo?
En lugar de intentar conseguir que todos acepten la relación, sería más saludable construir con tu esposo una alianza de pareja clara, hablar sobre límites, expectativas y formas de manejar los conflictos con sus hijos, sin colocarte a ti en la posición de tener que competir por su lugar afectivo.
Y algo importante: que existan dificultades con los hijos de una pareja no significa automáticamente que el matrimonio esté en peligro. Una familia reconstituida puede necesitar tiempo para reorganizar roles, expectativas y lealtades.
Si notas que el miedo a que tu esposo te abandone está ocupando mucho espacio mental, provocando conductas de comprobación, discusiones frecuentes o haciendo que constantemente necesites confirmar que él seguirá contigo, sería muy recomendable trabajar específicamente esa ansiedad en psicoterapia. La meta no sería conseguir certeza absoluta de que nadie se irá, sino desarrollar la capacidad de sentirte segura y actuar de acuerdo con tus valores incluso frente a la incertidumbre.
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Hola tengo una duda no se si en mi caso necesite ir a una sesión de terapia, pero es que me inquieta
Hola tengo una duda no se si en mi caso necesite ir a una sesión de terapia, pero es que me inquieta el tema de limites familiares en la relación de pareja siendo adulta joven el año pasado tuve una crisis de pareja debido a que mi madre siempre se oponia a que fuera a la casa de mi.novio por mas que intente decirle y establecer limites sentia que no podía. Al dia de hoy sigo con el y me siento tranquila, pero de a todos modos es algo que sigue ocurriendo la dinámica.con mi mamá y pues he tenido o he querido hacer las cosas a la fuerza, no quiero que estalle otra crisis otra vez y me gustaría prevenirlo, no se si amerite una ayuda profesional
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lo que describes sí puede ser un motivo válido para acudir a terapia, incluso aunque actualmente te encuentres bien con tu pareja. La terapia no tiene que comenzar únicamente cuando existe una crisis; también puede ser un espacio para prevenir que un patrón vuelva a escalar y para desarrollar herramientas que te permitan relacionarte de una manera más autónoma con tu familia.
Desde la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC), sería interesante explorar qué ocurre en esos momentos en los que intentas poner un límite a tu mamá. Por ejemplo:
Situación: quieres ir a casa de tu novio y tu mamá se opone.
Pensamiento: “No puedo hacerlo”, “se va a enojar”, “estoy haciendo algo malo”, “si insisto habrá un conflicto”.
Emoción: culpa, miedo, ansiedad o angustia.
Conducta: ceder, discutir, hacerlo a escondidas o terminar haciendo las cosas “a la fuerza”.
Consecuencia: quizá consigues hacer lo que querías, pero la dinámica familiar permanece y la ansiedad puede volver a aparecer la siguiente vez.
La intervención no consistiría simplemente en aprender a decirle “no” a tu mamá. Habría que trabajar las creencias y emociones que hacen difícil sostener ese límite una vez que lo estableces.
Además, al ser adulta, es natural que tu relación con tus padres tenga que transformarse progresivamente: pasar de una relación basada principalmente en la autoridad parental a una relación entre adultos, donde puedes escuchar su opinión sin que necesariamente determine tus decisiones.
Algo importante sería diferenciar respeto de obediencia. Puedes querer a tu mamá, escuchar sus preocupaciones y mantener una buena relación con ella sin que eso implique que tenga que aprobar todas tus decisiones.
También sería útil trabajar en tolerar el malestar que puede aparecer cuando estableces límites. Un límite saludable no siempre produce una reacción agradable en la otra persona. Que tu mamá se moleste, se preocupe o no esté de acuerdo no significa necesariamente que hayas hecho algo incorrecto.
Por lo que cuentas, no parece necesario esperar a que aparezca otra crisis de pareja. Una terapia breve o un proceso enfocado en autonomía, límites, pensamientos asociados a la culpa y manejo de conflictos podría ayudarte precisamente a prevenir que esta situación vuelva a afectar tu relación de pareja.
Y si actualmente te sientes tranquila con tu pareja, eso también es un buen punto de partida: no tendrías que acudir a terapia porque algo esté “mal”, sino para aprender herramientas que te permitan cuidar tanto tu relación de pareja como el vínculo con tu mamá sin tener que sacrificar tu autonomía.
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Hola, mi hija tiene 7 años y empieza a autoexplorarse sus genitales, solo que mientras dormía se toc
Hola, mi hija tiene 7 años y empieza a autoexplorarse sus genitales, solo que mientras dormía se tocó y luego llevo su manita a su boca para probarla, ¿Debo preocuparme y llevarla con un especialista?
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Entiendo que esta situación pueda preocuparte; cuando se trata de la sexualidad de nuestros hijos es muy fácil alarmarnos. Sin embargo, la autoexploración genital puede formar parte del desarrollo sexual infantil normal, especialmente alrededor de estas edades.
Desde una perspectiva cognitivo-conductual, lo primero sería evitar interpretar automáticamente la conducta como señal de que algo malo está ocurriendo. Conviene separar el hecho de la interpretación: que tu hija se haya tocado y después haya llevado la mano a la boca no significa, por sí mismo, que haya estado expuesta a una conducta sexual inapropiada o que necesariamente exista un problema.
Puedes responder con tranquilidad y sin regaños ni expresiones de vergüenza. A esta edad es adecuado comenzar a enseñarle que sus genitales son partes privadas de su cuerpo y que puede explorarse en privado, con higiene adecuada. También puedes enseñarle reglas sencillas de autocuidado: nadie debe pedirle que toque sus genitales, nadie debe tocar los suyos sin una razón relacionada con su cuidado o salud, y puede contarte si alguna persona la hace sentir incómoda o le pide guardar secretos sobre su cuerpo.
En particular, el hecho de que haya llevado la mano a la boca después de tocarse no es suficiente por sí mismo para concluir que existe una conducta sexual problemática. Puedes simplemente enseñarle hábitos de higiene, como lavarse las manos después de tocar sus genitales.
Sí sería recomendable consultar con un psicólogo infantil o pediatra si observas conductas sexuales muy frecuentes, compulsivas o difíciles de interrumpir, que involucren a otros niños o adultos, coerción, conocimientos sexuales claramente inapropiados para su edad, angustia, miedo, cambios importantes de conducta, o si ella refiere que alguien la ha tocado o le ha pedido realizar alguna conducta sexual.
Por ahora, intenta observar sin entrar en pánico y sin convertir la situación en un tema vergonzoso. Tu reacción es importante: curiosidad y educación, en lugar de miedo y castigo.
Si la preocupación persiste, una valoración con psicología infantil también puede ser útil aunque no exista una señal clara de alarma. No necesariamente porque haya un problema, sino para recibir orientación sobre cómo acompañar de manera saludable el desarrollo de su sexualidad y fortalecer la comunicación y los límites corporales.
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Llevo casi 3 semanas consumiendo fluoxetina, tengo ansiedad en estos 4 días e tenido sensación de ma
Llevo casi 3 semanas consumiendo fluoxetina, tengo ansiedad en estos 4 días e tenido sensación de mareos y temblor en manos y pies y sensación de que no tengo equilibrio es normal ?
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Entiendo que estos síntomas puedan preocuparte, especialmente después de haber iniciado un medicamento y notar sensaciones físicas nuevas. Es importante no asumir automáticamente que se trata únicamente de ansiedad.
La fluoxetina puede producir algunos efectos secundarios durante las primeras semanas, entre ellos mareo, temblor, inquietud o aumento transitorio de la ansiedad. En algunas personas estos efectos disminuyen conforme el organismo se adapta, pero después de casi tres semanas y con síntomas nuevos durante los últimos cuatro días, lo recomendable es comunicarlo al médico que te indicó el tratamiento para que valore si corresponde a un efecto del medicamento, a la propia ansiedad o a alguna otra causa.
Desde la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC), también podemos trabajar el ciclo que suele aparecer con las sensaciones físicas:
Sensación → interpretación de peligro → aumento de ansiedad → mayor atención a las sensaciones → más síntomas.
Por ejemplo, sentir un mareo puede llevar al pensamiento “algo malo me está pasando”, lo que incrementa la activación fisiológica y puede hacer que el mareo o el temblor se perciban con mayor intensidad. Aprender a identificar estos pensamientos y regular la respuesta de ansiedad puede ser muy útil, pero no sustituye la valoración médica de síntomas físicos nuevos.
Mientras tanto, evita suspender o modificar la dosis de fluoxetina por tu cuenta. Si los mareos son importantes, procura levantarte lentamente y evita conducir o realizar actividades en las que perder el equilibrio pudiera ponerte en riesgo.
Busca atención médica urgente si presentas desmayo, confusión importante, convulsiones, dificultad para caminar que sea marcada o repentina, debilidad de un lado del cuerpo, dificultad para hablar, dolor de pecho, falta de aire, fiebre con rigidez o agitación intensa, o pensamientos de hacerte daño.
Si no existen estos signos de alarma, mi recomendación sería contactar pronto a tu médico prescriptor para comentarle exactamente desde cuándo aparecen el mareo, el temblor y la sensación de pérdida de equilibrio. Paralelamente, un proceso de psicoterapia puede ayudarte a trabajar la ansiedad y la interpretación de las sensaciones corporales mientras tu médico supervisa el tratamiento farmacológico.
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A mi novia le gusta doble penetracion por adelante con dildo y piensa que es otra persona? Y se orin
A mi novia le gusta doble penetracion por adelante con dildo y piensa que es otra persona? Y se orina cuando lo hacemos
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Entiendo que puedas tener dudas o incluso cierta inquietud al observar estas conductas dentro de la intimidad. Sin embargo, que tu pareja disfrute determinadas prácticas sexuales, utilice juguetes o tenga fantasías en las que imagina a otra persona no significa por sí mismo que exista un problema psicológico o que no te desee.
En la sexualidad adulta existen fantasías muy diversas. Una fantasía no necesariamente representa un deseo literal ni significa que la persona quiera llevarla a cabo fuera de la relación. Lo importante es conocer qué significado tiene para ella y, sobre todo, que exista consentimiento, comunicación y comodidad de ambas partes.
Desde la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC), sería útil observar qué pensamiento aparece en ti ante esta situación. Por ejemplo: “Si imagina a otra persona, entonces no soy suficiente” o “si disfruta esto, significa que quiere estar con alguien más”. Después podemos cuestionar si existe evidencia suficiente para llegar a esa conclusión y explorar otras explicaciones posibles.
Respecto a que se orine durante las relaciones sexuales, conviene no asumir automáticamente que se trata de orina. Algunas mujeres pueden experimentar pérdida involuntaria de orina asociada al esfuerzo o a la presión sobre la vejiga, mientras que también existen fenómenos relacionados con la eyaculación femenina. Si ocurre con frecuencia, es abundante, le genera preocupación o existe dolor, ardor, urgencia urinaria o escapes también fuera de las relaciones sexuales, sería conveniente que lo valore un profesional de ginecología o urología.
Más que intentar interpretar la conducta por tu cuenta, te recomiendo hablarlo con ella desde la curiosidad y sin juicio: preguntarle qué significa para ella esa fantasía, qué siente y qué necesita para disfrutar de la intimidad contigo. La comunicación abierta suele ser mucho más útil que intentar adivinar qué está pensando.
Si esta situación está generando celos, inseguridad, ansiedad o conflictos frecuentes entre ustedes, una terapia individual o de pareja puede ayudarles a trabajar esas interpretaciones y establecer una comunicación sexual más segura y satisfactoria.
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Muchas veces busco intimidad con mi esposa, unas tantas me rechaza y otras pocas me acepta. Ella nun
Muchas veces busco intimidad con mi esposa, unas tantas me rechaza y otras pocas me acepta. Ella nunca me busca para este tema. Es normal que mi esposa no me busque en la intimidad ?
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Es comprensible que esta situación pueda hacerte sentir rechazado, inseguro o incluso preguntarte si tu esposa ha perdido el interés en ti. Sin embargo, que ella no sea quien inicia los encuentros sexuales no significa necesariamente que no te desee o que exista un problema en la relación.
Las personas tienen diferentes niveles de deseo y diferentes formas de expresar la iniciativa sexual. Algunas experimentan un deseo más espontáneo y otras pueden sentir deseo después de comenzar a conectar afectivamente o de recibir estímulos; esto puede variar además según el estrés, cansancio, problemas emocionales, medicamentos, cambios hormonales, experiencias previas y la dinámica de pareja.
Desde la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC), sería importante observar el ciclo que puede estar ocurriendo:
Rechazo → pensamiento (“ya no me desea” o “algo está mal conmigo”) → tristeza/inseguridad → mayor necesidad de buscar confirmación → presión o tensión en la relación → menor disposición de ambos.
El objetivo no sería convencerla de tener relaciones ni tampoco que tú dejes de expresar tu deseo. Se trata de comprender qué está ocurriendo entre ustedes.
Podrías conversar con ella fuera del momento sexual, evitando hacerlo inmediatamente después de un rechazo. En lugar de preguntarle “¿por qué nunca me buscas?”, podrías preguntarle con apertura: “He notado que generalmente soy yo quien inicia la intimidad y algunas veces me siento rechazado. Me gustaría entender cómo estás viviendo tú nuestra sexualidad y qué podría ayudarnos a disfrutarla más a los dos”.
También es importante diferenciar frecuencia de iniciativa y calidad del deseo. Que tú inicies más veces no permite concluir, por sí solo, cuánto te desea.
Si existe una diferencia importante de deseo que les genera malestar, si los rechazos son frecuentes o si este tema está afectando la autoestima, la comunicación o la relación, una terapia de pareja con enfoque cognitivo-conductual y/o sexológico puede ser muy útil.
No se trata de determinar quién está “mal”, sino de entender qué necesita cada uno y construir una vida íntima en la que ambos puedan sentirse deseados, escuchados y libres de presión.
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Hola que debo hacer si encontré ha mi hija de 16 años en su habitación usando un vibrador
Hola que debo hacer si encontré ha mi hija de 16 años en su habitación usando un vibrador
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Entiendo que como madre o padre puedas sentir sorpresa, preocupación o incluso no saber cómo reaccionar. Sin embargo, a los 16 años la exploración de la propia sexualidad puede formar parte del desarrollo adolescente y, por sí sola, no significa que exista un problema psicológico ni que estés haciendo algo mal como madre/padre.
Lo más importante en este momento es evitar una reacción basada en el miedo, el regaño o la vergüenza. Una respuesta muy intensa puede hacer que tu hija aprenda que su sexualidad es algo de lo que debe sentirse culpable o que no puede hablar contigo.
Desde un enfoque cognitivo-conductual, primero conviene identificar qué pensamiento está generando tu preocupación. Por ejemplo: “si utiliza un vibrador, algo malo está pasando” o “esto significa que está teniendo conductas sexuales peligrosas”. Después podemos revisar qué evidencia tenemos realmente y diferenciar entre exploración sexual privada y conductas que sí implican un riesgo.
Puedes respetar su privacidad y, al mismo tiempo, aprovechar la situación para fortalecer la comunicación. No es necesario interrogarla sobre lo que estaba haciendo. Una conversación tranquila puede centrarse en aspectos de seguridad y autocuidado: privacidad, higiene, uso adecuado y seguro del dispositivo, consentimiento, límites personales y la importancia de que pueda acudir contigo si alguna situación relacionada con su sexualidad le genera miedo, presión o confusión.
También es importante recordar que tener un vibrador no implica necesariamente que esté teniendo relaciones sexuales con otra persona. Evita utilizarlo como motivo para castigarla, revisar sus pertenencias constantemente o invadir su intimidad.
Sí sería recomendable buscar orientación profesional si observas conductas sexuales compulsivas o que interfieren significativamente con su vida cotidiana, exposición a situaciones sexuales de riesgo, coerción, violencia, intercambio de imágenes íntimas, contacto sexual con adultos, cambios importantes de conducta o señales de ansiedad, depresión o sufrimiento.
Si no hay ninguna de estas señales, puedes tomarlo principalmente como una oportunidad para construir una relación en la que tu hija sepa que puede hablar contigo sin miedo a ser juzgada. La educación sexual y la comunicación abierta suelen ser herramientas de protección mucho más eficaces que la prohibición o la vergüenza.
Si la situación te generó mucha ansiedad, también puedes consultar con un psicólogo especializado en adolescentes para recibir orientación sobre cómo abordar el tema respetando su privacidad y acompañando su desarrollo de manera saludable.
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hola buenos dias me siento muy deprimida que puedo hacer
hola buenos dias
me siento muy deprimida que puedo hacerRESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Hola, buenos días. Siento que estés pasando por un momento así. Cuando estamos deprimidos, incluso las actividades más sencillas pueden sentirse pesadas o parecer que no hay una salida, pero pedir orientación ya es un primer paso importante.
Desde la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC), la depresión se entiende como un problema en el que pueden interactuar nuestros pensamientos, emociones y conductas. Por ejemplo, sentirnos sin energía puede llevarnos a aislarnos o dejar de hacer actividades que antes disfrutábamos; ese aislamiento puede aumentar pensamientos como “nada va a cambiar” y, a su vez, profundizar el malestar.
Por eso, no es necesario esperar a tener ganas para empezar a hacer pequeños cambios. Puedes comenzar con objetivos muy sencillos: levantarte y asearte, comer algo nutritivo, salir unos minutos a caminar, exponerte un poco a la luz del día, mantener contacto con alguna persona de confianza o realizar una actividad que anteriormente te resultara agradable, aunque actualmente no te genere el mismo entusiasmo.
También sería recomendable buscar una valoración con un profesional de salud mental. La terapia puede ayudarte a identificar y cuestionar pensamientos negativos, recuperar actividades significativas y desarrollar herramientas para manejar las emociones. Dependiendo de la intensidad y duración de los síntomas, también podría ser conveniente una valoración médica o psiquiátrica.
Y algo muy importante: si cuando dices que estás “muy deprimida” también estás teniendo pensamientos de morir, de hacerte daño o sientes que podrías no estar segura contigo misma, no lo enfrentes sola. Busca ayuda presencial inmediata y comunícaselo a alguien de confianza.
No necesitas esperar a estar peor para pedir ayuda. La depresión tiene tratamiento y mereces recibir acompañamiento adecuado.
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Hola Me pueden orientar porfavor. Mi hija tiene TLP. Está en consulta especial para este tratamient
Hola
Me pueden orientar porfavor.
Mi hija tiene TLP. Está en consulta especial para este tratamiento. Ha mejorado, no ha tenido eventos de gravedad en estos últimos 6 meses. Pero si veo focos rojos.
Como falta de ánimo para hacer sus labores, come por ansiedad, y esta deprimida pero algo controlada durante el dia.
Puedo hacer algo para ayudarla!
No habla mucho o nada de lo que siente, y tengo miedo de que recaiga severamente. Quizá buscar otro tipo de terapia o terapia de la alimentación.
GraciasRESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Hola. Entiendo tu preocupación; acompañar a una hija con TLP puede generar mucho miedo a que aparezca nuevamente una crisis, especialmente cuando has visto lo difícil que pueden ser algunos episodios. Al mismo tiempo, que lleve seis meses sin eventos graves y haya mostrado mejoría es un dato positivo.
Desde la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC), y particularmente desde los tratamientos especializados para el TLP como la Terapia Dialéctica Conductual (DBT), es importante trabajar no solamente cuando aparece una crisis, sino también en la identificación temprana de señales de desregulación emocional y en el desarrollo de habilidades para prevenirlas.
Lo que describes —menor motivación, ánimo deprimido y comer en respuesta a la ansiedad— merece atención, pero no necesariamente significa que esté a punto de recaer gravemente. Es importante observar cambios respecto a su funcionamiento habitual y comentarlos con el equipo que actualmente la atiende.
Puedes ayudarla de varias maneras:
- Mantén una comunicación disponible y sin presión. En lugar de insistir en “¿qué te pasa?”, puedes decirle: “He notado que últimamente tienes menos ánimo. No tienes que contarme nada que no quieras, pero estoy disponible si necesitas hablar o simplemente compañía”.
- Evita convertir cada cambio de ánimo en una situación de alarma. Tu tranquilidad puede ayudarle a sentirse más segura.
- Favorece rutinas básicas de sueño, alimentación, actividad física y actividades agradables, sin plantearlas como exigencias.
- Puedes preguntarle directamente si está teniendo pensamientos de hacerse daño o de no querer vivir. Preguntar sobre suicidio no provoca que una persona tenga esas ideas y puede abrir una puerta importante para pedir ayuda.
- Comparte con su terapeuta lo que estás observando, respetando al mismo tiempo la confidencialidad de tu hija.
Respecto a la alimentación, antes de buscar una terapia específica sería conveniente determinar qué función está cumpliendo la comida. Si se trata de comer para regular ansiedad o emociones, puede ser muy útil trabajarlo dentro del tratamiento psicológico; si existen atracones frecuentes, pérdida de control, conductas compensatorias o una preocupación importante por el peso y la comida, sí sería recomendable una valoración especializada en conducta alimentaria.
No necesariamente necesita “otro tipo de terapia” si el tratamiento actual está funcionando. En el TLP, la Terapia Dialéctica Conductual (DBT) cuenta con evidencia importante y puede ser especialmente útil para trabajar regulación emocional, tolerancia al malestar, impulsividad y relaciones interpersonales. También puede ser muy beneficioso que los familiares reciban orientación para aprender cómo responder ante las crisis y cómo establecer límites saludables.
Finalmente, si aparecen señales como aislamiento marcado, deterioro rápido de su funcionamiento, autolesiones, consumo problemático de sustancias, desesperanza intensa o ideas de muerte/suicidio, es importante contactar de inmediato a su equipo tratante y valorar una atención urgente si existe riesgo.
Tu papel no es vigilarla constantemente ni impedir que vuelva a tener un mal momento. Es acompañarla, mantener abierta la comunicación y contar con un plan claro para actuar si aparecen señales de alarma. Y también cuidar tu propio bienestar: acompañar a alguien con TLP puede ser muy demandante y los familiares también necesitan apoyo.
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Buen día, mi hija es bisexual y en realidad me cuesta mucho aceptarla me gustaría que alguien me ori
Buen día, mi hija es bisexual y en realidad me cuesta mucho aceptarla me gustaría que alguien me oriente y ver la posibilidad de tomar terapia, la verdad no tengo ni idea de que hacer, ya que discutimos tanto que opto por irse de la casa
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Buen día. Gracias por expresar con honestidad algo que probablemente también te está generando mucho conflicto interno. Reconocer que te cuesta aceptar la orientación sexual de tu hija no te convierte automáticamente en una mala madre; lo importante es qué haces con esa dificultad y cómo decides actuar a partir de ella.
Desde la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC), podemos trabajar precisamente en identificar los pensamientos, creencias y emociones que aparecen alrededor de esta situación. Por ejemplo, preguntarnos: ¿qué significa para mí que mi hija sea bisexual?, ¿qué temo que pueda sucederle?, ¿de dónde aprendí estas ideas?, ¿qué evidencia tengo de que necesariamente ocurrirá aquello que temo? Esto permite diferenciar entre lo que realmente está ocurriendo y las interpretaciones o temores que pueden estar aumentando el conflicto.
Al mismo tiempo, es importante comprender que la bisexualidad no es una enfermedad, un trastorno psicológico ni algo que necesite ser corregido o tratado. La orientación sexual de tu hija no requiere terapia para cambiarla. Si decides acudir a terapia, el objetivo puede ser ayudarte a procesar tus emociones, revisar tus creencias y aprender herramientas de comunicación para reconstruir el vínculo con ella.
Que tu hija haya decidido irse de casa después de tantas discusiones es una señal de que la situación está afectando significativamente la relación. Más allá de que todavía necesites tiempo para procesarlo, probablemente sea prioritario que ella pueda sentir que su madre la quiere y que no tiene que elegir entre su identidad y su familia.
Puedes comenzar por algo sencillo: no necesitas entenderlo todo hoy para empezar a respetarla. Puedes decirle que estás intentando comprender lo que sientes, que reconoces que las discusiones las han lastimado y que quieres trabajar en ello. Evita convertir las conversaciones en intentos de convencerla de cambiar o cuestionar su orientación.
Una terapia individual para ti puede ser un excelente primer paso. Posteriormente, si ambas están dispuestas y existen condiciones de respeto y seguridad emocional, podría considerarse una terapia familiar.
Y algo importante: trabajar tus propios prejuicios o temores no significa renunciar a tus valores. Significa aprender a manejar aquello que sientes para que no termine destruyendo un vínculo que parece ser muy importante para ambas.
Todavía es posible reparar la relación. El primer paso puede ser precisamente buscar ayuda, no para cambiar quién es tu hija, sino para aprender a relacionarte con ella desde el respeto, el afecto y una comunicación más saludable.
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Le propuse a mi novia que tenga relaciones sexuales por primera vez , anal , con otra persona, al pr
Le propuse a mi novia que tenga relaciones sexuales por primera vez , anal , con otra persona, al principio no quería pero aceptó, que significa que aceptara
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Que tu novia haya aceptado no permite saber por sí solo qué significa para ella. Una persona puede aceptar una propuesta sexual por deseo, curiosidad, confianza en su pareja, deseo de experimentar o también por miedo a decepcionar, dificultad para decir que no o por sentir presión.
Por eso, más que interpretar su “sí”, sería importante conocer cómo llegó a ese sí y cómo se siente realmente con la decisión.
Desde la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC), puede ser útil revisar los pensamientos y emociones de ambos alrededor de la situación. Por ejemplo, si tú estás pensando: “Si aceptó, significa que quiere hacerlo”, conviene considerar que aceptar una propuesta no necesariamente equivale a un deseo espontáneo o entusiasta.
Puedes hablar con ella fuera de un contexto sexual y preguntarle de manera abierta: “Quiero asegurarme de que esto es algo que realmente quieres tú y no algo que aceptaste por mí. Si cambias de opinión, puedes decírmelo y no habrá consecuencias para nuestra relación”.
El consentimiento debe ser libre, informado, específico y reversible. Que haya aceptado inicialmente no significa que tenga que mantener la decisión; puede cambiar de opinión en cualquier momento.
Si ambos desean explorar esta posibilidad, es recomendable hablar previamente de límites, expectativas, protección sexual y de cómo se sentirían emocionalmente antes, durante y después. Si aparecen celos, presión, inseguridad o conflictos, una terapia de pareja o sexológica puede ayudarles a explorar qué significa esta fantasía para cada uno sin asumir ni juzgar las motivaciones del otro.
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Tengo 30 años y mis manos son muy pequeñas si las he comparado con las de otras chicas y del mismo
Tengo 30 años y mis manos son muy pequeñas si las he comparado con las de otras chicas y del mismo tamaño que yo y las mías son pequeñas y eso me causa mucha inseguridad siento que si se fijan mucho en eso
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Entiendo que pueda generarte inseguridad cuando comparas una característica física tuya con la de otras personas, especialmente si sientes que los demás también podrían estar observándola. Sin embargo, que tus manos sean pequeñas no significa que exista algo incorrecto en ti ni que las demás personas les presten la atención que tú imaginas.
Desde la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC), sería importante trabajar la diferencia entre lo que observas y lo que estás interpretando. Por ejemplo:
Hecho: “Mis manos son pequeñas en comparación con las de algunas mujeres de mi edad y estatura”.
Interpretación: “La gente se fija mucho en mis manos y seguramente piensa que son raras”.
Emoción: inseguridad, vergüenza o ansiedad.
Conducta: comparar tus manos, observar las manos de otras personas, ocultarlas o estar pendiente de si alguien las mira.
Cuando repetimos estas comparaciones, nuestra atención se vuelve cada vez más sensible hacia aquello que nos preocupa y puede parecer que el defecto ocupa mucho más espacio del que realmente ocupa para los demás.
Un ejercicio útil sería preguntarte: ¿qué evidencia objetiva tengo de que las personas se fijan mucho en mis manos?, ¿qué otras explicaciones existen cuando alguien mira mis manos?, ¿qué le diría a una amiga que tuviera exactamente la misma característica?
También sería recomendable reducir progresivamente las conductas de comprobación y comparación. El objetivo no es convencerte de que tus manos son “perfectas”, sino llegar a un punto en el que su tamaño pueda ser simplemente una característica corporal más y no algo que determine cómo te sientes contigo misma.
Si esta preocupación ocupa mucho tiempo, te lleva a evitar situaciones sociales, afecta tu autoestima o te hace revisar constantemente tu apariencia, sería recomendable trabajarla en psicoterapia. La TCC puede ayudarte a modificar el ciclo de comparación, autocrítica y ansiedad corporal.
Tus manos pueden ser pequeñas y, al mismo tiempo, no tener absolutamente nada que necesite ser corregido. La meta terapéutica sería que puedas vivir con mayor tranquilidad sin sentir que necesitas la aprobación de los demás para sentirte cómoda con tu cuerpo.
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Siento que a veces amo a mi pareja y a veces no, siento que no me ayuda, que me ha hecho mucho daño
Siento que a veces amo a mi pareja y a veces no, siento que no me ayuda, que me ha hecho mucho daño y lo quiero lejos pero también siento que le debo lealtad y cuando está lejos siento como si tuviera un sindrome de abstinencia. Tengo miedo de terminarlo y equivocarme, así que espero a que me termine para no lastimarlo pero al mismo tiempo siento que miento y no sé que hacer
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lo que describes parece estar generándote un conflicto emocional muy intenso: una parte de ti desea cercanía y otra necesita distancia. Esto puede ser muy angustiante, especialmente cuando aparece el miedo a tomar una decisión equivocada.
Desde la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC), sería importante no interpretar automáticamente la fluctuación de tus sentimientos como una prueba de que amas o no amas a tu pareja. El vínculo puede estar mezclado con amor, apego, culpa, miedo a perderlo, resentimiento y necesidad de seguridad, y conviene distinguir cada elemento antes de tomar una decisión.
Hay una frase de tu relato que merece especial atención: “espero a que me termine para no lastimarlo”. Ahí puede existir un pensamiento como “si termino la relación, seré responsable de hacerle daño”. Sin embargo, permanecer en una relación únicamente por culpa o miedo también puede terminar lastimando a ambos.
También mencionas una sensación parecida a un “síndrome de abstinencia” cuando está lejos. Aunque coloquialmente puede sentirse así, no necesariamente significa que la relación sea sana o que debas permanecer en ella. La ansiedad ante la separación puede aparecer por apego, dependencia emocional, hábito, miedo a la soledad o por la propia dinámica de la relación.
En terapia sería útil trabajar varias preguntas:
- ¿Qué situaciones concretas hacen que quieras alejarte de él?
- ¿Qué ha ocurrido cuando dices que te ha hecho daño?
- ¿Qué cambia en ti cuando él se distancia?
- ¿Lo extrañas a él como persona o extrañas la sensación de seguridad, compañía o conexión que representa?
- ¿Si supieras con certeza que él estará bien después de una ruptura, qué elegirías?
- ¿Qué necesitaría cambiar en la relación para que quisieras permanecer por elección y no por miedo o culpa?
También podemos observar el ciclo situación → pensamiento → emoción → conducta. Por ejemplo, sentir distancia puede activar “lo necesito, quizá estoy cometiendo un error”, aumentar la ansiedad y llevarte a buscar nuevamente la relación; cuando la cercanía regresa, pueden reaparecer el resentimiento o las razones por las que querías terminar. Comprender este ciclo puede ayudarte a tomar una decisión con mayor claridad.
No te recomendaría decidir impulsivamente en el momento de mayor angustia, pero tampoco esperar indefinidamente a que él termine para evitar asumir la responsabilidad de tu decisión. Una relación no debería sostenerse únicamente por miedo a equivocarse.
Si existen maltrato, violencia, control, humillaciones, amenazas o cualquier situación que comprometa tu seguridad, la prioridad cambia y sería importante buscar apoyo profesional y una red de protección.
Por la intensidad de lo que estás experimentando, sí considero que una psicoterapia individual puede ser muy beneficiosa. No necesariamente para convencerte de terminar o permanecer, sino para ayudarte a comprender el vínculo, trabajar la culpa y el miedo a la pérdida, fortalecer tu autonomía emocional y tomar una decisión congruente con lo que necesitas.
A veces la pregunta terapéutica no es simplemente “¿lo amo?”, sino: “¿quiero construir mi vida con esta persona, tal como es actualmente, y esta relación es compatible con el tipo de vida y vínculo que quiero tener?”. Esa diferencia puede abrir mucho espacio para la claridad.
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Mi marido cuando se enoja sienpre me dice pendeja me enojo y me dice no soy malo no la golpeo
Mi marido cuando se enoja sienpre me dice pendeja me enojo y me dice no soy malo no la golpeo
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Entiendo por qué esto puede estarte afectando. Que tu esposo no te golpee es importante, pero la ausencia de violencia física no significa que cualquier otra forma de trato sea saludable o aceptable. Insultarte llamándote de esa manera durante los conflictos es una forma de agresión verbal y puede deteriorar progresivamente la autoestima y la seguridad emocional dentro de la relación.
Desde un enfoque cognitivo-conductual (TCC), sería importante observar el ciclo que se está formando:
Conflicto → enojo → insulto → tú te sientes herida, enojada o intimidada → aumenta el conflicto → posteriormente puede haber reconciliación → el patrón vuelve a aparecer.
También sería importante cuestionar la idea que él plantea: “No soy malo porque no te golpeo”. El maltrato no se limita a la violencia física. Una persona puede no ejercer violencia física y, aun así, tener conductas que lastiman o intimidan a su pareja.
No necesitas esperar a que la situación llegue a una agresión física para considerar que existe un problema.
En un momento de calma, podrías establecer un límite claro: “Entiendo que puedas estar enojado, pero no voy a aceptar insultos. Podemos hablar cuando los dos estemos tranquilos.” Un límite no consiste en controlar lo que él siente o hace, sino en decidir qué harás tú cuando ocurra.
También sería importante observar qué sucede cuando estableces ese límite: ¿lo respeta?, ¿se responsabiliza y busca cambiar?, ¿minimiza lo ocurrido?, ¿te culpa por provocarlo?, ¿aumenta la intimidación? Estas respuestas pueden darte información importante sobre la dinámica de la relación.
Si además de los insultos existen amenazas, humillaciones constantes, control de tus actividades, aislamiento, control económico, destrucción de objetos, intimidación o miedo a su reacción, sería especialmente recomendable buscar apoyo profesional y valorar tu seguridad.
La terapia cognitivo-conductual puede ayudarte a identificar pensamientos como “quizá exagero”, “mientras no me pegue no es tan grave” o “yo lo hago enojar”, y trabajar límites, autoestima y estrategias de afrontamiento. Si existe violencia psicológica o un patrón de violencia de pareja, la prioridad no es aprender a tolerarlo ni responsabilizarte de cambiarlo, sino protegerte y recibir orientación adecuada.
Mereces poder expresar desacuerdos dentro de tu relación sin ser insultada. El enojo puede explicar una conducta, pero no la justifica.
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Hola. Soy muy insegura con mi físico y me cuesta mucho creer cuando me dicen cosas lindas. También s
Hola. Soy muy insegura con mi físico y me cuesta mucho creer cuando me dicen cosas lindas. También soy muy insegura para hablar, a veces quiero decir algo y termino llorando. Cuando salgo con alguien me cuesta demostrar interés y cariño aunque sí quiera, y por eso termino alejándome. Últimamente me da mucho miedo el futuro, perder a mi gente y me dan crisis por pensar mucho en por qué existimos y a dónde vamos. Llevo mucho tiempo con esto pero no me he atrevido a buscar una ayuda ya que mamá dice que solamente estoy siendo inmadura. Quisiera saber con quién debería de acudir para que me pueda ayudar con esto y también prepararme para un examen psicológico. ¿Cómo puedo empezar?
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Hola. Lo que describes merece ser escuchado con seriedad y no tienes que esperar a que el malestar sea “suficientemente grave” para pedir ayuda. Que tu mamá lo interprete como inmadurez no significa que lo que estás viviendo sea menos real. El hecho de que lleves tiempo con estas dificultades y que ya estén afectando tu autoestima, tus relaciones y tu tranquilidad es una razón suficiente para buscar acompañamiento profesional.
Por lo que cuentas —inseguridad respecto a tu imagen, dificultad para expresar emociones, miedo al rechazo o al abandono, tendencia a alejarte aunque quieras acercarte, preocupación intensa por el futuro y crisis relacionadas con pensamientos existenciales— sería adecuado comenzar con una valoración psicológica individual. Un psicólogo clínico puede ayudarte a comprender qué está ocurriendo y determinar si necesitas un tratamiento específico. Si durante la evaluación aparecen síntomas de mayor intensidad, también podría recomendarse una valoración psiquiátrica.
Desde la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC) podemos trabajar precisamente la relación entre pensamientos, emociones y conductas. Por ejemplo:
Situación: alguien te dice algo bonito.
Pensamiento: “No lo dice en serio”, “seguramente no soy tan atractiva”.
Emoción: inseguridad, vergüenza o ansiedad.
Conducta: rechazar el cumplido, callarte o alejarte.
Este tipo de ciclos puede mantenerse durante mucho tiempo sin que nos demos cuenta. La terapia permite identificar esos pensamientos, evaluar qué evidencia existe a favor y en contra, desarrollar una percepción más equilibrada de ti misma y practicar nuevas formas de comunicar lo que sientes.
También podemos trabajar específicamente la dificultad para hablar cuando estás emocionalmente activada. Llorar al intentar expresar algo no significa que seas débil o inmadura; puede ser una respuesta de ansiedad o de sobrecarga emocional que puede aprenderse a regular.
Respecto a los pensamientos sobre la existencia, la muerte o el futuro, tener preguntas existenciales no es necesariamente patológico. Lo importante es valorar la intensidad, frecuencia y cuánto interfieren en tu vida. Si se convierten en crisis de ansiedad, rumiación constante o desesperanza, sí merece atención terapéutica.
Sobre el examen psicológico, no necesitas “prepararte” intentando dar las respuestas correctas. Una evaluación psicológica no es un examen en el que tengas que demostrar que estás bien. Lo más útil es responder con honestidad; el objetivo es conocer cómo estás realmente para poder orientarte adecuadamente.
Puedes empezar de una manera muy sencilla: buscar un psicólogo clínico con experiencia en TCC, autoestima, ansiedad y dificultades interpersonales, y solicitar una primera sesión de valoración. Puedes contarle exactamente lo que escribiste aquí; de hecho, es un excelente punto de partida.
Y si en algún momento esos pensamientos sobre la muerte pasan de ser preguntas existenciales a deseos de morir, pensamientos de hacerte daño o sientes que no estás segura contigo misma, es importante buscar atención profesional inmediata y comunicarlo a alguien de confianza.
No necesitas demostrar que eres “lo suficientemente adulta” para pedir ayuda. Pedir apoyo cuando algo te está haciendo sufrir es precisamente una forma de cuidarte.
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Hace unos días terminé una relación de dos años porque descubrí que mi pareja mantenía conversacione
Hace unos días terminé una relación de dos años porque descubrí que mi pareja mantenía conversaciones con distintas mujeres en plataformas donde les pagaba por contenido íntimo. No fue la primera vez que encontraba algo similar; anteriormente lo negó y meses después descubrí que sí era cierto.
Él me confesó que lo hacía porque quería sentirse como antes de conocerme y que eso ocurrió en etapas en las que nuestra relación iba muy bien. Desde entonces siento que perdí por completo la confianza en él. A pesar de lo ocurrido, ambos seguimos queriéndonos.
Mi pregunta es: ¿existe alguna forma sana de intentar reconstruir una relación cuando la confianza está tan dañada, sin sentir que haciéndolo yo también me estaría faltando al respeto? ¿O hay situaciones en las que lo más saludable es aceptar la ruptura aunque todavía exista amor?RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lo que estás viviendo puede ser especialmente doloroso porque no solo estás atravesando una ruptura: también estás intentando reconciliar dos realidades que parecen contradictorias: todavía existe amor, pero la confianza quedó profundamente afectada. Y ambas cosas pueden ser ciertas al mismo tiempo.
El problema no parece ser únicamente que tu pareja haya consumido o pagado por contenido íntimo. En tu relato hay otro elemento fundamental: ya había ocurrido antes, fue negado y posteriormente descubriste que sí era verdad. Por eso, la herida puede estar relacionada tanto con la conducta como con la ruptura de los acuerdos y de la confianza.
Desde la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC), sería importante evitar tomar una decisión únicamente desde pensamientos extremos como “si vuelvo con él, me estoy faltando al respeto” o “si todavía lo amo, debería darle otra oportunidad”. Ninguna de esas conclusiones es necesariamente cierta.
La pregunta terapéutica sería más bien: ¿qué condiciones necesitaría esta relación para volver a ser segura y congruente con mis valores?
Reconstruir la confianza sí es posible en algunas parejas, pero no ocurre simplemente porque ambos sigan enamorados o porque quien cometió la conducta prometa no repetirla. Requiere cambios observables y sostenidos en el tiempo. Entre otras cosas:
- Reconocer el daño sin minimizarlo ni responsabilizarte por él.
- Asumir responsabilidad por las decisiones tomadas y por las mentiras.
- Comprender qué función cumplía esa conducta para él y trabajarla terapéuticamente.
- Establecer acuerdos claros sobre sexualidad, contenido íntimo, plataformas y límites de pareja.
- Mantener transparencia y coherencia, sin convertir la relación en una dinámica permanente de vigilancia.
- Aceptar que recuperar la confianza puede tomar tiempo y que tú tienes derecho a decidir que, aun existiendo cambios, ya no deseas continuar.
También sería importante preguntarte qué significa para ti el respeto propio. Poner fin a una relación puede ser una forma de autocuidado, pero dar una segunda oportunidad tampoco significa necesariamente faltarte al respeto. Lo que determinará esto es si la decisión es libre y congruente con tus límites, o si estás regresando únicamente por miedo a perderlo, culpa o dependencia emocional.
En TCC podemos trabajar precisamente esta toma de decisiones: identificar pensamientos automáticos, diferenciar hechos de interpretaciones, revisar tus valores y evaluar las consecuencias a corto y largo plazo de cada alternativa.
Y hay algo que me parece particularmente importante: no tienes que decidir ahora si estarán juntos para siempre o si nunca volverán. Puedes darte un periodo de distancia para recuperar claridad emocional y observar si existen cambios reales, mientras tú defines qué necesitas para sentirte segura.
Si ambos desean explorar una reconciliación, recomendaría primero un proceso individual para cada uno y, posteriormente, terapia de pareja con un profesional especializado en infidelidad, confianza y sexualidad. La terapia no tendría como objetivo convencerte de regresar, sino ayudarles a determinar si existe una relación que pueda reconstruirse de manera saludable.
Finalmente, sí: hay situaciones en las que lo más saludable es aceptar una ruptura aunque todavía exista amor. Amar a alguien no obliga a permanecer en una relación que ya no es compatible con tus límites, necesidades o valores.
A veces el amor responde a la pregunta “¿qué siento por esta persona?”, mientras que una decisión de pareja requiere responder otra: “¿la relación que podemos construir juntos es una relación en la que quiero vivir?”.
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Cómo manejar el estrés y la ansiedad? Cómo puedo mantenerme en calma ante una presión? Crees que
Cómo manejar el estrés y la ansiedad?
Cómo puedo mantenerme en calma ante una presión?
Crees que una relación con alguien mucho mayor es normal o es malo o buenoRESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Hola. Las tres preguntas que planteas están relacionadas con algo muy importante: aprender a tomar decisiones desde la calma y no únicamente desde la ansiedad o la presión del momento.
Desde la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC) trabajamos precisamente la relación entre lo que sucede, lo que pensamos, lo que sentimos y cómo actuamos. Por ejemplo, ante una situación de presión puede aparecer el pensamiento “no voy a poder con esto” o “tengo que resolverlo inmediatamente”. Ese pensamiento aumenta la activación física y puede dificultar que encontremos una solución.
Una herramienta sencilla es hacer una pausa antes de actuar: respirar lentamente durante unos minutos, identificar qué estás pensando y preguntarte: “¿Qué puedo controlar de esta situación y qué está fuera de mi control?”. También ayuda dividir el problema en una acción pequeña y concreta en lugar de intentar resolverlo todo de una vez. La ansiedad no siempre desaparece antes de actuar; muchas veces aprendemos a actuar adecuadamente mientras sentimos cierta ansiedad.
Respecto a una relación con alguien mucho mayor, la diferencia de edad por sí sola no determina que una relación sea buena o mala. Lo importante es analizar la dinámica concreta. Si ambos son adultos, habría que valorar aspectos como el respeto, consentimiento, libertad para tomar decisiones, compatibilidad de proyectos, equilibrio de poder y ausencia de control, manipulación o dependencia.
Una pregunta útil no es únicamente “¿cuántos años nos llevamos?”, sino: “¿Me siento libre de decir que no?, ¿puedo tomar decisiones sin miedo?, ¿puedo mantener mis amistades, estudios, trabajo y proyectos?, ¿existe reciprocidad?, ¿me siento respetada y segura?”
Cuando existe una diferencia considerable de edad puede haber también diferencias importantes en experiencia, recursos económicos, etapa vital o poder dentro de la relación. No significa que necesariamente exista un problema, pero sí son aspectos que conviene observar con atención.
Si actualmente sientes mucha ansiedad, estás bajo una presión importante o tienes dudas respecto a esa relación, una valoración psicológica puede ayudarte a ordenar lo que estás viviendo. En terapia no se trataría de decirte automáticamente si debes o no estar con esa persona, sino de ayudarte a identificar tus necesidades, límites y valores para que puedas tomar una decisión informada y propia.
Y recuerda: estar en calma no significa no sentir ansiedad. Significa aprender a reconocerla sin permitir que ella sea quien tome todas tus decisiones.
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¿De que forma puedo cortar contacto para siempre con una prima de 19 años que me calumnio sin tener
¿De que forma puedo cortar contacto para siempre con una prima de 19 años que me calumnio sin tener las pruebas suficientes y me genero muchos problemas con mi papa? Tengo 27 años y desde que paso ese incidente deseo no volver a hablar con esa persona, mucho menos verla en persona. A la par no es alguien que vea seguido y siempre he chocado con ella. Intente demandarla pero no procedio. me pueden ofrecer herramientas para quitar a esa persona de vida.
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Entiendo que después de una acusación que percibiste como injusta y de los problemas que esto generó con tu papá, quieras tomar distancia. No todas las relaciones familiares tienen que mantenerse con el mismo nivel de cercanía, y poner límites o decidir no tener contacto puede ser una decisión válida cuando una relación resulta dañina para ti.
Desde la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC), sin embargo, el objetivo no sería únicamente “sacar” a tu prima de tu vida, sino ayudarte a recuperar la tranquilidad que el conflicto pudo haberte quitado. A veces una persona deja de estar físicamente presente, pero continúa ocupando mucho espacio mental mediante enojo, pensamientos recurrentes, necesidad de demostrar que tenemos razón o temor a que vuelva a ocurrir algo.
Puedes empezar estableciendo un límite claro y sencillo. Si consideras necesario comunicarlo, no necesitas entrar nuevamente en una discusión ni intentar convencerla de tu versión. Algo como: “Por el momento he decidido no mantener contacto contigo. Te pido que respetes mi decisión. No deseo discutir nuevamente sobre lo ocurrido.” Después, sé consistente con ese límite.
También puedes reducir los canales de contacto si eso te ayuda: silenciar o bloquear redes sociales, evitar conversaciones individuales y pedir a familiares cercanos que no te involucren en mensajes o discusiones entre ustedes. Si coinciden en algún evento familiar, puedes optar por mantener una interacción mínima y respetuosa o retirarte si la situación comienza a afectarte.
En TCC también trabajaríamos los pensamientos que mantienen el malestar. Por ejemplo: “Tengo que conseguir que todos sepan la verdad”, “necesito que mi prima reconozca lo que hizo para poder estar tranquila” o “si la veo, volverá a pasar algo”. Podemos preguntarnos qué está bajo tu control y qué no. No puedes controlar lo que ella diga o piense, pero sí puedes decidir cuánto espacio tendrá en tu vida.
Una recomendación importante es que no conviertas el “contacto cero” en una estrategia para castigarla o conseguir que reaccione. Úsalo como una herramienta de autocuidado. Tampoco necesitas justificar indefinidamente tu decisión ante otros familiares.
Si todavía existe mucho enojo, ansiedad, miedo o necesidad de revisar constantemente lo ocurrido, una psicoterapia puede ayudarte a procesar el conflicto, trabajar la rumiación y fortalecer tus límites. El objetivo no sería obligarte a reconciliarte con ella, sino que puedas tomar distancia sin que la situación siga gobernando tu bienestar emocional.
Y si en algún momento vuelve a existir una acusación o conflicto legal, es preferible buscar asesoría jurídica antes de responder públicamente o iniciar nuevas acciones. Desde el punto de vista psicológico, mientras tanto, puedes concentrarte en algo mucho más controlable: decidir quién tiene acceso a tu vida y aprender a sostener ese límite sin entrar nuevamente en la batalla.
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Mi esposa me dice que se quiere divorciar pero acepta ir a terapia aunque dice que su decisión ya es
Mi esposa me dice que se quiere divorciar pero acepta ir a terapia aunque dice que su decisión ya está tomada,me tiene en su celular aún como amor,me dice papi,plática conmigo cuando estamos juntos,
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Entiendo la confusión que puede generarte esta situación. Por un lado, tu esposa expresa que desea divorciarse y que su decisión está tomada; por otro, mantiene contigo gestos de cercanía y afecto. Es natural que intentes interpretar esas señales para saber si todavía existe una posibilidad de recuperar la relación.
Sin embargo, que te tenga registrado como “amor”, te diga “papi” o converse contigo con naturalidad no permite concluir que haya cambiado de decisión. Puede seguir existiendo cariño, afecto, costumbre o un vínculo emocional, incluso cuando una persona ha decidido terminar una relación.
Desde la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC), sería importante distinguir entre hechos e interpretaciones. El hecho es: “ella dice que quiere divorciarse y está dispuesta a acudir a terapia”. La interpretación podría ser: “si todavía me trata con cariño, entonces seguramente quiere volver”. Esa interpretación puede darte esperanza, pero también mantenerte en una constante búsqueda de señales que aumente tu ansiedad.
La terapia de pareja puede ser útil, pero no necesariamente tiene como objetivo “salvar el matrimonio”. También puede servir para comprender qué ocurrió, mejorar la comunicación, tomar decisiones con mayor claridad y, si finalmente se separan, hacerlo de una manera menos destructiva.
Te sugeriría entrar a ese proceso sin intentar convencerla a toda costa de quedarse. Puedes plantearle algo como: “Respeto que hoy sientas que tu decisión está tomada. Me gustaría que aprovechemos la terapia para entender qué nos pasó y para que ambos podamos tomar la mejor decisión posible, aunque yo todavía tenga esperanza.”
También es importante preguntarte qué puedes trabajar tú independientemente de cuál sea el resultado: ¿qué patrones de la relación necesitas revisar?, ¿qué responsabilidades puedes asumir?, ¿qué límites necesitas aprender?, ¿qué cambios serían necesarios para que una eventual reconciliación fuera diferente y no simplemente regresar a la misma dinámica?
Y una recomendación importante: intenta no convertir cada gesto cotidiano en una prueba de amor o de reconciliación. Observa lo que ella expresa de manera directa y dale espacio para que sus decisiones sean claras. Si con el tiempo cambia de opinión, será mucho más sano que sea consecuencia de una decisión libre y de cambios reales, no de presión.
Que ella aún tenga cariño por ti y que quiera divorciarse pueden coexistir. El afecto no siempre desaparece cuando termina una relación.
Por ahora, la terapia puede ser una oportunidad valiosa, no necesariamente para conseguir que se quede, sino para que ambos puedan comprender qué quieren realmente y actuar con respeto. Y si finalmente el divorcio ocurre, el proceso terapéutico también puede ayudarte a atravesarlo sin perderte a ti mismo en el intento.
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Mi pareja y yo después de una discusión decio terminar me al otro día me bloqueó de face de WhatsApp
Mi pareja y yo después de una discusión decio terminar me al otro día me bloqueó de face de WhatsApp y al igual yo no la moleste , después de 20 días me soy cuenta al subir a ver a mis hijos que textea con alguien , al final del día me termina diciendo que está conociendo a otra persona pero solo son amigos , después de eso sube puros estados de WhatsApp de que está soltera y sus gustos sobre el tipo de hombres que les gustan , debo retirarme y saber que ya no volveremos como familia
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Entiendo que estés confundido y lastimado. Después de una separación, encontrarte con mensajes, nuevas personas y publicaciones que parecen dirigidas a mostrar que tu expareja está soltera puede activar mucha ansiedad y hacer que busques señales para saber si existe alguna posibilidad de volver.
Sin embargo, no es posible determinar por sus estados de WhatsApp o por el hecho de que esté hablando con otra persona si definitivamente nunca volverán. Tampoco sería saludable que tu bienestar dependa de interpretar cada publicación.
Desde la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC), podemos observar un ciclo muy común:
Situación: ves que publica que está soltera o que habla con alguien.
Pensamiento: “Ya me reemplazó”, “nunca volveremos a ser una familia”.
Emoción: ansiedad, tristeza, celos o desesperanza.
Conducta: revisar sus estados, buscar información o intentar interpretar sus acciones.
Consecuencia: obtienes momentáneamente información, pero aumenta la preocupación y vuelves a revisar.
Lo que sí sabes actualmente es que ella terminó la relación, te bloqueó y te ha comunicado que está conociendo a otra persona. Esos hechos merecen ser tomados en serio y respetados. No necesitas decidir hoy si “nunca volverán”; basta con aceptar que en este momento la relación está terminada.
Mi recomendación sería que dejes de utilizar sus estados como una fuente de información sobre tu futuro sentimental. Si es posible, silencia sus publicaciones y limita el contacto a los asuntos relacionados con sus hijos. Esto no significa abandonar a tu familia; significa diferenciar tu papel de padre del de pareja.
También es importante permitirte hacer duelo por la relación. Que todavía tengas esperanza no significa que estés haciendo algo incorrecto, pero intentar mantener una relación emocional con alguien que actualmente está tomando distancia puede prolongar el sufrimiento.
Si algún día ambos desean reconstruir la relación, será necesario que esa decisión sea explícita y mutua. Mientras tanto, actuar como si la separación fuera real puede ayudarte a recuperar estabilidad y dignidad emocional, en lugar de permanecer esperando señales.
Una psicoterapia individual puede ser muy útil en este momento para trabajar el duelo, los pensamientos recurrentes, los celos y la ansiedad, además de ayudarte a construir una relación de coparentalidad saludable.
No tienes que decidir que “jamás volverán”. Lo que necesitas decidir ahora es algo mucho más manejable: cómo cuidar de ti y de tus hijos mientras aceptas la realidad actual sin perseguir respuestas en las redes sociales.
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