Preguntas de pacientes (5)

  • Muchas veces busco intimidad con mi esposa, unas tantas me rechaza y otras pocas me acepta. Ella nun

    Muchas veces busco intimidad con mi esposa, unas tantas me rechaza y otras pocas me acepta. Ella nunca me busca para este tema. Es normal que mi esposa no me busque en la intimidad ?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

    Lic. David Horacio  Guerrero Guerrero

    Una diferencia en el deseo sexual no significa necesariamente que una persona quiera “demasiado” y la otra “muy poco”. En muchas parejas el problema empieza cuando esa diferencia se interpreta como falta de amor, atracción o interés.

    El deseo tampoco siempre aparece de manera espontánea. Para algunas personas surge después de sentirse tranquilas, conectadas emocionalmente o de iniciar un acercamiento agradable; para otras aparece con mayor facilidad desde el principio. Estrés, cansancio, preocupaciones, cambios corporales, conflictos pendientes y la forma en que se distribuyen las responsabilidades cotidianas también pueden influir.

    Por eso me parece importante evitar que una persona quede colocada en el papel de “quien siempre pide” y la otra en el de “quien siempre rechaza”. Esa dinámica suele generar presión, culpa y distancia.

    Más que buscar quién tiene la frecuencia “correcta”, puede ser útil preguntarse: ¿en qué condiciones aparece el deseo de cada uno?, ¿qué lo facilita?, ¿qué lo apaga?, ¿cómo podemos acercarnos sin que exista obligación?

    Una vida sexual satisfactoria no se construye haciendo que alguien ceda, sino creando condiciones donde ambos puedan expresar deseo, límites y necesidades con libertad.


  • Siento que a veces amo a mi pareja y a veces no, siento que no me ayuda, que me ha hecho mucho daño

    Siento que a veces amo a mi pareja y a veces no, siento que no me ayuda, que me ha hecho mucho daño y lo quiero lejos pero también siento que le debo lealtad y cuando está lejos siento como si tuviera un sindrome de abstinencia. Tengo miedo de terminarlo y equivocarme, así que espero a que me termine para no lastimarlo pero al mismo tiempo siento que miento y no sé que hacer

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

    Lic. David Horacio  Guerrero Guerrero

    Es posible querer a alguien y al mismo tiempo reconocer que la relación te lastima. Esa contradicción no significa que estés mintiendo ni que necesariamente tengas claro qué hacer. A veces se mezclan el cariño, la culpa, el miedo a equivocarse, la costumbre y la esperanza de que las cosas cambien.

    Esperar a que tu pareja termine evita por un momento la responsabilidad de decidir, pero también puede dejarte dentro de una situación que hoy parece causarte mucho desgaste. Quizá ayude no preguntarte solamente “¿lo amo o no?”, sino mirar hechos: qué daño ha ocurrido, si ha existido una reparación real, cómo te sientes la mayor parte del tiempo y si puedes expresar lo que necesitas sin miedo.

    No tienes que decidir en el momento de mayor angustia, pero sí conviene tomar en serio ese deseo de alejarte. Si hay miedo, control, amenazas o alguna forma de violencia, eso merece atención particular y apoyo adicional.

    Hablarlo en un espacio neutral puede ayudarte a separar el cariño de la culpa y elegir con mayor claridad, sin esperar a que otra persona decida por ti.


  • Hace unos días terminé una relación de dos años porque descubrí que mi pareja mantenía conversacione

    Hace unos días terminé una relación de dos años porque descubrí que mi pareja mantenía conversaciones con distintas mujeres en plataformas donde les pagaba por contenido íntimo. No fue la primera vez que encontraba algo similar; anteriormente lo negó y meses después descubrí que sí era cierto.
    Él me confesó que lo hacía porque quería sentirse como antes de conocerme y que eso ocurrió en etapas en las que nuestra relación iba muy bien. Desde entonces siento que perdí por completo la confianza en él. A pesar de lo ocurrido, ambos seguimos queriéndonos.
    Mi pregunta es: ¿existe alguna forma sana de intentar reconstruir una relación cuando la confianza está tan dañada, sin sentir que haciéndolo yo también me estaría faltando al respeto? ¿O hay situaciones en las que lo más saludable es aceptar la ruptura aunque todavía exista amor?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

    Lic. David Horacio  Guerrero Guerrero

    Cuando la confianza se rompe varias veces, la pregunta no es solamente “¿todavía lo amo?”, sino también “¿qué tendría que cambiar para que volver a intentarlo sea saludable para mí?”.

    Perdonar, reconciliarse y volver a confiar no son lo mismo. Puedes perdonar y decidir no continuar; también puedes querer a alguien y reconocer que la relación, tal como está funcionando, ya no te hace bien.

    Si decides intentarlo, observaría menos las promesas y más los cambios sostenidos: responsabilidad por el daño, transparencia, respeto a tus límites y disposición de ambas partes para construir acuerdos diferentes.

    También vale la pena preguntarte qué necesitas tú para sentir seguridad, dignidad y coherencia con tus propios valores. Elegir continuar no significa necesariamente “faltarte al respeto”; lo importante es que la decisión no nazca del miedo, la culpa o la presión, sino de una elección consciente y de condiciones reales para reconstruir el vínculo.


  • Mi esposa me dice que se quiere divorciar pero acepta ir a terapia aunque dice que su decisión ya es

    Mi esposa me dice que se quiere divorciar pero acepta ir a terapia aunque dice que su decisión ya está tomada,me tiene en su celular aún como amor,me dice papi,plática conmigo cuando estamos juntos,

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

    Lic. David Horacio  Guerrero Guerrero

    Que tu pareja acepte acudir a terapia no significa necesariamente que haya cambiado su decisión de separarse. Y tampoco vuelve inútil la terapia si finalmente el divorcio ocurre.

    A veces una pareja llega a consulta para intentar reconstruir la relación; otras veces necesita comprender qué pasó, decir cosas que no ha podido decir de otra manera, tomar una decisión con mayor claridad o encontrar una forma menos dañina de separarse.

    Por eso, más que buscar señales en gestos afectuosos, mensajes o detalles cotidianos para saber “si todavía hay esperanza”, puede ser más útil conversar directamente sobre qué espera cada uno de la terapia.

    Hay una diferencia importante entre desear que la relación continúe y que la otra persona esté disponible para reconstruirla. Una terapia saludable necesita espacio para ambas posiciones, sin que quien desea continuar tenga que renunciar a sus sentimientos ni que quien piensa separarse sea presionado para permanecer.

    El primer objetivo podría ser algo tan sencillo —y tan difícil— como lograr que ambos puedan hablar con honestidad sobre dónde están hoy. A partir de ahí será más posible decidir qué camino tiene sentido para los dos.


  • me siento muy mal por no saber relacionarme con la familia de mi pareja, tengo una relación constant

    me siento muy mal por no saber relacionarme con la familia de mi pareja, tengo una relación constante con su familia y siempre me cuesta convivir, saludar y mas aun si el no esta presente, siento que no debería estar con el, todos los días convivo con su familia (vivo con un familiar de él), no me siento cómoda siempre estoy alerta, tengo mucha sudoración y nervios en esas situaciones, su familia es buena conmigo, no quiero representar una molestia con mis problemas o habilidades sociales, que podría hacer, es mejor separarme?

    siempre había tenido espacio solitario para mi en mi casa estando acá es imposible, no puedo quizá evadir alguna invitación porque vivo en el mismo lugar de su familia, no quiero ser grosera.

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

    Lic. David Horacio  Guerrero Guerrero

    Lo que cuentas no significa necesariamente que debas terminar la relación. También estás viviendo sin el espacio de descanso y privacidad al que estabas acostumbrada, y eso puede hacer que cualquier convivencia se sienta mucho más demandante.

    Que su familia sea amable contigo no te obliga a estar disponible todo el tiempo. Necesitar momentos a solas, rechazar alguna invitación o participar menos no es ser grosera. Podrías hablar con tu pareja desde ahí: no como un rechazo hacia su familia, sino como una necesidad tuya de recuperar espacio y sentirte acompañada cuando convives con ellos.

    También puede ayudar dejar de exigirte desenvolverte como si fueras una persona muy sociable. Puedes acercarte poco a poco. Si la alerta, la sudoración y los nervios aparecen en otros contextos o están limitando mucho tu vida, valdría la pena explorar ese malestar con más calma.

    Antes de decidir sobre la relación, conviene distinguir qué parte corresponde al vínculo y cuál a vivir sin suficiente privacidad.


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