Porque si mi pareja me fue infiel,continuamos con la relación pero a la hora de tener relaciones sex
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Porque si mi pareja me fue infiel,continuamos con la relación pero a la hora de tener relaciones sexuales siento fastidio q me toque las zonas erógenas... es q no me gusta ni q me bese, o sea solo soporto por no pelear... cabe aclarar q la infidelidad fue traumática para mí
Hola, parece que al ser la infidelidad algo traumático para ti, desencadenó ciertas cuestiones hacia tu pareja y tu relación, si el fastidio que sientes ante el contacto físico de tu pareja hacia ti es algo que te gustaría trabajar, si es que es incómodo o desagradable, así como la situación traumática, sería muy recomendable que iniciaras un proceso psicoterapéutico.
Hola buen día. Esta situación que se presenta en tu vida con tu pareja, por supuesto que tiene que ver con esta infidelidad,. Sin embargo, no es si la infidelidad sino lo que eso representa para ti y que no has superado, es necesario acudir a terapia psicológica para abodar el trauma y poder resolverlo y continuar con tu vida y relación de pareja de manera normal, Estoy a sus ordenes puede agendar en línea o de manera presencial, saludos.
Lamento mucho lo que viviste. Esa reacción es una respuesta normal a un trauma emocional y a la pérdida de confianza.
Es muy importante que consultes con un psicólogo o terapeuta de pareja para sanar esta herida.
Forzarte solo aumentará el daño.
Mereces sentirte segura, respetada y en paz.
Es muy importante que consultes con un psicólogo o terapeuta de pareja para sanar esta herida.
Forzarte solo aumentará el daño.
Mereces sentirte segura, respetada y en paz.
Hola, eso es porque aunque decidieron continuar con la relación, el proceso del perdón y la reconstrucción de la relación no se han dado. y a la hora de intimar la experiencia del trauma puede activarse con ciertos pensamientos intrusivos que no permiten disfrutar del momento intimo, sin embargo tu reacción en las parejas que ha atravesado por la infidelidad es de lo más normal. sin duda si quieres seguir con tu pareja, la terapia de apareja es lo mas recomendable.
Hola, es normal que sientas aversión, la infidelidad no se puede (ni se debe) pasar por alto, el acto pre meditado de infidelidad afecta en la confianza y en la percepción de la persona, por ello ya no puedes verlo de la misma forma ni a él ni a su actuar, saludos.
Hola, la pregunta ahora sería ¿Para que sigues en esa relación? , te sugiero iniciar un proceso de psicoterapia para sanarte de raíz.
Gracias por poner en palabras algo tan doloroso y tan difícil de sostener. Lo que describes es una reacción profundamente comprensible cuando se ha vivido una infidelidad de manera traumática, y no significa que estés exagerando ni que haya algo “mal” en ti.
Cuando una infidelidad irrumpe de forma traumática, no solo se quiebra la confianza racional, también se rompe la seguridad emocional y corporal. El cuerpo muchas veces registra el daño antes que la mente pueda elaborarlo. Por eso, aunque hayan decidido continuar con la relación, tu cuerpo puede reaccionar con rechazo, fastidio o bloqueo frente al contacto íntimo, especialmente en las zonas erógenas. No es falta de amor ni mala voluntad, es una respuesta defensiva.
El asco, la incomodidad o la intolerancia al beso y a las caricias suelen aparecer cuando el cuerpo percibe al otro como alguien que ya no es seguro. En términos emocionales profundos, la intimidad deja de ser un espacio de cuidado y se convierte en un lugar de vulnerabilidad forzada. Por eso dices que “solo soportas por no pelear”: tu cuerpo está diciendo algo que aún no ha podido ser escuchado del todo.
Continuar teniendo relaciones sexuales solo para evitar conflictos puede generar un daño mayor a largo plazo. Cuando el deseo está ausente y el contacto se vive como una imposición, se profundiza la desconexión con el propio cuerpo y puede aumentar el rechazo, la rabia o la tristeza. El cuerpo no olvida una herida que no ha sido reparada.
Es importante preguntarte si la infidelidad fue realmente elaborada entre ustedes o si solo fue “pasada por alto” para sostener la relación. La reparación no ocurre solo con el tiempo ni con la decisión de seguir juntos; requiere palabras, responsabilidad del otro, validación de tu dolor y un proceso de reconstrucción de la confianza.
También es fundamental que sepas que no estás obligada a forzarte a una intimidad que hoy te resulta dolorosa. Tus límites son legítimos. El rechazo corporal es una señal de que algo necesita ser atendido antes de poder reabrir el espacio sexual.
Trabajar esto en un proceso terapéutico, individual o de pareja, puede ayudarte a comprender qué parte de ti quedó herida, qué necesitas para sentirte nuevamente segura y si esta relación, tal como está hoy, puede ofrecerte ese espacio de reparación. La sexualidad no se recupera desde la obligación, sino desde la seguridad emocional y el respeto por los tiempos internos.
Lo que te pasa tiene sentido frente a una herida traumática. Escuchar a tu cuerpo no es traicionar la relación; es una forma de cuidar tu integridad emocional.
Cuando una infidelidad irrumpe de forma traumática, no solo se quiebra la confianza racional, también se rompe la seguridad emocional y corporal. El cuerpo muchas veces registra el daño antes que la mente pueda elaborarlo. Por eso, aunque hayan decidido continuar con la relación, tu cuerpo puede reaccionar con rechazo, fastidio o bloqueo frente al contacto íntimo, especialmente en las zonas erógenas. No es falta de amor ni mala voluntad, es una respuesta defensiva.
El asco, la incomodidad o la intolerancia al beso y a las caricias suelen aparecer cuando el cuerpo percibe al otro como alguien que ya no es seguro. En términos emocionales profundos, la intimidad deja de ser un espacio de cuidado y se convierte en un lugar de vulnerabilidad forzada. Por eso dices que “solo soportas por no pelear”: tu cuerpo está diciendo algo que aún no ha podido ser escuchado del todo.
Continuar teniendo relaciones sexuales solo para evitar conflictos puede generar un daño mayor a largo plazo. Cuando el deseo está ausente y el contacto se vive como una imposición, se profundiza la desconexión con el propio cuerpo y puede aumentar el rechazo, la rabia o la tristeza. El cuerpo no olvida una herida que no ha sido reparada.
Es importante preguntarte si la infidelidad fue realmente elaborada entre ustedes o si solo fue “pasada por alto” para sostener la relación. La reparación no ocurre solo con el tiempo ni con la decisión de seguir juntos; requiere palabras, responsabilidad del otro, validación de tu dolor y un proceso de reconstrucción de la confianza.
También es fundamental que sepas que no estás obligada a forzarte a una intimidad que hoy te resulta dolorosa. Tus límites son legítimos. El rechazo corporal es una señal de que algo necesita ser atendido antes de poder reabrir el espacio sexual.
Trabajar esto en un proceso terapéutico, individual o de pareja, puede ayudarte a comprender qué parte de ti quedó herida, qué necesitas para sentirte nuevamente segura y si esta relación, tal como está hoy, puede ofrecerte ese espacio de reparación. La sexualidad no se recupera desde la obligación, sino desde la seguridad emocional y el respeto por los tiempos internos.
Lo que te pasa tiene sentido frente a una herida traumática. Escuchar a tu cuerpo no es traicionar la relación; es una forma de cuidar tu integridad emocional.
Hola, gracias por tu mensaje y por compartir algo tan sensible...
Lo que estás sintiendo es una reacción que las personas experimentan luego de una infidelidad.
La confianza y el deseo suelen verse profundamente afectados, y es natural que el cuerpo responda con rechazo o fastidio, incluso cuando existe amor o una decisión consciente de continuar la relación.
Desde la terapia psicológica, podemos trabajar para entender mejor qué pensamientos, emociones y asociaciones están activándose durante los momentos íntimos, y cómo esto se relaciona con lo que viviste.
También podemos abordar el trauma emocional que provocó la infidelidad, ya que no se trata solo de “seguir adelante”, sino de procesar lo vivido y recuperar tu libertad emocional y corporal.
No estás sola(o) en esto. Si te parece bien, en una sesión terapéutica podemos abrir este tema con calma, respeto y sin presión, enfocándonos en lo que necesitas para sanar y tomar decisiones desde tu bienestar, no desde la evitación o el miedo a conflictos.
Estoy para acompañarte en este proceso.
Lo que estás sintiendo es una reacción que las personas experimentan luego de una infidelidad.
La confianza y el deseo suelen verse profundamente afectados, y es natural que el cuerpo responda con rechazo o fastidio, incluso cuando existe amor o una decisión consciente de continuar la relación.
Desde la terapia psicológica, podemos trabajar para entender mejor qué pensamientos, emociones y asociaciones están activándose durante los momentos íntimos, y cómo esto se relaciona con lo que viviste.
También podemos abordar el trauma emocional que provocó la infidelidad, ya que no se trata solo de “seguir adelante”, sino de procesar lo vivido y recuperar tu libertad emocional y corporal.
No estás sola(o) en esto. Si te parece bien, en una sesión terapéutica podemos abrir este tema con calma, respeto y sin presión, enfocándonos en lo que necesitas para sanar y tomar decisiones desde tu bienestar, no desde la evitación o el miedo a conflictos.
Estoy para acompañarte en este proceso.
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