Mtro. Rafael Cruz Velazquez

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Experiencia

Soy Rafael Cruz Velázquez, psicólogo cognitivo-conductual con más de 14 años de experiencia trabajando con adolescentes y adultos.

Acompaño a personas que están pasando por momentos difíciles: ansiedad que no se detiene, emociones que se sienten demasiado intensas, conflictos en sus relaciones o situaciones que ya no saben cómo manejar. Muchas veces llegan después de haber intentado salir adelante por su cuenta, pero sintiendo que algo sigue sin cambiar.

En terapia, mi objetivo es que no te sientas solo/a con lo que te está pasando. Busco ofrecer un espacio seguro, claro y sin juicio, donde podamos entender juntos lo que estás viviendo y empezar a trabajar en ello de una forma distinta.

Tengo experiencia en situaciones complejas, como crisis emocionales, impulsividad, riesgo suicida y trastornos de personalidad, por lo que puedo acompañarte incluso en momentos donde todo se siente más difícil.

Trabajo con herramientas basadas en evidencia como la Terapia Cognitivo-Conductual, DBT y Terapia de Esquemas, enfocándonos en que poco a poco puedas comprender lo que te pasa y desarrollar formas más saludables de manejarlo.

Si estás buscando apoyo y un espacio donde realmente puedas trabajar en lo que te está pasando, podemos hacerlo juntos.

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Enfoque terapéutico

Intervención en crisis
Psicoterapia cognitivo conductual

Enfocado en:

  • Trastornos de ansiedad
  • Depresión

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Videoconsulta

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  • Consulta psicológica online

    $950

  • Psychotherapy On line

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  • L

    Me encanta su forma de tratar conmigo, siempre muy amable y comprensivo. Es un gran terapeuta... Muy recomendado!

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  • M

    Es muy profesional, hace que me sienta cómoda durante la sesión, guía de manera clara para entender en qué situación estoy y encontrar un camino a la solución.

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Dudas solucionadas

2 dudas solucionadas a pacientes en Doctoralia

Tengo 14 años y aunque lo intento no puedo parar de masturbarme mientras veo pornografía, lo veo unas dos veces cada noche y no quiero que se vuelva una adicción que no pueda controlar

Gracias por decirlo así de claro. A tu edad esto pasa mucho más de lo que crees, pero que te esté preocupando ya es una buena señal: significa que sí quieres tener control, no que “estés mal”.

Primero, pongamos orden: masturbarse en sí no es un problema. El tema aquí es que sientes que no puedes parar y que el porno se está volviendo algo automático. Eso sí vale la pena trabajarlo.

A los 14 años tu cerebro está especialmente sensible a recompensas rápidas (como el porno), porque libera mucha dopamina. Si lo haces dos veces cada noche, tu cerebro empieza a aprender: “esto es lo que hago antes de dormir”. Se vuelve un hábito, no solo un impulso.

Ahora, directo a lo útil:

1. No lo trates como “prohibido total”

Si intentas decirte “nunca más”, es muy probable que rebote más fuerte. Mejor piensa en recuperar control, no en castigarte.

2. Cambia el momento clave (la noche)

Tu problema no es todo el día, es ese momento específico antes de dormir. Entonces ahí es donde se gana o se pierde.

Prueba esto:

No te lleves el celular a la cama
Déjalo cargando lejos
Si eso es demasiado difícil, usa bloqueadores de contenido o límites de tiempo

Sin acceso fácil, el hábito pierde fuerza.

3. Identifica el “antes”

Pregúntate: ¿qué pasa justo antes?

¿Aburrimiento?
¿Ansiedad?
¿Soledad?
¿Costumbre?

No es solo deseo sexual. Muchas veces es una forma de regular emociones.

4. Ten un “plan alternativo”

No basta con quitar el hábito, hay que reemplazarlo:

Ver algo ligero (no sexual)
Escuchar música o podcast
Leer algo
Hacer una rutina corta (ej. 10 min de algo relajante)

Tu cerebro necesita otra forma de cerrar el día.

5. Baja la frecuencia poco a poco

Si ahora es 2 veces cada noche, proponte algo realista:

Primero 1 vez
Luego días alternos

Eso ya es control.

6. No te ataques mentalmente

Pensar “tengo un problema” o “soy débil” solo aumenta la ansiedad… y eso paradójicamente puede llevarte a hacerlo más.

Aquí lo importante: no estás dañado, estás aprendiendo a regularte.

Te voy a decir algo directo: si no haces cambios en el entorno (sobre todo el celular en la noche), es muy difícil que esto cambie solo con fuerza de voluntad.

Y también algo importante: si sientes que esto ya se te sale mucho de control o te genera culpa fuerte, hablarlo con un adulto de confianza o un psicólogo puede ayudarte muchísimo. No es para castigarte, es para darte herramientas.

Mtro. Rafael Cruz Velazquez

Buenas tardes me interesa saber porque me chiveo bastante cuando hay demasiada gente y no logró controlarlo y me pongo roja, qué debo hacer en este caso??

Buenas tardes, gracias por compartirlo. Lo que describes es mucho más común de lo que parece y tiene una explicación bastante clara desde cómo funciona la ansiedad social.

Cuando estás en un lugar con mucha gente, tu cuerpo interpreta la situación como si hubiera “riesgo” (aunque en realidad no lo haya). Se activa el sistema de alerta: sube el ritmo cardiaco, aumenta la temperatura corporal y aparece el enrojecimiento. No es que “no lo controles” por falta de voluntad, es que tu cuerpo está reaccionando automáticamente.

Ahora, hay dos cosas importantes aquí:

Primero, el objetivo no es evitar que te pongas roja a toda costa, porque eso suele empeorar el problema. Entre más luchas contra la reacción (“no me debo poner roja”), más atención le das y más se intensifica.

Segundo, lo que sí puedes trabajar es la forma en la que interpretas lo que está pasando. Muchas veces detrás de esto hay pensamientos como:
“Todos se van a dar cuenta”,
“Voy a hacer el ridículo”,
“Se van a fijar en mí”.

Y esos pensamientos disparan aún más la reacción física.

¿Qué puedes empezar a hacer?

Cuando notes que empieza la sensación, en lugar de pelearte con ella, intenta nombrarla: “Estoy sintiendo ansiedad, es incómodo pero no es peligroso”.
Lleva tu atención a la respiración, más lenta y profunda, para ayudar a tu cuerpo a bajar la activación.
Cuestiona suavemente tus pensamientos: ¿realmente todos están tan pendientes de mí o cada quien está en lo suyo?
Poco a poco, exponerte a situaciones sociales en lugar de evitarlas. Evitar da alivio momentáneo, pero mantiene el problema a largo plazo.

Y algo clave: ponerse roja no es algo “grave” ni algo que la gente juzgue tanto como uno cree. La mayoría de las personas lo olvidan en segundos.

Si sientes que esto ya te limita mucho (por ejemplo, evitas reuniones, presentaciones, etc.), valdría mucho la pena trabajarlo en terapia. Este tipo de situaciones responde muy bien a enfoques cognitivo-conductuales.

Si quieres, puedo ayudarte a identificar los pensamientos específicos que te pasan en esos momentos y armar contigo estrategias más concretas.

Mtro. Rafael Cruz Velazquez

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