Hola espero puedan ayudarme. Tengo 20 años y platico con un hombre de 35 años y en si en persona me
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Hola espero puedan ayudarme.
Tengo 20 años y platico con un hombre de 35 años y en si en persona me trata muy bien, algo detallista y amable. Pero cuando cada quien está en su casa ps la plática va bien y cuando menos te lo esperes ya se enojo por algo y me deja de hablar en todo el día, no me dice nada ni nada. Hasta el siguiente día ya se hace la victima, no sé si decirlo de esta manera. Después me dice lo mismo de siempre cuando peleamos que “ante todo está su dignidad y que no deja que nadie lo trata así, y que si hay que alejarse que por más que le duela lo hará” pero siempre siempre dice eso cada que peleamos y regresamos. Qué pasa con el? O conmigo que me desespera que haga eso y aún así vuelvo.?
Tengo 20 años y platico con un hombre de 35 años y en si en persona me trata muy bien, algo detallista y amable. Pero cuando cada quien está en su casa ps la plática va bien y cuando menos te lo esperes ya se enojo por algo y me deja de hablar en todo el día, no me dice nada ni nada. Hasta el siguiente día ya se hace la victima, no sé si decirlo de esta manera. Después me dice lo mismo de siempre cuando peleamos que “ante todo está su dignidad y que no deja que nadie lo trata así, y que si hay que alejarse que por más que le duela lo hará” pero siempre siempre dice eso cada que peleamos y regresamos. Qué pasa con el? O conmigo que me desespera que haga eso y aún así vuelvo.?
Hola, en este tipo de relaciones cuando la diferencia de edad es significativa, los contexto culturales, sociales y mentales también cambian, sin embargo la ley del hielo por enojo siempre será una manifestación de falta de habilidades emocionales, no podemos normalizar la idea de enojarnos y retirar el habla. En tu caso seria bueno identificar el origen de esa pauta de conducta, instalada en la relación y de poder tomar decisiones para proteger tu salud emocional , lo más recomendables es que asistas a terapia bajo el enfoque cognitivo conductual. y si es en pareja mucho mejo.
A partir de lo que me platicas, es importante que podamos poner atención a la dinámica que se está desarrollando con esta persona. Aunque en algunos momentos el trato es amable y cercano, cuando aparece el enojo y se da el alejamiento sin diálogo, el silencio prolongado y el colocarse en una postura de víctima, estamos frente a conductas que pueden considerarse formas de agresión emocional pasiva.
Este tipo de dinámica suele generar confusión, angustia y desgaste emocional, especialmente cuando la otra persona no reconoce que sus acciones lastiman, y se repite el mismo patrón cada vez que hay un conflicto. Nada de esto invalida lo que tú sientes ni significa que “estés exagerando”; tu malestar es una señal importante que merece ser escuchada.
Más que buscar culpables, el trabajo terapéutico aquí es profundizar en cuáles son los detonadores de esta dinámica: qué situaciones, conductas, formas de comunicación o incluso factores ambientales influyen para que se repita. Esto nos permitirá comprender por qué se activa, qué te engancha emocionalmente y cómo empezar a construir límites más seguros, conscientes y respetuosos para ti.
El objetivo es que puedas relacionarte desde un lugar de mayor claridad, autocuidado y dignidad emocional, evitando que estos patrones se repliquen y te sigan generando daño.
Estoy aquí para acompañarte en este proceso y ayudarte a entender qué está pasando y qué necesitas para sentirte en paz y segura contigo misma.
Este tipo de dinámica suele generar confusión, angustia y desgaste emocional, especialmente cuando la otra persona no reconoce que sus acciones lastiman, y se repite el mismo patrón cada vez que hay un conflicto. Nada de esto invalida lo que tú sientes ni significa que “estés exagerando”; tu malestar es una señal importante que merece ser escuchada.
Más que buscar culpables, el trabajo terapéutico aquí es profundizar en cuáles son los detonadores de esta dinámica: qué situaciones, conductas, formas de comunicación o incluso factores ambientales influyen para que se repita. Esto nos permitirá comprender por qué se activa, qué te engancha emocionalmente y cómo empezar a construir límites más seguros, conscientes y respetuosos para ti.
El objetivo es que puedas relacionarte desde un lugar de mayor claridad, autocuidado y dignidad emocional, evitando que estos patrones se repliquen y te sigan generando daño.
Estoy aquí para acompañarte en este proceso y ayudarte a entender qué está pasando y qué necesitas para sentirte en paz y segura contigo misma.
Gracias por contar lo que estás viviendo. A veces no se trata de quién tiene la razón, sino de cómo te hace sentir la relación.
Cuando él se molesta y deja de hablarte, pregúntate:
¿eso te hace sentir tranquila o angustiada?
¿Te sientes escuchada o te quedas sola con lo que sientes?
Observa algo importante:
¿estás con él porque te sientes en paz o porque tienes miedo de que se vaya?
¿Vuelves porque lo eliges o porque no quieres perderlo?
Piensa también en esto:
¿Puedes ser tú misma sin cuidarte de no hacerlo enojar?
¿Esta relación te da más calma o más ansiedad?
Una relación sana no debería hacerte sentir en alerta constante.
El cariño no se demuestra desapareciendo ni dejando a la otra persona con dudas.
Más allá de lo que él haga, la pregunta clave es esta:
¿Cómo estás tú contigo misma dentro de esta relación?
Si una relación duele más de lo que calma, algo importante no está funcionando.
Escuchar lo que sientes no es exagerar: es cuidarte.
Cuando él se molesta y deja de hablarte, pregúntate:
¿eso te hace sentir tranquila o angustiada?
¿Te sientes escuchada o te quedas sola con lo que sientes?
Observa algo importante:
¿estás con él porque te sientes en paz o porque tienes miedo de que se vaya?
¿Vuelves porque lo eliges o porque no quieres perderlo?
Piensa también en esto:
¿Puedes ser tú misma sin cuidarte de no hacerlo enojar?
¿Esta relación te da más calma o más ansiedad?
Una relación sana no debería hacerte sentir en alerta constante.
El cariño no se demuestra desapareciendo ni dejando a la otra persona con dudas.
Más allá de lo que él haga, la pregunta clave es esta:
¿Cómo estás tú contigo misma dentro de esta relación?
Si una relación duele más de lo que calma, algo importante no está funcionando.
Escuchar lo que sientes no es exagerar: es cuidarte.
Por lo que comentas, estás en algo similar a una relación de pareja. Llama la atención la diferencia de actitud de tu pareja cuando están de manera presencial o por video llamada. Al parecer es hipersensible a algunos comentarios o actitudes tuyas. Has percibido qué es lo que le molesta? También es punitivo, cuando se enoja utiliza la agresión pasiva para ignorarte durante varias horas. La dignidad es importante, pero tiene que ser en ambos sentidos. No permite que NADIE, lo trate así. Así cómo? Me parece evidente que necesitan comunicarse de manera efectiva. Me da la impresión que el se relaciona contigo, desde una posición de superioridad. Un espacio terapéutico, sería una buena opción para ustedes.
Hola. Por lo que compartes, conductas como las que describes suelen formar un ciclo repetitivo: la conversación va bien, aparece un desacuerdo (a veces mínimo), llega el silencio/retirada, después vuelve al día siguiente con un discurso de “dignidad” y “me alejo aunque me duela”, se reconcilian… y el patrón se repite.
Lo que podría estar pasando en la dinámica.
Sin etiquetar ni diagnosticar (porque falta contexto), esto suele explicarse por una combinación de mecanismos de defensa y estilos de vínculo:
Retirada y silencio por horas o todo el día: a veces es una forma de “calmarse”, pero cuando no se comunica (“necesito espacio, hablamos a tal hora”) se convierte en una dinámica de incertidumbre que desgasta. En algunos casos funciona como castigo emocional: el otro queda ansioso, culpable o intentando “arreglarlo”.
Frases repetidas como “ante todo mi dignidad”: muchas personas usan ese lenguaje para protegerse de sentirse vulnerables. En lugar de decir “me dolió”, “me dio miedo” o “me sentí inseguro”, se escudan en “respeto/dignidad”. El problema no es la dignidad, sino que el discurso se use como cierre (“me voy”) en vez de abrir un diálogo (“esto me pasó y necesito esto”).
Reconciliación sin reparación: si siempre se vuelve, pero no se revisa qué pasó ni se acuerda cómo manejarlo distinto, la reconciliación se vuelve solo “pausa del conflicto”, no resolución.
Por qué a ti te desespera (y por qué vuelves).
También es muy común que, cuando aparece el silencio, se active una necesidad fuerte de certeza:
La falta de respuesta genera ansiedad y rumiación (“¿qué hice?”, “¿se acabó?”).
Cuando vuelve al día siguiente, aparece alivio, y ese alivio refuerza el ciclo aunque no sea consciente.
Con el tiempo, puedes terminar tolerando cosas que no te gustan solo por recuperar la paz.
No significa que “esté mal contigo”. Significa que la dinámica toca puntos sensibles: miedo a perder, a equivocarte, a no ser suficiente, o necesidad de claridad.
Falta información importante (y cambia mucho el análisis)
Para entenderlo mejor, sí ayuda saber:
¿Qué estatus tienen? (relación abierta/novios/exclusividad)
¿Cuánto tiempo llevan y qué buscan construir?
¿Qué detona los enojos? (celos, mensajes, horarios, “tono”, control)
¿Qué pasa cuando tú no lo buscas? ¿se calma o escala?
¿Después del silencio hay acuerdos concretos o solo “ya pasó”?
Esto permite distinguir entre: dificultad de comunicación vs. patrones de control/chantaje emocional.
Señales a observar (sin juzgar, solo para ubicarte)
Pon atención si se repite:
Silencio sin explicación y sin hora para retomar (“te dejo en visto y luego vuelvo”).
Te deja sintiéndote culpable sin aclarar qué hiciste exactamente.
Usa “me alejo” como amenaza frecuente para que tú cedas.
Te exige adaptarte a su forma de manejar el conflicto, pero no negocia.
En persona es muy lindo, pero a distancia aparece una dinámica de castigo o control.
Qué puedes hacer para romper el patrón (con calma y firmeza)
Pedir claridad y acuerdo de “pausa sana”
“Si necesitas espacio, está bien, pero necesito que lo digas y que acordemos cuándo hablamos. No me hace bien quedarme en silencio todo el día sin saber.”
Cambiar el foco de “dignidad” a hechos concretos
“¿Qué fue exactamente lo que te molestó? ¿Qué necesitas que sea diferente la próxima vez? Yo también te diré lo que necesito.”
Definir tu criterio para seguir
“Para continuar necesito comunicación, respeto y reparación. Si vuelve a pasar el silencio como castigo, me voy a cuidar y no voy a entrar al ciclo.”
Observar qué ocurre cuando no lo persigues
Si cuando no lo buscas aparece más castigo, culpa o amenazas, eso suele ser una señal de que no es solo ‘espacio’, sino una dinámica que busca control.
Una relación sana puede tener pausas, pero también tiene reparación: hablar, entender, acordar y sostener cambios. Si lo que hay es silencio + discurso + reconciliación rápida, normalmente el problema no se resuelve, solo se repite.
Si sientes que el asunto es mas profundo y quieres entender mejor el porque te encuentras en esa relación te recomiendo comenzar un proceso terapéutico. Se que te ayudaría a tener mas claridad.
Lo que podría estar pasando en la dinámica.
Sin etiquetar ni diagnosticar (porque falta contexto), esto suele explicarse por una combinación de mecanismos de defensa y estilos de vínculo:
Retirada y silencio por horas o todo el día: a veces es una forma de “calmarse”, pero cuando no se comunica (“necesito espacio, hablamos a tal hora”) se convierte en una dinámica de incertidumbre que desgasta. En algunos casos funciona como castigo emocional: el otro queda ansioso, culpable o intentando “arreglarlo”.
Frases repetidas como “ante todo mi dignidad”: muchas personas usan ese lenguaje para protegerse de sentirse vulnerables. En lugar de decir “me dolió”, “me dio miedo” o “me sentí inseguro”, se escudan en “respeto/dignidad”. El problema no es la dignidad, sino que el discurso se use como cierre (“me voy”) en vez de abrir un diálogo (“esto me pasó y necesito esto”).
Reconciliación sin reparación: si siempre se vuelve, pero no se revisa qué pasó ni se acuerda cómo manejarlo distinto, la reconciliación se vuelve solo “pausa del conflicto”, no resolución.
Por qué a ti te desespera (y por qué vuelves).
También es muy común que, cuando aparece el silencio, se active una necesidad fuerte de certeza:
La falta de respuesta genera ansiedad y rumiación (“¿qué hice?”, “¿se acabó?”).
Cuando vuelve al día siguiente, aparece alivio, y ese alivio refuerza el ciclo aunque no sea consciente.
Con el tiempo, puedes terminar tolerando cosas que no te gustan solo por recuperar la paz.
No significa que “esté mal contigo”. Significa que la dinámica toca puntos sensibles: miedo a perder, a equivocarte, a no ser suficiente, o necesidad de claridad.
Falta información importante (y cambia mucho el análisis)
Para entenderlo mejor, sí ayuda saber:
¿Qué estatus tienen? (relación abierta/novios/exclusividad)
¿Cuánto tiempo llevan y qué buscan construir?
¿Qué detona los enojos? (celos, mensajes, horarios, “tono”, control)
¿Qué pasa cuando tú no lo buscas? ¿se calma o escala?
¿Después del silencio hay acuerdos concretos o solo “ya pasó”?
Esto permite distinguir entre: dificultad de comunicación vs. patrones de control/chantaje emocional.
Señales a observar (sin juzgar, solo para ubicarte)
Pon atención si se repite:
Silencio sin explicación y sin hora para retomar (“te dejo en visto y luego vuelvo”).
Te deja sintiéndote culpable sin aclarar qué hiciste exactamente.
Usa “me alejo” como amenaza frecuente para que tú cedas.
Te exige adaptarte a su forma de manejar el conflicto, pero no negocia.
En persona es muy lindo, pero a distancia aparece una dinámica de castigo o control.
Qué puedes hacer para romper el patrón (con calma y firmeza)
Pedir claridad y acuerdo de “pausa sana”
“Si necesitas espacio, está bien, pero necesito que lo digas y que acordemos cuándo hablamos. No me hace bien quedarme en silencio todo el día sin saber.”
Cambiar el foco de “dignidad” a hechos concretos
“¿Qué fue exactamente lo que te molestó? ¿Qué necesitas que sea diferente la próxima vez? Yo también te diré lo que necesito.”
Definir tu criterio para seguir
“Para continuar necesito comunicación, respeto y reparación. Si vuelve a pasar el silencio como castigo, me voy a cuidar y no voy a entrar al ciclo.”
Observar qué ocurre cuando no lo persigues
Si cuando no lo buscas aparece más castigo, culpa o amenazas, eso suele ser una señal de que no es solo ‘espacio’, sino una dinámica que busca control.
Una relación sana puede tener pausas, pero también tiene reparación: hablar, entender, acordar y sostener cambios. Si lo que hay es silencio + discurso + reconciliación rápida, normalmente el problema no se resuelve, solo se repite.
Si sientes que el asunto es mas profundo y quieres entender mejor el porque te encuentras en esa relación te recomiendo comenzar un proceso terapéutico. Se que te ayudaría a tener mas claridad.
Hola buen día. Considero que lo más importante es que puedas poner distancia de por medio en la relación, ya que al parecer esta persona con la que platicas, sólo percibe lo que a él le pasa, dejando de percibir lo que el puede causar a los demás, eso no lo percibe, ni le interesa darse cuenta. En tu caso te sugiero acudas a terapia psicológica, para trabajr la dependencia emocional, saludos. Estoy a sus ordenes.
Buena tarde, gracias por escribir. Usted es libre de elegir para su vida personas con más o con menos salud mental, con mejor o peor gestión interior. Una clave para dicha elección es la revisión de la historia infantil de sus parejas. No espere ser amada así como usted lo necesita en una persona con una infancia con abandono, soledad, poco amor, violencia, carencias, desprotección, estrés continuado o miedo; eso nunca va a suceder a no ser que la persona tome en serio su salud mental y acuda a ayuda profesional durante 2 años en tiempo y forma. El árbol de mangos siempre dará mangos, nunca naranjas.
Lo importante es que trabajes en ti, no tienes el control en el comportamiento de las demás personas, pero si en como respondas tu ante ello.
Esto te ayudara a tener relaciones mas sanas y duraderas.
Esto te ayudara a tener relaciones mas sanas y duraderas.
Hola. Me parece que estas un poco pequeña para estar pasando por esto con una persona mucho mayor que tu. El amor no es asì. Te sugiero que tu acudas a psicoterapia, antes de generar mayor dependencia a esta relaciòn y termines mas lastimada.
Buenas tardes, te doy mi imopresión: lo que estás viviendo se llama refuerzo intermitente. Él te da atención y afecto (detallista), pero de repente lo retira sin explicación. Esto genera en tu cerebro una adicción: te desesperas por recuperar el 'premio' (su atención) y por eso vuelves.
Identifica el patrón: No es una pelea nueva cada vez, es un ciclo. Él usa el silencio como una herramienta de castigo para que tú cedas.
La 'Dignidad' como máscara: En psicología cognitiva, vemos esto como una justificación rígida. Al decir que 'su dignidad está ante todo', cierra la puerta a la comunicación y te pone a ti como la 'agresora' sin haber hecho nada. Es una forma de no hacerse responsable de su falta de madurez para dialogar.
A tu pregunta de '¿Qué pasa con él?': Está usando tácticas de manipulación emocional (la ley del hielo y victimización) para evitar conflictos reales y mantener una posición de poder sobre ti.
A tu pregunta de '¿Qué pasa conmigo?': No es que estés mal, es que estás atrapada en una trampa de ansiedad. Te desespera porque el silencio es una de las formas de agresión más dolorosas (anula al otro). Vuelves porque el alivio de que 'ya no esté enojado' se siente como amor, pero en realidad es solo el fin de un castigo.
Sugerencia: Reflexiona bien esto y toma acción. Una persona que pone su "dignidad" como excusa para no hablarte, en realidad no sabe vincularse. La verdadera dignidad en pareja es la capacidad de dialogar, no la de alejarse para castigar.
Identifica el patrón: No es una pelea nueva cada vez, es un ciclo. Él usa el silencio como una herramienta de castigo para que tú cedas.
La 'Dignidad' como máscara: En psicología cognitiva, vemos esto como una justificación rígida. Al decir que 'su dignidad está ante todo', cierra la puerta a la comunicación y te pone a ti como la 'agresora' sin haber hecho nada. Es una forma de no hacerse responsable de su falta de madurez para dialogar.
A tu pregunta de '¿Qué pasa con él?': Está usando tácticas de manipulación emocional (la ley del hielo y victimización) para evitar conflictos reales y mantener una posición de poder sobre ti.
A tu pregunta de '¿Qué pasa conmigo?': No es que estés mal, es que estás atrapada en una trampa de ansiedad. Te desespera porque el silencio es una de las formas de agresión más dolorosas (anula al otro). Vuelves porque el alivio de que 'ya no esté enojado' se siente como amor, pero en realidad es solo el fin de un castigo.
Sugerencia: Reflexiona bien esto y toma acción. Una persona que pone su "dignidad" como excusa para no hablarte, en realidad no sabe vincularse. La verdadera dignidad en pareja es la capacidad de dialogar, no la de alejarse para castigar.
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