Se conoce como abceso al acúmulo de pus, en cualquier localización, causado por una infección localizada bacteriana o parasitaria. En la zona afectada puede observarse enrojecimiento, fluctuación y dolor, y a nivel sistémico pueden aparecer fiebre y escalofríos. Para reconocer el tipo de microorganismo que ha provocado el abceso puede obtenerse contenido del mismo y analizarse para ajustar la terapia antibiótica más adecuada. En ciertos casos se requiere drenar el abceso (extraer el pus de manera quirúrgica).
Dr. José Francisco Valdez López
Oftalmólogo, Especialista en retina médica y quirúrgica
Ciudad de México