Soy médica psiquiatra y médica cirujana, profundamente comprometida con la salud mental y el bienestar integral de las personas. Mi práctica se sostiene en un sistema de valores firme, ético y humanista, donde el respeto, la dignidad y la sensibilidad clínica son irrenunciables. Creo profundamente que el dolor psíquico más complejo puede ser comprendido y tratado con el acompañamiento adecuado.
Cuento con una sólida trayectoria clínica, académica y de investigación en salud mental, formada en instituciones de excelencia nacional e internacional. Mi preparación incluye formación especializada en psicoterapia focalizada en la transferencia, orientada al abordaje profundo y estructurado de los trastornos graves de la personalidad, así como de aquellas personas que sienten que sus vínculos, emociones o impulsos les generan sufrimiento constante y disfunción en su vida cotidiana. Trabajo con pacientes que han intentado “todo” y aún así siguen sintiéndose incomprendidos, inestables o exhaustos emocionalmente.
Mi formación médica y psiquiátrica se ha desarrollado con altos estándares de calidad, con un enfoque clínico riguroso y, al mismo tiempo, profundamente humano. Cuento con una Alta Especialidad en Género, Sexualidad y Salud Reproductiva (Instituto Nacional de Psiquiatria Ramon de la Fuente Muñiz), lo que me permite brindar una atención experta, sensible y respetuosa a personas que atraviesan problemáticas relacionadas con identidad de género, orientación sexual, salud sexual y reproductiva, así como experiencias de violencia de género. Mi consulta es un espacio seguro, libre de juicios, especialmente para la comunidad LGBT+.
Además, mantengo una formación psicoterapéutica continua y supervisión clínica internacional con especialistas de amplia experiencia en Europa, lo que garantiza un trabajo clínico serio, actualizado y reflexivo. No ofrezco soluciones rápidas ni promesas vacías: ofrezco acompañamiento profesional, comprensión profunda y un compromiso real con el proceso terapéutico individualizado.
Si sientes que tus emociones te sobrepasan, que tus relaciones te lastiman, que repites patrones que te hacen sufrir o que has perdido la esperanza de sentir estabilidad, quiero que sepas algo: el sufrimiento psíquico puede trabajarse y transformarse. No tienes que hacerlo en soledad.