Ver envejecer o enfermar a quienes nos dieron la vida es uno de los momentos más difíciles. Sé que cuando la enfermedad aparece, no solo sufre el paciente: toda la familia se llena de dudas, miedo y agotamiento emocional.
Como médico geriatra y especialista en cuidados paliativos, mi vocación va mucho más allá de lo puramente médico. Mi propósito es cuidar de tu ser querido con la máxima dignidad y respeto, y al mismo tiempo, ser un apoyo firme para ti y tu familia.
Sé lo que es sentirse perdido o sobrepasado ante decisiones difíciles. Por eso, mi compromiso es traer orden donde hay caos, explicarles cada paso con claridad y paciencia, y aliviar esa carga que hoy sienten.
No impongo decisiones; camino a su lado. Estoy aquí para que vivan esta etapa con mayor calma, paz y sentido. No están solos en este proceso