Buenas noches no puedo caminar por una fractura de tibia y peroné en la parte inferior,pero al bajar
Buenas noches no puedo caminar por una fractura de tibia y peroné en la parte inferior,pero al bajar el pie y moverme con la andadera mi pie se incha y mis dedos se empiezan a poner como negros,eso es normal?? Y en cuanto tiempo ya no sucederá esa situación???mil gracias por su atención, saludos
4 respuestas
Buen día, Es normal que exista edema (hinchazón) después de una intervención quirúrgica. La coloración que comenta tiene en sus dedos no es normal. Le sugiero que se comunique con su cirujano para que lo atienda en consulta a la brevedad.
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¡Hola! Lamento mucho escuchar sobre tu fractura de tibia y peroné. La inflamación y el enrojecimiento que experimentas en el pie y los dedos puede ser un síntoma normal de la recuperación después de una fractura. Sin embargo, no puedo darte un diagnóstico definitivo sin evaluar tu situación en persona. Es posible que la hinchazón y el cambio de color sean el resultado de la falta de movimiento o la falta de circulación sanguínea en esa zona. Puede ayudarte a mover el pie y los dedos de vez en cuando para estimular la circulación y reducir la hinchazón. Sin embargo, te recomendaría que consultes con tu médico o especialista en ortopedia para una evaluación adecuada. Ellos podrán examinarte en persona y brindarte una mejor orientación sobre tu situación específica. Deseo que te recuperes pronto y que recibas la ayuda necesaria para superar esta fractura. ¡Saludos!
Buenas noches. Comprendo perfectamente el miedo y la angustia que causa ver que el pie se hincha de manera notable y que los dedos adquieren una coloración oscura o negruzca en cuanto te pones de pie con la andadera. Para responder directamente a tu duda: Sí, es un fenómeno físico completamente normal y esperado en esta etapa de la recuperación cuando estás sin apoyar el pie. A continuación te explico detalladamente por qué ocurre, por qué el color se normaliza al recostarte y cuándo dejará de suceder: 1. ¿Por qué se hincha y se pone oscuro al usar la andadera? El efecto de la gravedad: Al levantarte con la andadera y mantener la pierna operada completamente colgando sin tocar el suelo, la fuerza de la gravedad hace que la sangre y los líquidos desciendan de inmediato hacia el punto más bajo (el pie y los dedos). La "bomba" muscular inactiva: En circunstancias normales, cada vez que caminas y apoyas el pie, los músculos de tu pantorrilla se contraen y actúan como una bomba natural que impulsa la sangre de regreso hacia arriba. Como en este momento no puedes apoyar, esa bomba está inactiva y la sangre venosa se estanca temporalmente, generando ese tono morado, oscuro o negruzco y la inflamación rápida. 2. La prueba clave de que se trata de algo normal Lo que te da la absoluta tranquilidad de que es un proceso puramente circulatorio —y no una complicación grave— es lo que ocurre al terminar: en cuanto te acuestas y elevas la pierna, la hinchazón disminuye y los dedos recuperan su color normal rápidamente. Si el pie se quedara oscuro de forma permanente o se pusiera frío como el hielo y con un dolor insoportable al elevarlo, estaríamos ante una alerta; pero el hecho de que se normalice al recostarte confirma que tus arterias funcionan perfectamente. 3. ¿En cuánto tiempo dejará de suceder? Este síntoma no desaparecerá de la noche a la mañana, sino que evolucionará conforme avance tu recuperación: Mientras estés en la fase de "no apoyo": El pie seguirá hinchándose y cambiando de color cada vez que lo dejes colgando. Es inevitable mientras la extremidad esté sin carga. Cuándo comienza a disminuir (Meses 3 a 6): En cuanto tu traumatólogo te autorice comenzar a apoyar el pie de forma progresiva y retomes la movilidad con la fisioterapia, los músculos de la pantorrilla volverán a trabajar. Al dar pasos, el retorno venoso mejorará radicalmente y notarás que el pie ya no se oscurece con tanta facilidad. Resolución total (Hasta el año): Una ligera tendencia a que el tobillo o el empeine retengan un poco de líquido al final de un día largo de actividad puede persistir de forma intermitente hasta cumplir el año de evolución, lo cual también entra dentro de lo esperado. Recomendaciones Prácticas para el Día a Día Traslados breves: Utiliza la andadera únicamente para los desplazamientos estrictamente necesarios e indispensables. Evita quedarte de pie o sentado con la pierna colgando durante periodos largos. La regla de oro (Elevación): Cada vez que termines de trasladarte con la andadera, recuéstate de inmediato y coloca la pierna sobre 2 o 3 almohadas, asegurándote de que quede por encima del nivel de tu corazón. Esto permite que la gravedad trabaje a tu favor y el líquido drene con rapidez. Movilidad en descanso: Estando acostado y con la pierna elevada, mueve suavemente los dedos del pie abriéndolos y cerrándolos para estimular la circulación local. Puedes estar mucho más tranquila sabiendo que tu cuerpo está respondiendo de manera mecánica a la gravedad en esta etapa de inmovilización.
Todo el contenido, en particular las preguntas y respuestas, es de carácter informativo y en ningún caso puede sustituir un diagnóstico médico.




